• La gran reducción de personal ha levantado especulaciones sobre la posible privatización de la estatal petrolera. Expertos en el área sostienen que las deudas y el desmantelamiento de la industria petrolera disipa la posibilidad de que sea tomada por otros países
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Foto: Reuters

El pasado 15 de octubre decenas de trabajadores despedidos por Pdvsa en Carabobo se trasladaron hasta Caracas para protestar frente a la sede de esa estatal en La Campiña.

El dirigente sindical José Bodas, con casi 30 años trabajando en la industria, denunció que fue jubilado forzosamente. “Fue una jubilación ilegal. Por nuestra lucha no nos pudieron despedir, pero seguimos en la pelea”, asegura para El Diario de Caracas.

El escenario se repitió al día siguiente en el estado Anzoátegui. “¡Y no. No nos quitarán el derecho a protestar!”, gritaron, al unísono, un grupo de trabajadores petroleros en Guaraguao.

Pocos medios de comunicación difundieron la protesta, pero eso no disminuyó el brío y la energía de los manifestantes ante los organismos de seguridad que se mantenían expectantes, con escudos antimotines, descansando en el asfalto.

La prensa local e internacional ha apuntado a la posibilidad de que Pdvsa esté siendo entregada a intereses extranjeros, como Rusia o China, debido a la dificultad del régimen de Nicolás Maduro de mantener las operaciones petroleras en medio de la debacle de la empresa, que ha reducido su producción en 1.500.000 de barriles diarios durante la última década.

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Foto: Cortesía

La debacle

De acuerdo con cifras de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), la producción de crudo venezolano no sobrepasa los 700. 000 barriles de petróleo diarios, quedando incluso por debajo de países como Colombia.

Desde el pasado 28 de enero, el Departamento del Tesoro estadounidense decretó sanciones al sector energético venezolano, luego de que el gobierno de ese país expresara su reconocimiento a Juan Guaidó como presidente interino.

Las propiedades de Pdvsa en territorio norteamericano fueron bloqueadas y se limitaron severamente las transacciones entre empresas de esa nación y el régimen venezolano, lo que cortó de inmediato el acceso del petróleo del país a su mercado natural: Estados Unidos.

A partir de las sanciones, la administración de Nicolás Maduro tuvo que redirigir su flujo petrolero a otros países como Rusia, China o India. Pero las restricciones financieras impuestas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cada día disuaden más a dichos países de involucrarse en transacciones petroleras con el régimen.

Evidencia de ello es que India ha reducido sus importaciones petroleras provenientes de Venezuela en los últimos meses.

Las penalizaciones por parte de Washington a Pdvsa, de acuerdo con expertos entrevistados por El Diario, no son las causas de la baja de la producción, sino la corrupción y el mal manejo de la compañía.

Rafael Gallegos, especialista petrolero, comentó que cuando “esas medidas entraron en vigor la empresa producía ya unos 900.000 barriles al día”.

Una industria quebrada

“Pdvsa está siendo entregada a los rusos, a los chinos, a la Chevrón, a todas las trasnacionales, y por eso dejan que Nicolás Maduro permanezca en el poder”, asegura el ex trabajador José Bodas.

El dirigente sindical argumenta que la tendencia que se observa en la empresa permite inferir dicha conclusión, aunque acota que no ha logrado obtener documentos expresos que lo confirmen.

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Foto: Referencial

“El hecho de que haya cambiado, por ejemplo, el paquete accionario de Sinovensa — empresa mixta entre Pdvsa y Chinese National Petroleum Company (CNPC) que reanudó operaciones este mes — de 40% a 49% es muestra de ello. Y quieren llegar a tener una nómina que permita poder privatizar a Pdvsa”, asevera.

Iván Freites, también dirigente sindical de Pdvsa, menciona, sin embargo, que la reducción de personal de la empresa petrolera no se debe a órdenes de otros países como Rusia.

“No es que se estén haciendo recortes de personal por órdenes de Rusia, sino que se está presentando una huida masiva de personal y de trabajadores. Esto abarca todos los cargos en la industria, desde el obrero hasta el gerente. Lo que sí es verdad es que ni los rusos ni los chinos quieren tener nada que ver con sindicatos, por lo que el gobierno ha procedido a despedir dirigentes sindicales”, afirma.

