• Las personas de entre 15 y 35 años tienen pocas probabilidades de ser diagnosticados con alguna afección degenerativa. Sin embargo, son más vulnerables a una serie de enfermedades mentales que pueden volverse psicosomáticas con el paso del tiempo 

Con los avances de la medicina moderna se han descubierto nuevos problemas de salud y a la vez  novedosos métodos de diagnóstico y tratamientos. Sin embargo, existe una población que por desinterés, falta de atención o desconocimiento, se vuelve más vulnerable a distintas enfermedades: los jóvenes. 

Esa población de entre 15 y 35 años es la que suele estar más expuesta a enfermedades infectocontagiosas, debido a la falta de prevención y reposo. Además, son los que presentan más síntomas de estrés, depresión y ansiedad ante situaciones como la crisis económica o la migración de amigos y familiares, en el caso de los jóvenes venezolanos. 

Depresión en la adolescencia. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la depresión es la tercera causa principal de morbilidad y discapacidad entre los adolescentes.

El equipo de El Diario consultó a especialistas sobre cuáles son las enfermedades que más afectan a los jóvenes y las recomendaciones ante estas afecciones. 

Alexis Maldonado, médico internista, explicó que en el caso venezolano es difícil hablar de números exactos de diagnósticos y contagios, debido a que los boletines epidemiológicos no son publicados por el Estado. Sin embargo, aclaró que los resultados que recogen las instituciones de investigadoras como la Sociedad Venezolana de Medicina Interna pueden dar una visión un poco más clara de ese panorama. 

El especialista indicó que las afecciones como el cáncer, no tiene tanta incidencia en este grupo etario. Lo mismo ocurre con algunos tipos de artrosis, osteoporosis, enfermedades coronarias o metabólicas. 

blank
En este grupo lo que predomina son las adicciones, las enfermedades emocionales y las inducidas por fármacos legales e ilegales. eso a su vez hace que el índice de los accidentes de tránsito por manejar en esas condiciones aumente muchísimo  y eso es más común en los jóvenes que en otras edades”. Alexis Maldonado, médico internista

Las constantes angustias y el insomnio que estas generan pueden ser factores de riesgos para desarrollar enfermedades psicosomáticas como la afectación del tracto digestivo.

blank
Foto: Cortesía

Otras afecciones que se presentan en esas edades son las eruptivas, casi todas producidas por virus, como la varicela, el sarampión y el dengue, que al restringir el contacto interhumano deben desaparecer en pocos días. No obstante, en la juventud no siempre ocurre de esta manera. 

OMS. El suicidio es la tercera causa de defunción entre adolescentes mayores de entre 15 y 19 años.

“Estos jóvenes no guardan el reposo adecuado, entonces infectan a otras personas y se propaga. Una persona con el coronavirus que actualmente está en China puede infectar apenas a tres o cuatro personas, pero una con sarampión puede infectar a 12 personas, entonces el riesgo es mucho mayor”, detalló el médico internista.

Otra característica del joven venezolano es que quienes actualmente están en este rango de edad, especialmente los de familias de bajos recursos, crecieron con una falta nutricional y de proteínas importante. 

“Eso quiere decir que su cerebro creció con un déficit y tienen una deficiencia en el análisis de las situaciones que lo agreden y responden mal al estrés, eso está claramente establecido como una consecuencia de desnutrición en el momento que más se necesita proteína que es la infancia”. 

Enfocarse en la salud mental 

La psicóloga Zena Sleiman, especialista en psicoterapia de adolescente y adultos, coincide con el internista en que los jóvenes suelen presentar conductas depresivas y ansiosas y esto se debe a que en esa etapa se enfrentan los cambios más representativos de la vida. 

blank
Foto: Cortesía

“En esta época es cuando se comienza a trabajar, en la que se decide una carrera, en la que forma una familia y esto representa una serie de presiones e indecisiones”, explicó la psicóloga. 

Quienes aún transitan por la adolescencia, están expuestos a comentarios y críticas con respecto a su futuro que a veces no depende de ellos mismos sino de sus padres.

“Muchas veces en esta sociedad de le resta valor al estudio porque creen que deben trabajar para percibir ingresos de una vez, que no deben estudiar porque no hay oportunidades para los profesionales o porque van a emigrar y la verdad es que eso a veces causa frustraciones en el joven”. 

blank

Ante esto la psicóloga recomienda que el joven haga una evaluación de sus recursos en torno a lo que realmente desea hacer: con qué cuenta económicamente, cuáles son sus conocimientos, cuáles son sus opciones y en cuánto tiempo tiene planeado hacerlo para planificar y evitar futuras frustraciones y angustias.

Sleiman asegura que existe una tendencia global de sobre exigencia para los jóvenes, especialmente si son profesionales. 

blank
Quizás hace 10 años tener un título universitario era suficiente para ser competitivo, pero ahora te piden ser mucho más especializado, hablar un segundo o hasta tercer idioma, ser el más creativo, el más sociable y que además el trabajo sea tu pasión y si a eso le sumamos que en Venezuela debemos preocuparnos por ejemplo del transporte, del agua o de que el dinero no es suficiente creo que eso estresa a cualquiera”
Zena Sleiman, psicóloga clínica

A pesar de esto, la especialista considera que no todo es negativo, pues los jóvenes han sabido aprovechar las crisis para tener más oportunidades y ser autosuficientes financieramente, lo que es un alivio para la ansiedad y la angustia que genera la situación económica del país. 

“Creo que una parte de esa población ha dejado de trabajar por un salario mínimo y ha aprovechado sus habilidades para cobrar por honorarios profesionales ya sea por ser community manager, diseñador o hasta repostero, esta es una generación de emprendedores que ha sabido generar oportunidades”, comentó. 

Otra ventaja que tienen los jóvenes a diferencia de otras generaciones es que pueden aprovechar la tendencia global de comer saludable para educarse nutricionalmente, especialmente ante la escasez de algunos alimentos y los altos precios de otros. 

“Cada vez más jóvenes se dan cuenta de que pueden aprender a comer mejor, que hacer mercado y cocinar en casa es mucho más económico y saludable. Entonces creo que es importante que los jóvenes comiencen a crearse rutinas mucho más saludables que después se ven reflejadas en su salud física y mental”, afirmó. 

Ambos especialistas concuerdan en que si bien el ritmo de vida de este grupo de edad es muy acelerado, los jóvenes deben tomar conciencia y crear rutinas que contribuyan a una buena salud, tomar un reposo cuando es debido y acudir con un médico de confianza si ven alguna señal de alerta en sus vidas. 

Noticias relacionadas