• El 21 de enero de 2020, en Houston, Texas, falleció el reconocido actor a los 82 años de edad

En la radio y en el teatro dio sus primeros pasos artísticos, pero su incursión en la televisión inmortalizó su carrera. Participó en numerosas producciones, sin embargo El derecho de nacer, una telenovela que tuvo un auge sin precedentes en la televisión venezolana en 1965 posicionó la figura de Raúl Amundaray como la de uno de los actores más representativos de la pantalla nacional.

Allí protagonizó a “Albertico Limonta”, un personaje que acompañó su trayectoria profesional. El actor no dudaba en afirmar que esa telenovela tuvo un éxito sin precedentes. De hecho, en un principio solo se transmitía de lunes a viernes y dada su receptividad entre el público tuvo que extenderse hasta los sábados.

“Todo el país se paralizaba. Allí hice el papel protagónico, un médico que estaba condenado a morir al nacer, porque su abuelo ordenó su asesinato (había sido fruto de una relación extramatrimonial) pero que pudo salvarse”, relató el actor en una entrevista que concedió en 2019.

Aunque para muchos su carrera inició con ese personaje, los ejecutivos de Radio Caracas Televisión (RCTV) lo habían contactado previamente para participar en la telenovela Historias de tres hermanas, en la cual representaba a un héroe de la independencia. La actuación de dicho personaje le abrió muchas puertas en el ámbito televisivo.

Foto: Cortesía

De igual forma, Amundaray participó en cantidad inigualable de producciones televisivas en las décadas siguientes, entre las que destacan: La Usurpadora (1971); Sacrificio de Mujer (1972); Raquel (1973); Resurrección (1977); El asesinato de Delgado Chalbaud (1908); Cristal (1985); Por amarte tanto (1993); El país de las mujeres (1998); Voltea pa’que te enamores (2006) y La mujer perfecta (2010). 

Sobre El asesinato de Delgado Chalbaud, una novela escrita por el reconocido autor José Ignacio Cabrujas, Amundaray explicó que representó una de las producciones de mayor calidad artística en las que participó. 

Delicado estado de salud

En horas de la mañana de este 21 de enero circuló por las redes sociales el rumor del fallecimiento de Raúl Amundaray, hecho que fue negado ese momento por Kayla Díaz, esposa del actor. Pero, entre la marejada de comentarios, aclaró que se encontraba en un delicado estado de salud. Asimismo, su hija Omira Amundaray desmintió los mismos rumores en el programa radial del periodista Román Lozinski. 

Horas después el periodista de entretenimiento Simón Villamizar notificó que la esposa del primer actor había confirmado su muerte, la cual se produjo rodeado de la familia en su hogar ubicado en Houston, Texas. 

La figura de Raúl Amundaray quedará resguardada en la mente de aquellos venezolanos que lograron conocerlo, día tras día, a través de la pantalla. 

Un legado en la televisión venezolana

Nació en la ciudad de Caracas en 1937. A los 3 años quedó huérfano de padre. En los años de su juventud (en la década de 1950) trabajó como repartidor de productos farmacéuticos por una urbe que comenzaba un camino hacia la modernidad. Las grandes construcciones que, de cierta manera, buscaban enmascarar la falencia de libertades quedaron como remanentes de ese país. 

El joven Amundaray, con una gran afición por la radio, empezó a visitar las casas radiales de la capital para aprender el oficio que tanto le apasionaba. La radio fue uno de los primeros medios masivos que, a través de la frecuencia de ondas, podía llegar a los rincones más inhóspitos del mundo y en Venezuela el concepto de la radionovela y la figura del locutor tenían una vital importancia en la sociedad. 

Foto: Cortesía

Su trayectoria en la radio nacional, con la imitación a Rodolfo Valentino, un actor italiano que tuvo su auge en la televisión norteamericana a mediados del siglo XX. Y a principios de la década de 1970, con la algarabía de la libertad y los vestigios de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, el reconocido artista venezolano participó en la radionovela Para ti, mujer. 

Después de la radio y, mientras el uso de la televisión se incrementó en los hogares venezolanos, la actuación fue uno de los nuevos retos de Amundaray.  Luego pasó por las tablas hasta que dio el salto definitivo hacia la televisión y el cine.

El papel de la diáspora 

En los últimos años, con la crisis humanitaria y económica que atraviesa el país, el área televisiva sufrió una debacle y los actores perdieron la oportunidad de volver a protagonizar personajes que estuvieran diariamente en los hogares venezolanos. Aunque en los últimos años Raúl Amundaray se dedicó a la enseñanzas de nuevos actores venezolanos a través de su propia academia, en 2018 tomó la de decisión de radicarse en Texas, Estados Unidos. 

Raúl Amundaray junto a su hija Omira. Foto: Cortesía

Desde que emigró el actor venezolano decidió bajar la velocidad a la vida tan ajetreada que llevaba en Venezuela y se dedicó a conocer y pasear la ciudad que adoptó como suya. En sus últimos años de vida, Amundaray se alejó de los medios de comunicación y fueron pocas las entrevistas que ofreció a medios venezolanos. En una de ellas, el artista confesó que se había adaptado fácilmente a su nueva vida gracias a aspectos como el orden, la limpieza y la seguridad que destacan en Texas.

Sus últimos años, en sus palabras, estuvieron signados por la tranquilidad de la vida en familia y el disfrute de las anécdotas con sus hijos. Lejos de su natal Caracas, pero con el sosiego de un ciudad en plena tranquilidad, mencionó la tristeza que le produjo la situación actual del país. 

“Me da dolor y vergüenza que a un país tan próspero y rico como Venezuela, que era la punta de lanza en América Latina, lo hayan saqueado tantos cretinos sin formación ni conocimientos para gobernar. Ahora están raspando la olla, la corrupción es brutal”, comentó en 2019 durante una entrevista desde su casa en Houston. 

Su figura, desde la lejanía se mantuvo impoluta en el recuerdo de los venezolanos, por representar, en palabras del escritor Leonardo Padrón, “el arquetipo del galán clásico”. La trascendencia de su persona, en el día de su muerte, estará posicionada en la obra que realizó durante los últimos 60 años en la televisión venezolana. 

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