• En El Diario recopilamos 10 obras de distintos autores, temáticas y géneros, para entender el proceso de la literatura durante este año

2019 se caracterizó por un ser un año con numerosos conflictos en el mundo y, ante esta realidad, la literatura funciona para desentrañar cada uno de los problemas que aparecen. Ahora, aunque determinar el reconocimiento literario es una ardua labor en El Diario realizamos una lista con los libros más importantes de este año. 

Las protestas alrededor del mundo, sobre todo en territorio latinoamericano; la efervescencia de la lucha feminista y el poderío testimonial de la realidad femenina, y los temas recurrentes de las artes que, aunque se modifican a través de las expresiones y de los años, se mantiene intactos en la mente del ser humano, fueron temáticas que recorrieron la literatura universal. 

Asimismo, el testimonio de la añoranza de los migrantes alrededor del mundo, de las mujeres que padecen una violencia continua, tanto discursiva como física, dejando secuelas que se depuran y se entienden a través de la escritura fueron elementos que se ampliaron en el oficio literario, en las plumas que intentan depurar la realidad para encontrar el centro de los problemas y, entre tanta maleza, quizás llegar a la solución. 

Por dicha razón, la literatura escrita por mujeres, con una voz potente y una prosa excelsa posicionó, como nunca antes, la palabra femenina en el mundo literario. Por ende, cada obra presente en esta recopilación da cuenta de un signo específico de la realidad. 

La Compañía de Verónica Gerber Bicecci, escritora y artista mexicana, es una obra que reúne una serie de expresiones artística, un diálogo constante entre las distintas formas de representar la realidad. La novela rompe con todas las fronteras impuestas, tanto las del lenguaje como las del espacio simbólico del arte, hasta dejarlas en un manojo de escombros. 

Asimismo, la obra de la venezolana Karina Sainz Borgo tomó una relevancia de gran magnitud alrededor del mundo y su primera novela, La Hija de la Española, fue un fenómeno editorial sin precedentes, vendida a 22 países y escogida como una de las 100 novelas imprescindibles de 2019 por la revista Times.

La novela se contextualiza en la Venezuela del chavismo-madurismo, con la crisis respirando en la nuca, la escasez de medicina y de comida, la violencia ideológica y la sensación de miedo y desesperanza al huir del país con otra identidad. La escritura de Sainz Borgo se caracteriza por una descripción minuciosa de los aspecto comunes de lo venezolano para, de cierta forma, introducir al lector a un entorno que se encuentra en constante cambio. 

El venezolano Rodrigo Blanco Calderón empezó a tomar terreno en los ámbitos literarios del extranjero al ganar la III Bienal de Novela Mario Vargas Llosa con su novela The Night, publicada por la editorial Alfaguara. Además, ya había sido galardonado en 2016 con el premio Rive Gauche en París por la misma novela. 

The Night narra los momentos oscuros de un apagón general en la Venezuela del chavismo-madurismo y la investigación del asesinato de varias mujeres en 2010. Los detectives, en este caso poco “salvajes”, son un escritor frustrado y un psiquiatra que se inmiscuye en la vida de sus pacientes.

La prosa de Blanco Calderón da cuenta de la violencia y la separación que se vive en la sociedad venezolana para, de esta forma, desentrañar desde la palabra y el tratamiento del lenguaje lo ocurrido. La investigación policiaca se une a la literaria, al momento que se trata de recuperar la figura de Darío Lancini, pero esa mezcolanza la descubrirá el lector. 

Ahora, retomando los nombres de la literatura universal que han quedado impregnados en la historia de la palabra aparece Mario Vargas Llosa con su novela Cinco Esquinas publicada en 2016, pero que sigue siendo un referente para los lectores alrededor del mundo y fue elegida como una de las 100 novelas primordiales de 2019 por la revista Times. 

Perú, sobre todo Lima, ha sido la verdadera preocupación de Vargas Llosa que a través de los años ha tratado de entender los símbolos del país suramericano desde la palabra. El escritor peruano fue parte del boom literario ocurrido entre finales de los sesenta hasta mediados de los ochenta con una prosa múltiple, que utilizaba las voces de los personajes para crear una red de diálogos y procesos comunicantes para entender la comunicación dentro del libro y separar la multiplicidad de voces de la rigidez del narrador. Y, a sus 83 años y un premio Nobel en su repisa, sigue escribiendo sobre Lima. 

