• El internacionalista Iván Rojas opina que debido a las trabas migratorias, la desesperación general de los venezolanos podría aumentar

Desde las 12:01 am de este 26 de agosto, grupos de seguridad colocaron vallas en uno de los carriles del Puente Internacional de Rumichaca, para poder inspeccionar a los vehículos y asegurarse de que todos los venezolanos que quisieran ingresar a Ecuador tuviesen la la visa humanitaria.

Debido a esta medida, unos 10.000 venezolanos llegaron desde la primera hora del 25 de agosto al paso internacional de Rumichaca, frontera norte de Ecuador con Colombia.

El gobernador de la provincia andina de Carchi, Edin Moreno, indicó que el ingreso de venezolanos se desarrolló “de manera normal y ordenada” a pesar de ser masiva la llegada de estos ciudadanos.

El flujo de venezolanos que ingresó por Rumichaca pasó de más de 2.000 migrantes para el 19 de agosto, a más de 6.900 para el 24 de agosto, es decir, un incremento de casi 180%, de acuerdo con el ministerio ecuatoriano.

El requisito de la visa humanitaria consta de un pago de 50 dólares en gestiones y una entrevista presencial en los consulados ecuatorianos de Caracas, Bogotá y Lima, adicional una solicitud electrónica en una página habilitada por la Cancillería de Ecuador esta semana.

Para el internacionalista e integrante del Consejo Venezolano de Relaciones Internacionales (COVRI), Iván Rojas, no es probable que se generen acciones negativas contra los venezolanos que ya han ingresado y que lo hicieron hasta este domingo, puesto que, según explicó para El Diario, la frontera no está directamente en un sector poblacional principal y muchos de esos migrantes venezolanos solo están de paso con destino hacia otros países.

El pasado 25 de julio el mandatario de Ecuador, Lenín Moreno firmó un decreto para establecer dos tipos de visados a los venezolanos que deseen ingresar a ese territorio, uniéndose así a países como Chile y Perú que también contemplan medidas migratorias similares. Se definió que los visados entrarían en vigencia en un mes.

Rojas considera que debido a estas trabas, la desesperación general de los ciudadanos que buscan emigrar va a aumentar. Sin embargo, esto no implica que puedan ocurrir cambios internos en las medidas tomadas por estos países receptores, aunque resaltó que los aliados internacionales seguirán trabajando “de la misma manera”.

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Foto: EFE

Hasta el domingo al mediodía más de 3.100 venezolanos habían entrado a Ecuador, según indicó Migración Colombia. Se estima que al menos 300 mil venezolanos se encuentran en territorio ecuatoriano, de esa cifra un tercio de ellos vive de forma irregular.

Frente a esta situación, Eloy Torres, analista en temas internacionales, no descartó que se tomen acciones negativas contra los venezolanos que ya han logrado ingresar a Ecuador, al tiempo que responsabiliza al régimen de Nicolás Maduro por sus malas políticas que han obligado a millones de ciudadanos a huir de Venezuela.

La movilización masiva de los emigrantes venezolanos ha producido una reacción negativa por parte de los habitantes de cada uno de los países receptores debido a casos de delincuencia e indigencia. Para ambos individuos, tanto para el que se va, como para el que recibe, la aparición de este problema significa un desequilibrio en su rutina.

La llegada de miles de venezolanos abrió la puerta a categorizar la inseguridad, la falta de empleo y demás problemas de las naciones receptoras, creando consecuentemente rechazo ante cada venezolano.

“Sucede que los migrantes que llegaron a Venezuela en otras épocas lo hicieron de a poco. En cambio, los países de la región se vieron obligados a recibir a los venezolanos en masa, cada uno con un problema diferente en la mochila” explicó Torres en exclusiva para El Diario.

La cantidad de venezolanos que abandonaron su país debido a la crisis ha alcanzado los cuatro millones, según cifras de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), para el mes de junio.

Cada vez son más las dificultades que deben enfrentar los venezolanos para salir del país. Obligados a sobrepasar los retos que implica abandonar su tierra por una crisis sin precedentes que afecta a todos los sectores de Venezuela y que no muestra indicios de resolución a corto plazo, también deben hacer frente a las trabas migratorias que les imponen en cada vez más países del mundo.

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