• El precio de productos como la leche en polvo puede equivaler a más de dos meses de salario

La llegada de 2020, en Venezuela, ha estado acompañada de altos índices de inflación, a semejanza de lo ocurrido durante todo el año 2019.

El ejemplo más tangible del incremento de los precios se aprecia en los alimentos, los cuales en algunos casos llegaron a triplicar incluso el monto del nuevo salario mínimo de Bs 250.000 decretado por el régimen de Nicolás Maduro el pasado viernes 10 de enero.

Al revisar indicadores como la denominada Cesta Petare, elaborada por el diputado a la Asamblea Nacional Ángel Alvarado, es posible constatar cómo ocho de los rubros que componen la Canasta Alimentaria ─huevos, harina de maíz precocida, queso blanco, carne, café, arroz, aceite y azúcar─ registraron un incremento superior al 40% durante la primera semana del año. El valor es de Bs 1.380.000,  es decir, casi seis veces el sueldo mínimo.

Los comerciantes explican que el marcaje de los productos se realiza de acuerdo con la tasa de cambio del dólar paralelo, por lo que si este registra un incremento los precios de los alimentos también lo harán. Acotan que en caso de disminuir la tasa de cambio, los precios permanecen igual debido a que ese es el mecanismo que han encontrado para protegerse de las variaciones del mercado y poder asegurar tanto su ganancia como la reposición de inventario.

Durante un recorrido realizado por El Diario en diversos comercios de Caracas se pudo verificar que resulta imposible para una persona que perciba mensualmente un sueldo mínimo el hacer frente a la compra de los alimentos que requiere cualquier hogar.

Un kilogramo de harina de maíz precocida puede hallarse en locales de expendio de alimentos a precios que oscilan entre los Bs 70.000 y Bs 100.000, dependiendo de la marca seleccionada. Ello equivale aproximadamente a 40% del salario mínimo.

La mantequilla se expende desde Bs 56.000 hasta Bs 130.000 según la presentación y marcas escogidas por el consumidor. Una situación similar ocurre con otros rubros como la salsa de tomate y la mayonesa las cuales en sus versiones de 198 y 175 gramos tienen un costo de entre Bs 55.000 y Bs 65.000 respectivamente, mientras que en sus presentaciones de 397 gr y 500 gr cuestan Bs 100.000 y Bs 225.000. Es decir, entre 40% y 90% del salario.

Los precios tanto del pasta como de la arroz son elevados; pues un paquete de 500 gr del primer producto mencionado cuesta entre Bs 50.000 y Bs 85.000 dependiendo si el producto es de origen nacional o importado. Mientras que un paquete de arroz de un kilogramo presenta un precio que varía entre Bs 75.000 y Bs 85.000. 

Precios vs. salario El costo de medio kilo de pasta o un kilo de arroz representa 28% y 32% del salario mínimo

Un litro de aceite de maíz y de girasol oscila entre Bs 180.000 y Bs 200.000.

Las proteínas no están exentas

Los productos de origen animal como la carne molida y el pollo entero también registraron incrementos ubicándose en Bs 230.000 y Bs 150.000 aproximadamente por kilogramo.

Los enlatados como el jamón endiablado tienen un precio de entre Bs 100.000 y Bs 130.000.

De los rubros observados durante el recorrido, la leche en polvo es el producto con el precio más elevado, ya que puede ubicarse entre Bs 500.000 y Bs 850.000, lo que equivale a 3,4 salarios mínimos.

Leche en polvo
Foto: Julián Castillo

En el caso del café, en su presentación de 400 gr, los precios pueden estar en el rango de Bs 180.000 a Bs 200.000, lo que representa 80% del salario mínimo mensual.

El incremento de los precios ha ocasionado que los ciudadanos deban recurrir a marcas poco tradicionales de origen internacional, cuya calidad puede ser significativamente inferior a los que antaño consumían, en búsqueda de precios más accesibles que se adapten a sus presupuestos.

Las frutas no están exentas. El kilogramo de cambur pasó de costar Bs 28.000 a Bs 50.000, lo que equivale a un aumento de 178%.

Un venezolano que desee realizar un mercado que incluya cada uno de los 14 productos anteriormente nombrados ─los cuales solo representan una parte de la Canasta Alimentaria─ necesita un total de aproximadamente Bs 2.500.000 equivalentes a 10 salarios mínimos algo que pese al aumento salarial es a todas luces imposible de realizar.

Con el actual salario mínimo un venezolano podrá, a lo sumo, adquirir un máximo de dos o tres productos de la Canasta Alimentaria, cantidad que evidentemente es insuficiente para cubrir una ingesta mínima de alimentos que garanticen su salud.

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