La narrativa es un elemento mucho más visible en el mercado que la poesía. La palabra poética no es de gran difusión, ni un “fenómeno editorial”, pero resguarda la emoción humana, desde la tristeza hasta la felicidad. Por eso uno de los libros más importantes de 2019 fue la obra del escritor merideño Jesús Montoya Omaña, llamada Rua São Paulo. Montoya fue ganador con dicha antología del premio franco-venezolano a la Joven Vocación Literaria en el género Poesía. 

“Porque estoy tan solo, quiero decir, tan sola la lengua está / que inventa una deshabitada acentuación”, esboza uno de los versos de Montoya. La palabra poética tiene la dificultad de significar lo que no tiene signo en la realidad, de agrupar con letras y sonidos, con silencios y espacios en blanco las sensaciones abstractas del individuo. En este caso, Rua São Paulo está escrito desde una sensación perenne de soledad y de desasosiego que se posiciona sobre la espalda de cada lector.

Lluvia Fina de Luis Landero, escritor español, es otra de las novelas que marcaron 2019. La novela tiene como leitmotiv la desconfianza en la palabra, en la peligrosidad de lo dicho y como, en un ambiente de historias dispares, existe una violencia intrínseca. La trama comienza con Gabriel, un profesor de filosofía que reúne a su familia para celebrar los ochenta años de su madre. Pero esta solo es retratada a partir del relato de los hijos, de los recuerdos que se transfiguran con el pasar de los años y, por ende, cada relato juega entre la verdad y la mentira. 

Brenda Navarro, escritora, promotora cultural y editora mexicana, escribe una obra que reúne una sensación que ha sido común en la sociedad mexicana de los últimos años: la desaparición. La novela se llama Casas Vacías y relata la historia de una madre cuyo hijo desaparece del parque donde estaba jugado y, también, de la mujer que lo secuestra para criarlo como suyo. 

“¿Qué es un desaparecido? Es un fantasma que te persigue como si fuera parte de una esquizofrenia”, exclama el narrador del libro. La muerte, como es entendida, genera un cierre en la espera, en el dolor, en la vida que ya no continuará en ese cuerpo, pero la desaparición deja todos los espacios abiertos, sin concluir y sin continuación. Esta obra de Navarro busca entender el enunciado del “desaparecido”, el dolor que deja y la nostalgia que nunca se acabará. 

Asimismo, la escritora mexicana Valeria Luiselli publicó este año la novela Desierto Sonoro. El desierto, con su inmensa aridez y el calor agobiante que encierra a los transeúntes, brinda espejismos a lo lejos, lagunas mentales que se ciernen sobre el acalorado cuerpo y establecen un mismo espacio para la ficción y la realidad.

La novela de Luiselli se inmiscuye por esta rendija y narra el viaje de una familia por el sur de los Estados Unidos. En el camino y entre las conversaciones de la pareja los niños en el asiento de atrás logran ver a los otros niños, a los migrantes, que cruzan la frontera con el miedo de ser atrapados y la necesidad de escapar. 

Mañana tendremos otros nombres de Patricio Pron, escritor y crítico literario argentino, fue la novela ganadora del premio Alfaguara este año y narra el cambio de las relaciones humanas. Desde una historia de desamor, de una pareja que visualiza el ocaso de la relación y se introduce en el proceso de separación, Pron nos brinda un entendimiento del mundo contemporáneo en el que cada elemento está subordinado por las necesidades del mercado. 

Luis Alberto Urrea, poeta, ensayista y escritor mexicoamericano, publicó el año pasado la novela La Casa de los Ángeles Rotos. La historia refleja los últimos días de un patriarca mexicoamericano, de aquellos hombres que sentían el poder dentro de los límites de su casa, que al sentir cercana la guadaña de la muerte empieza a pensar en su vida, en sus recuerdos más fecundos y en sus familiares. 

La novela narra la  relación cercana entre lo mexicano y lo americano, como un punto medio que busca diluir el racismo y la xenofobia ante los migrantes que llegan a territorio estadounidense. Además, está narrada con un toque humorístico que permite asumir la muerte de manera distinta. 

La literatura es un espacio para entender la realidad y ampliarla a partir del discurso de la ficción. Todo lo que ocurre, todo lo que se cuenta y todo lo que es escucha posee, en el fondo, un sentido literario que necesita ser intervenido por la preocupación constante sobre la palabra.

2019 dejó grandes obras y grandes revelaciones que trataron de entender la realidad que a veces se torna tan confusa.

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