• El cantante español, reconocido como uno de los baladistas más famosos del mundo, murió en la madrugada de este domingo producto de un fallo renal

Enero de 1982. Más de 15 mil personas en el Auditorium de Palma Mallorca, en España, presenciarían uno de los conciertos más emotivos que serán recordados. El hombre que llevó el acento español por los más laureados escenarios del mundo volvía a las tarimas luego del fallecimiento de su padre. Busca a su madre entre los asistentes y avisa: “Te voy a dedicar una de mis mejores canciones para ti solita. ‘Perdóname’”.

El artista presenta una de sus canciones más populares mientras el público lo ovaciona. Llega el coro e interrumpe la entonación. No puede contener las lágrimas. Seca sus ojos e intenta seguir con la interpretación. Los espectadores continúan aplaudiendo y acompañan a la orquesta con la música. Después de varios intentos, la emoción pudo más. “No puedo, no puedo”, dice el cantante sin poder contener el llanto mientras se inclina al público en signo de despedida. El presentador, Joaquín Prat, se acerca y afirma: “Señoras y señores, así es un hombre cuando da todo y recibe todo de ustedes: Camilo Sesto”.

Las emociones y el cariño siempre rodearon su carrera. No en vano se convertiría en uno de los baladistas románticos más importantes del mundo. Sesto le escribió al amor y eso cosechó. 40 discos publicados, medio centenar de números uno en distintos países y más de 100 millones de discos vendidos avalan su carrera, esa que desde este domingo acabó tras su fallecimiento a los 72 años de edad. Sin embargo, sus letras y actuaciones permanecen en la memoria de toda una generación.

Sus últimos años de vida no corresponden con la de sus años mozos. Así lo buscó. Solo, en su casa en Torrelodones (Madrid), y alejado de los focos, prefirió manejar con recelo su intimidad. Ni artistas ni prensa ni fans. Su desaparición pública empezó cuando los medios de comunicación sensacionalistas lo acusaron de tener sida, una afirmación por la que tuvieron que indemnizarlo tras presentar querella. El arte y la lectura fueron su refugio. Aunque, a pesar de la exposición que le brindó su fama, nunca fue de contar su vida. Por ello de su privacidad solo se conocen algunos rumores de amoríos y de la relación con su hijo Camilo Blades, el gran heredero de su legado que vivió siempre en la distancia.

Sesto presentó a su hijo en 1984, que llegaba a España procedente de México junto a su madre, Lourdes Ornellas, de quien nadie sabía algo en ese entonces. El niño había nacido un año antes en México y llegó a Madrid con pocos meses. Entonces, el cantante dijo que no tenía ninguna intención de casarse, que su hijo había sido un niño deseado. Actualmente Camilo tiene 35 años de edad y reside en México. “Le admiré siempre”, reconoció este lunes Blades mientras acudía al sepelio de su padre.

Del porte y energía con la que se popularizó Sesto tampoco quedaba mucho, lógico por su edad y por haberse sometido a un trasplante de hígado en 2001 y a la rotura de un pie en 2013, lo que le hizo arrastrar varios años fuertes dolores que le obligaron a pasar varias veces por el quirófano. La melena, la elegancia y sus ojos azules eran una marca exitosa registrada que intentó mantener hasta sus últimos días, pero las cirugías estéticas lo hicieron casi irreconocible, hasta el punto de casi impedir su habla.

Sesto fue incomprendido incluso en su época. Quizá un adelantado. En 1975 fue precursor del musical Jesucristo Superstar, en el que interpretaba a Jesucristo en compañía de la cantante dominicana Ángela Carrasco. Los católicos más fieles criticaron la obra por considerarla un sacrilegio. No obstante, su impecable interpretación hicieron que el Jesucristo cantante viajara por el viejo continente.

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Camilo Sesto en Jesucristo Superstar | Foto cortesía

Sus tantos viajes por los mejores escenarios lo trajeron a Venezuela en más de una ocasión. El poliedro de Caracas o el Súper Sábado Sensacional presentado por Amador Bendayán fueron lugares que visitó. La euforia con la que era recibido por los seguidores hablan de un hombre querido pese a la distancia.

Llegado el nuevo milenio, sus apariciones públicas empezaron a reducirse hasta el punto de retirarse por completo de los medios. Uno de sus últimas apariciones fue en 2018 durante la presentación de su disco Camilo Sinfónico, un trabajo grabado con la Orquesta de RTVE y con colaboraciones de las cantantes españolas Marta Sánchez, Pastora Soler, Ruth Lorenzo y Mónica Naranjo. “Que la música siga siendo nuestro único mundo”, dijo Sesto luego de publicar el disco.

Marta Sánchez pone su voz en Perdóname; Soler, en Quererte a ti; Lorenzo acompaña en Amor… amar y Naranjo en Vivir así es morir de amor, que formó parte del álbum Sentimientos, del que vendió más de 13 millones de copias. Los grandes éxitos de quien fue reconocido en el año 2011 como el “Máximo orgullo hispano”.

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De izquierda a derecha: Pastora Soler, Ruth Lorenzo, Camilo Sesto, Marta Sanchez y Monica Naranjo, en Madrid | Foto: Carlos Álvarez (Wireimage)

Cientos de fanáticos y el mundo artístico despiden hoy al cantante español. Lo hacen recordando sus letras, entonando sus canciones y celebrando la vida de un artista que dio todo a su público y que recibió el mismo afecto a cambio.

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