• Luego de las acusaciones en su contra sobre algún vínculo con Álex Saab y los rumores de que sería el próximo embajador de Venezuela en Colombia, el diputado conversó con El Diario y dijo que se trata de una “olla” del régimen. No obstante, la justicia deberá aclararlo

Al diputado de la Asamblea Nacional (AN) Freddy Superlano le persiguen dos palabras: corrupción y negligencia. Su nombre, de alguna u otra forma, siempre está en la opinión pública cuando se trata de esos temas; no solo por haber presidido la Comisión de Contraloría del Parlamento — al cual renunció este domingo 1 de diciembre y desde donde lideró investigaciones que vinculan al régimen chavista con sonados casos de corrupción — , sino por las acusaciones en su contra sobre estar involucrado en varios procesos irregulares. En cuanto a lo segundo afirma que son “ataques infundados” y una “olla” del régimen de Nicolás Maduro para desprestigiarlo. No hace autocríticas, pues asevera que no ha hecho “nada malo”.

“Es inexplicable cómo aquella persona que está encargada en el Parlamento de investigar hechos de corrupción tiene que ser perseguido por el aparato de administración de la supuesta justicia de la dictadura. Es complicado tratar de poder engranar eso”, aseguró Superlano para El Diario en referencia a su vida en el exilio. Dice que la decisión de irse a Estados Unidos tiene que ver con la amenaza del régimen de detenerlo, aunque no cierra la posibilidad de volver a Venezuela para someterse a “investigaciones transparentes” en caso de ser necesario.

La última polémica que incluyó su nombre produjo su renuncia a la Comisión de Contraloría de la AN. Horas antes de ser publicado el reportaje del portal Armando.info —donde se denuncia la actuación de diputados del Legislativo que buscaron limpiar la reputación de los empresarios colombianos Alex Saab, Álvaro Pulido y Carlos Lizcano, así como a sus respectivas empresas— Superlano presentó mediante su cuenta en Twitter la dimisión de su cargo. Justifica que tomó la decisión para facilitar las investigaciones en su contra. Poco después, su partido Voluntad Popular lo suspendió de sus responsabilidades.

Saab es uno de los contratistas de Maduro, sancionado por el gobierno de Donald Trump junto a su socio Álvaro Pulido, por su participación en el esquema de importaciones de alimentos de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP).

“Evidentemente cuando yo decido colocar el cargo a la orden era para facilitarle también las investigaciones a la propia AN. Creo que lo más sano era entonces colocarme a un lado para que no fuera a ser obstáculo en todo esto; también para dar el ejemplo a otros miembros que se han involucrado en todo esto para que también los investigaran. Yo mismo pedí de que se me investigara porque no tengo nada que ocultar en estos hechos. Voluntad Popular hizo lo que tenía que hacer. Si sales denunciado porque supuestamente hay pruebas, lo más correcto entonces es que tú digas como organización es vamos a suspender, vamos a investigar”, dijo.

De acuerdo con el reportaje de ArmandoInfo., los diputados Luis Parra, Adolfo Superlano, José Brito, Conrado Pérez, Richard Arteaga, Chaim Bucarán y José Luis Pirela, — todos de miembros de la Comisión de Contraloría — , habrían tramitado en Colombia, Estados Unidos y Panamá, documentos para absolver a los empresarios colombianos de investigaciones a la compañía Salva Foods. Todo eso bajo la supuesta aprobación de la referida comisión, de Freddy Superlano y del presidente interino Juan Guaidó.

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Foto: Cortesía

“Si esto es así, pues ya son acciones individuales. Cuando revisas no hay alguna solicitud que se hiciera desde la comisión. Si se comprueba que estos señores (los sancionados por EE UU) viajaban introduciendo estos documentos, simple y llanamente existía una comisión paralela, no una oficial. Seguramente lo hacían de forma individual y fraudulenta. Por eso nosotros, y yo en este caso muy particular, lo desconozco. ¿Cómo vas denunciar que se está haciendo tal y tal cosa si lo desconoces, no formas parte de ello, lo hacen a escondidas?”, cuestionó Superlano, quien niega “rotundamente” estar al tanto de los presuntos trámites de los diputados implicados.

El parlamentario rechaza la veracidad de los documentos publicados en las últimas semanas a través de las redes sociales. Los escritos, que tienen la presunta firma de Superlano, solicitan la cancelación de las investigaciones en torno a Saab, así como a la empresa Salva Foods, por no contar con las pruebas que determinen la irregularidad de los involucrados.

“Cuando denunciamos lo de Alex Saab lo iniciamos por una denuncia que hizo también la propia fiscal general de la República, Luisa Ortega Díaz. Hicimos también la denuncia ante la Procuraduría Nacional de México y también lo hicimos en Colombia y Panamá. Es por eso que nosotros, desde el primer momento, hemos negado la fehaciencia, por así decirlo, de esos documentos. Yo estoy dispuesto a someterme a cualquier prueba grafotécnica en los Estados Unidos, si es necesario, para verificar que esa no es mi firma. Yo puedo certificar con científicos que esa no es mi firma, por lo que ese es un documento forjado, falso”, aseveró.

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Foto: Cortesía

Sin embargo, hay quienes presumen más de la relación de Superlano con Álex Saab. Rafael Ramírez, ex ministro de Hugo Chávez y ex presidente de Petróleos de Venezuela (Pdvsa), aseguró que el parlamentario recibe financiamiento de Saab. “Tu relación con Alex Saab es lo que debes aclarar. Hasta los viajes a Europa te paga. ¿Dónde está tu tal investigación sobre las cajas CLAP? No es más que tu maniobra de extorsión”, dijo Ramírez en su Twitter. Superlano niega tales declaraciones.