Caídas y desempleo. Iván Freites explicó que la nómina de Pdvsa se ha reducido a casi la mitad durante los últimos nueve años. De 150. 000 empleados certificados en 2010, quedan 75. 000 trabajadores según cifras internas.

“De esos números, más de 60. 000 (personas) no tienen funciones explícitamente relacionadas con las operaciones petroleras. Muchos son de las filiales de alimento y agro que se crearon, que no tienen que ver con las cuestiones fundamentales del petróleo; otros son personal del Partido Socialista Unido de Venezuela, de ministerios, etc. Nadie quiere asumir esa nómina parasitaria”, explica el dirigente sindical.

“Pero los rusos quieren frenar la huida del personal petrolero”, acota Freites, “por lo que más bien están tratando de incentivar que se queden”. Agrega que para ello, en Petrozamora — una empresa mixta en la que la empresa rusa Gazprombank vendió su participación indirecta a clientes cuyo nombre aún son desconocidos — , “entregaron recientemente un bono de 200 euros con el fin de mantenerlos. No quieren saber, eso sí, de reposeros ni nada de eso, pero ellos entienden que esto es mano de obra prácticamente esclava”.

Boda asegura que actualmente no hay más de 10. 000 trabajadores petroleros en Venezuela, a diferencia de los tiempos previos al chavismo, cuando se contaban más de 40.000 trabajadores calificados, mientras agrega que las renuncias masivas están siendo cubiertas por personas del Plan Chamba Juvenil del régimen que son “gente que no está preparada para asumir esas funciones”.

Sin embargo, para Freites esto no significa que el régimen de Nicolás Maduro vaya a entregar Petróleos de Venezuela. “Nadie se va a encargar de una empresa quebrada y saqueada”, asevera, pues se trata de una industria con una deuda de aproximadamente 100 millardos de dólares.

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Foto: Referencial

Sumando las deudas con bonistas y con acreedores internacionales, que pasan de 65 millardos de dólares junto a lo que se debe a proveedores y contratistas internos, estimado en 40 millardos de dólares, el dirigente sindical asegura que los rusos no están interesados en asumir Pdvsa.

Rafael Gallegos, experto petrolero, coincide con la visión de Freites y explica para El Diario que ve poco probable que Rusia asuma las funciones de la estatal petrolera en el corto plazo.

“No creo (que los rusos tomen Pdvsa), porque es muchísima inversión y el desastre es demasiado grande. La empresa está desmantelada”, señala.

Futuro incierto

Ante el oscuro escenario que se cierne sobre industria de hidrocarburos nacional, desde la Asamblea Nacional (AN) se ha propuesto, cuando se logre un cambio de gobierno, una serie de reformas que promuevan la apertura petrolera y la inversión privada necesaria para levantar a la empresa.

El diputado Luis Stefanelli, miembro de la Comisión de Energía del Parlamento, propuso un nuevo proyecto de ley que ayude a este propósito. “Para lograr el objetivo de aumentar la producción hay que cambiar la ley y flexibilizar los controles para lograr que se auspicie la inversión de capital privado nacional e internacional”, aseveró.

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Foto: Efe

Desde el gobierno interino de Juan Guaidó se lucha por la protección de activos nacionales en el extranjero como Citgo valorada en siete millardos de dólares, y que está en riesgo debido a que fue puesta como garantía ante la emisión del bono 2020.

La directiva ad hoc de Pdvsa, nombrada por Guaidó y que funge como paralela a la establecida por el régimen de Nicolás Maduro, solicitó la nulidad del bono ante la justicia estadounidense.

Gallegos considera que la inversión mínima para reactivar Pdvsa y lograr produzca dos millones de barriles diarios de crudo está por el orden de los 30 millardos de dólares anuales por un lapso no menor a los cuatro años. Atrás quedó la promesa que el fallecido ex presidente Hugo Chávez hiciera en 2012 de producir, para 2019, seis millones de barriles diarios.

La estatal petrolera venezolana, alguna vez símbolo de prestigio, se encuentra actualmente desmantelada. La caída de su producción sigue en picada y el destino de la que alguna vez estuvo entre las cinco empresas más grandes del mundo en su área sigue tornándose incierto.

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