• Desde el año 2013 la fundación ha ayudado a cientos de canes a conseguir casa y familia. Además, también colabora con colonias de gatos vulnerables en la ciudad

En medio del ardiente sol, el penetrante calor y los graves problemas que afectan a la ciudad de Maracaibo, capital del estado Zulia, hay un lugar en el que pareciera detenerse el flujo de todo pesar.

Desde las afueras de la fundación Deja tu Huella se escuchan los ladridos de decenas de perros que encuentran en este espacio una segunda oportunidad después de haber vivido en la calle rodeados de maltrato y enfermedades.

Con saltos, movimientos desesperados de cola, lamidas y pelos flotando en el aire, los perros reciben a quienes llegan al lugar. De todos los tamaños, razas, colores y olores, los animales corretean y saltan emocionados.

En el año 2013 el rescate de un perro abandonado en la calle cambió la perspectiva de Kay Arteaga y una amiga sobre la necesidad de ayudar a las mascotas que se encuentran en una situación vulnerable.

“Lo vimos sufriendo, lo rescatamos, lo llevamos al médico y luego le conseguimos un hogar”, cuenta Arteaga, quien tomó la decisión de continuar ayudando, por lo que creó la fundación que preside.

Arteaga explica para El Diario que el nombre Deja tu Huella surgió luego de definir su norte: que las personas se involucren y conozcan las historias de los canes, a los que pueden ayudar con diferentes donaciones.

“Tuvimos mucha receptividad de la gente, tanto así que una mujer nos ofreció una casa para que la tuviésemos de refugio”, indica Arteaga desde la quinta donde en la actualidad residen 40 perros y por la que han pasado cientos desde 2013.

El lugar no dispone de mobiliario, es un espacio que fue adaptado para que los perros tuviesen la mayor cantidad de espacio posible. Algunos permanecen separados en habitaciones debido a su edad, comportamiento o necesidades especiales. Muchos de los canes que se encuentran en la fundación reciben tratamientos y cuidados especializados.

Foto: Alejandro Bonilla

Ayuda en movimiento

La fundación Deja tu Huella no se limita a trabajar en la residencia donde cuida a las mascotas, sino que ayuda a varias comunidades con medicamentos y comida para perros. Además, también se encargan de diversas colonias de gatos en la ciudad, puesto que el abandono de estos animales se ha incrementado en los últimos seis meses.

“Nuestro espacio se queda cada vez más pequeño”, lamenta Arteaga, quien muestra preocupación por los casos de perros que han sido desamparados por sus dueños como consecuencia de la migración de venezolanos que buscan huir de la crisis que atraviesa el país.

“A veces los dejan solos en las casas, sin alimentos y sin nadie que los vigile”, agrega.

También informa que regularmente la fundación recibe reportes sobre canes que son lanzados a las cañadas de la ciudad con el propósito de que mueran. “Es lamentable”, expresa.

La fundación Deja tu Huella intenta sortear las constantes fallas en el servicio eléctrico que ocurren diariamente en Maracaibo, organizando estrictamente los horarios de trabajo. “Se labora en la medida de las posibilidades que nos permita la crisis eléctrica”, explica.

Foto: Alejandro Bonilla

Además, indica que esta situación no doblega a su equipo, que trata de trabajar con el mejor ánimo para que tanto los animales como los seguidores de este proyecto se sientan cómodos.

“Lo que nos motiva a seguir trabajando es la necesidad que están pasando en este momento las mascotas, las injusticias, el maltrato y la poca sensibilidad que tiene la gente hacia ellos. Queremos hacerle ver a las personas que los animales son parte de la familia”, enfatiza Arteaga.

Desde su creación Deja tu Huella ha ayudado a cientos de perros a conseguir una vida libre de maltrato. En diversas ocasiones la fundación ha realizado eventos para recaudar fondos y también para dar a conocer a las mascotas.

Cada proceso de adopción varía de acuerdo al perro. Diferentes aspectos se toman en cuenta para entregarlos a una nueva familia.

Foto: Alejandro Bonilla

Aunque sea una meta difícil, la fundación se propone seguir educando a la sociedad sobre la convivencia y la importancia de cuidar a los animales que los rodean. Al salir de la casa, los ladridos se escuchan aún a varias cuadras de distancia.

La ciudad se apaga con el atardecer y mientras algunos duermen en las filas para surtir gasolina en las estaciones de servicio y otros se ingenian opciones rebuscadas para conseguir alimentos, Deja tu Huella sigue dándole calor, amor y cuidados a estos animales que también han resultado afectados por la crisis que golpea al país.

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