“No tengo ningún vínculo con ese señor. Lo que sé de él es por el tema de las investigaciones e informaciones, muchas de ellas periodísticas en su momento; denuncias que hacía también el diputado (Carlos) Paparoni en 2017 creo. Y jamás he ido a Europa. Tengo 43 años, discúlpenme si eso es un delito, pero jamás he ido a Europa. Estoy fuera de mi país por cuestiones que todos conocen. En los países que estuve el año pasado lo documenté y pueden verificarlo en cualquier cancillería europea, africana, asiática. Mucho menos conozco a este delincuente de manera personal”, sostuvo.

¿Del caso Cúcuta a la embajada venezolana en Colombia?

Antes de ser salpicado nuevamente por el caso de Saab, ya de Superlano se hablaba por su presunto nombramiento como embajador de Venezuela en Colombia luego de la destitución de Humberto Calderón Berti. El rumor encendió las alarmas. Algunos recordaron que el diputado estuvo involucrado en hechos irregulares en la frontera entre ambos países durante la entrada de la ayuda humanitaria a Venezuela en febrero. Sin embargo, afirma Superlano, nunca le propusieron tal cargo. Tampoco piensa aceptarlo.

“No me han llamado ni me han hecho la propuesta para esto. Si yo estaría dispuesto a asumirlo es algo que yo descarto porque soy de los que piensa que estas son responsabilidades para personas de carrera en este tema. Si bien es cierto que Humberto Calderón no era un embajador de carrera, era un connotado ciudadano que tenía experiencia en distintas gerencias y una relación importantísima con Colombia”, aseveró. A pesar del impasse del ex embajador con Guaidó, Superlano valora la gestión de Berti como “positiva”.

Lejos de una imagen positiva, su paso por Colombia dejó una mancha que todavía lo persigue: el sábado 23 de febrero Superlano fue hallado, junto con su primo Carlos Salinas, en un motel ubicado en la Autopista Internacional que comunica a Cúcuta con San Antonio del Táchira. La versión de los periodistas de sucesos de la prensa local es que dos mujeres que habían entrado al lugar con ellos salieron solas y huyeron; mientras que la policía local maneja la tesis de que habrían sido drogados con escopolamina, conocida popularmente como burundanga. La Fiscalía neogranadina todavía investiga el hecho.

Jorge Rodríguez, ministro de Comunicación de Maduro, publicó un video en el que presuntamente se aprecia a Superlano en compañía de dos prostitutas que habrían robado al diputado y a Salinas 250.000 dólares. De acuerdo con el parlamentario, la acusación es otra “olla” del régimen y de quienes buscan desprestigiar la AN. Por ello asegura que no renunció al cargo de la Comisión en ese momento.

“Lo que sucedió en Cúcuta no es otra cosa que un intento de asesinato. Así, básicamente, y así lo hemos dicho nosotros. ¿Cuál autocrítica? Ninguna. A mí me tocan en un lugar público acompañado de otras personas y me dejan abandonado a dos kilómetros de la distancia de la frontera en un hotel con mi primo muerto, y estuve dos días prácticamente inconsciente”, dice.

Con respecto al manejo de dinero en la frontera, añadió que como diputado no se encargó del control de los fondos para el pago de militares venezolanos que huyeron hacia Colombia “ni mucho menos” de lo destinado para la ayuda humanitaria.

“Esas son acusaciones falsas de ese psiquiatra loco. Nunca manejé dinero, menos esa cantidad. Nada que ver con eso. No tendría cómo justificarla en un país extranjero. El único dinero que me robaron no lo cargaba yo, lo tenía mi primo Carlos, a quien se lo quitaron y a quien asesinaron. Serían quizá 150 dólares, que eran para comprar unas medicinas para mi abuela”, afirma.

Su papel desde el exilio

El diputado partió a Estados Unidos hace ocho meses, esgrimiendo que sería detenido por el régimen de Maduro. A pesar de ello, asegura que su rol en la Comisión de Contraloría del Parlamento era compatible desde el exterior por la dificultad de acceder a la justicia y a la transparencia de los entes públicos en Venezuela. Asimismo, explica que las compañías relacionadas a casos de corrupción evitaban rendir cuentas ante la AN amparados en el supuesto desacato en el que, según el Tribunal Supremo de Justicia afín a Maduro, se encuentra el Poder Legislativo.

“Seguramente lo lógico es que el presidente de la comisión pueda funcionar en Venezuela y denunciar desde allá, pero siempre va a ser víctima de ataque en lo personal contra su vida. Pero a esto le hemos sacado provecho para mantener una comunicación más fluida con aquellos que investigan la corrupción en sus países, pero que proviene de Venezuela. Mi estrategia fue buscar justicia en otros países porque en Venezuela no la puedes encontrar”, menciona Superlano.

El diputado asegura que cuenta con el apoyo de su familia. No es fácil vivir fuera de su país, dice, pero siempre espera volver también, en caso de ser necesario, para rendir cuentas. Tampoco pierde la fe en la AN. Para él, las denuncias que involucran a algunos diputados del Parlamento se tratan de hechos aislados que no representan a la mayoría del Poder Legislativo. Entretanto, será la justicia la que determine su relación con hechos de corrupción y la opinión pública la que crea o no en su palabra.

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