• Javier Tebas, presidente de La Liga, trasladó al gobierno español su preocupación por los hechos violentos que acontecen en Barcelona luego de la sentencia que impone las penas de prisión a los líderes independentistas

Millones de espectadores aguardan cada año para ver uno de los enfrentamientos más importantes del fútbol mundial: el FC Barcelona contra el Real Madrid. Sin embargo, en esta ocasión “El Clásico” español fue suspendido. El partido, pautado para el próximo sábado 26 de octubre en el Camp Nou, se canceló por un motivo inédito: la crisis social y política que vive Cataluña, que llevó a las autoridades de la Federación Española a posponer el encuentro.

El conflicto inició cuando Javier Tebas, presidente de La Liga de Fútbol Profesional, manifestó su preocupación al gobierno español por los incidentes que asolan las calles de Barcelona luego de la orden de prisión contra varios líderes independentistas de Cataluña. La decisión judicial desató una serie de protestas que hasta ahora dejaron varios enfrentamientos entre manifestantes y cuerpos policiales, así como el incendio de carros y locales en toda la región.

Tebas confirmó este jueves al diario deportivo As que propuso, en primera instancia, el intercambio de sede del partido. Es decir, trasladar el encuentro al Santiago Bernabéu, estadio del Real Madrid. No obstante, tanto el club de la capital española como el conjunto catalán se opusieron a la medida.

Para el presidente de La Liga, el partido podría representar un problema para la seguridad, ante la tensión entre ambas aficiones. Si bien no todos los seguidores del Barça se identifican con el independentismo, buena parte de los socios se manifiestan cada partido con la estelada, bandera del independentismo, así como con cánticos de “In, Inde, Independencia” en el minuto 17 de cada partido.

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La Grada de animación del Camp Nou durante un partido, con banderas independentistas y carteles a favor del referéndum de autodeterminación | Foto: Reuters

“Lo que hicimos fue transmitir nuestra opinión a las más altas instancias del gobierno de España, porque entendimos que esto no era solo un problema deportivo, era un problema de seguridad y político. Nosotros consideramos que se podía intercambiar el partido (…). Si no entramos en contacto con los clubes y con la Federación, entonces es porque entendimos que era un problema de seguridad y política. Era un problema de España, en el evento deportivo que quizás tenemos más importante en el mundo del fútbol”, dijo Tebas.

Fuentes de los Mossos d’Esquadra (policía de Cataluña) y de la Policía nacional manejaban informaciones internas sobre la preparación de una serie de acciones violentas organizadas por los Comités de Defensa de la República (CDR), una agrupación pro independentista que establece este tipo de movimientos, las cuales iban a mantener en secreto hasta última hora para intentar sorprender a las fuerzas de seguridad, de acuerdo con un reporte de ABC.

El periodista catalán del diario Sport, Josep Capdevila, explicó para El Diario de Caracas que por el momento, el futuro de “El Clásico” es incierto. Descarta que el partido se juegue en Madrid.

En unos comunicados emitidos este viernes, tanto el FC Barcelona como el Real Madrid propusieron el 18 de diciembre como nueva fecha para la realización del partido. Sin embargo, Tebas sostuvo que es prácticamente imposible que se dispute ese día, debido a que coincide con partidos de Copa del Rey, por lo que habría que alterar el calendario.

“Ese día no puede ser, habrá que sentarse y establecer qué fecha”, sentenció. Por consiguiente, La Liga propuso el 7 de diciembre, aunque coincidirá con otra gran evento para la seguridad: el concierto de la cantante catalana Rosalía.

¿Riesgo para la seguridad o vitrina para el independentismo?

A pesar del temor de La Liga y de la Federación española de posibles conflictos, Capdevila sostiene que “no tendría que haber problemas aunque se juegue ese encuentro”. Para el periodista catalán, “es una decisión más política que otra cosa” y argumenta que con la suspensión buscan evitar alterar los resultados de loa comicios generales de ese país, previstas para el 10 de noviembre. “No se quiere que si se juega ese día y pasa algo, en el sentido que sea, pueda condicionar el resultado de esas elecciones”, comentó.

En el comunicado de este viernes, el club catalán manifestó “su confianza absoluta en la actitud cívica y pacífica de su masa social, que siempre se expresa en el Camp Nou de manera ejemplar”.

No es la primera vez que el conflicto político catalán se interpone en la normal realización de un encuentro del FC Barcelona. El 1° de octubre de 2017, mientras cientos de personas se enfrentaban con cuerpos de seguridad del Estado por la realización del referéndum de autodeterminación de Cataluña — considerado como ilegal por la justicia y el gobierno español — en el Camp Nou se disputaba a puerta cerrada un partido entre el equipo culé y Las Palmas.

En aquella ocasión, cientos de seguidores del conjunto catalán — especialmente los pro independentistas — criticaron a la directiva del club por haber disputado el partido. La Liga advirtió al club que de no presentarse perdería los tres puntos, por lo que el conjunto accedió a jugar el encuentro. Tras la decisión, varios directivos presentaron su renuncia al presidente Josep María Bartomeu.

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“Vergüenza” titularon los medios catalanes luego del partido a puerta cerrada del 1 de octubre | Foto: As

Para Capdevila, en esta ocasión “no sería negativo” para la directiva que se lleva a cabo el encuentro el próximo 26 de octubre, tal y como estaba previsto, puesto que ello podría significar una vitrina para los independistas.

“Hace muchos años que en Cataluña hay un sentimiento bastante generalizado de querer la independencia. Este sentimiento ha ido creciendo con el paso del tiempo y ahora está más vivo que nunca. Por eso puede ser que haya miedo en Madrid que el Barcelona-Madrid, que se sigue en todo el mundo, sea un buen escaparate para los independentistas de dar a conocer sus ideas”, comentó Capdevila.

Con respecto a la postura de los futbolistas del Barça, el periodista considera que estarían dispuestos a jugar el 26 de octubre, tal como lo hicieron el día del referéndum. Ernesto Valverde, entrenador del conjunto catalán, confirmó que están dispuesto a jugar en la fecha prevista en el calendario y descartó que podría generar enfrentamientos entre los aficionados o de otra índole.

El Barcelona y la polémica del independentismo

Históricamente el FC Barcelona se ha posicionado ideológicamente a favor del derecho a decidir de los catalanes de separarse o no de España, una idea que se ha incrementado en los últimos años con el auge del independentismo, llevando al club a inclinarse a favor del proceso de independencia. Si bien buena parte de los socios del club apoyan la posición, otros tantos en el resto de España consideran que no se debe relacionar con la política.

Luego de la sentencia contra los líderes independentistas, el club emitió un comunicado en el que sostienen que “si la prisión preventiva no ayudó a resolver el conflicto, tampoco lo hará la prisión dictada hoy, porque la prisión no es la solución”. El club también manifestó su apoyo a los familiares de los políticos presos.

Capdevila defiende la posición del club. “Ha habido en todo el mundo muchas reacciones en contra de esa sentencia, algunas de juristas de mucho prestigio. No estar de acuerdo con esa sentencia creo que es un tema de justicia, no de independentismo”, esgrimió.

La espera será aún más larga. Los millones se seguidores deberán aguardar más semanas para ver el partido que paraliza el mundo. De momento, la política se impone al deporte, y la fecha para el nuevo “Clásico” es incierta.

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