• Un cambio de criterio de las autoridades chinas para detectar a los infectados por el nuevo coronavirus ha hecho que en un solo día se registraran 14.840 casos. La OMS ha reconocido que es imposible predecir la dirección de la epidemia por lo que ha instado a todos los países a mantenerse en alerta 

La crisis sanitaria que se ha originado en China por el coronavirus de Wuhan —bautizado como Covid-19— parece no tener fin, al menos no por el momento. En solo un día (el pasado 13 de febrero) las autoridades del país asiático confirmaron 14.840 nuevos casos de infectados y 242 muertes en la provincia de Hubei, la zona más afectada por la epidemia. 

Se trata del mayor registro de contagios en un día, pues durante la jornada anterior la cifra era de 10 veces menos. Por ello, los últimos datos oficiales suministrados por el gobierno chino son de unas 68.500 personas infectadas y 1.665 fallecidas. El mapa interactivo de la Universidad Johns Hopkins de Estados Unidos muestra, en tiempo real, el avance del virus.

Gráfico que muestra el incremento del coronavirus de Wuhan. Foto: Universidad Jonhs Hopkins

El número de fallecidos por el virus aumenta sin control. Muestra de ello es que el 15 de febrero Francia registró el primer fallecimiento en suelo europeo de un ciudadano por el virus, un paciente chino de 80 años que se encontraba hospitalizado en París. 

Crece el número de infectados a bordo del crucero

Este domingo 16 de febrero el ministro de Sanidad de Japón, Katsunobu Kato, informó que se confirmaron 70 nuevos casos de contagios por COVID-19 en el crucero nipón Diamond Princess que se encuentra en cuarentena en el puerto de Yokohama. 

Con eso ahora suman 355 los casos totales de contagio dentro de la embarcación, de los 1.219 pasajeros que han sido analizados. Se trata del mayor foco puntual de infectados por el coronavirus del que se tiene registro fuera de China.

Crucero Diamond Princess. Foto EFE / EPA

El gobierno de Estados Unidos ordenó evacuar del crucero a sus más de 400 ciudadanos para que sean repatriados y completen los 14 días de aislamiento. 

En alerta mundial

El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió que es imposible predecir la dirección del nuevo coronavirus, por lo que pidió a los gobiernos de todo el mundo a estar atentos. 

«Todos los países tienen que prepararse para la llegada de casos de Covid-19 para tratar a los enfermos con dignidad y compasión y para prevenir la transmisión y proteger a los trabajadores sanitarios», dijo este 15 de febrero el alto funcionario durante la conferencia de seguridad de Múnich, Alemania.

Sin embargo, el incremento repentino del número de casos confirmados no se debe a que en un solo día se registraron más de 14.000 contagios, sino a un cambio de metodología que las autoridades chinas aplican para detectar a los infectados por el brote originado en Wuhan.

Contraste de cifras. La OMS mantiene sus propios datos sobre el alcance del Covid-19. Hasta el 13 de febrero indicó que había 46.997 casos confirmados globalmente, una cifra menor a los 68.500 casos reportados por China.

Hasta el pasado 12 de febrero, el contagio por Covid-19 debía ser confirmado mediante una prueba de ácido nucleico realizada en laboratorio, pero a partir del día siguiente se comenzaron a aceptar los casos diagnosticados a través del estudio de una tomografía computarizada que muestra un patrón específico de neumonía.

Este nuevo criterio para determinar nuevos casos ha creado confusión y preocupación dentro de la comunidad científica debido a que es más difícil precisar la magnitud de la epidemia. De hecho, la misma OMS, que publica cifras basadas en diagnósticos mediante pruebas de laboratorio, reconoció que no sabía con exactitud a qué se debía el cambio de metodología realizado en China.

Foto: Reuters

En un intento de generar credibilidad por la información que suministran las autoridades, la agencia oficial de noticias Xinhua publicó un editorial donde insta a no dudar “de la transparencia de China en el control de la epidemia”. Además asegura que el país ha realizado todos los esfuerzos posibles por publicar información oportuna.

Frustración dentro del gremio médico 

No solo la población china, especialmente la que habita en la provincia de Hubei, está sometida al continuo estrés y a la preocupación que produce el posible contagio por Covid-19, sino también los profesionales de la salud que se encuentran en la primera línea combatiendo la epidemia. 

El subdirector del Comité Nacional de Salud de China, Zeng Yixin, expresó el 14 de febrero que 1.716 médicos han sido infectados por el coronavirus de Wuhan de los cuales 6 fallecieron. Esta cifra, según el alto funcionario, representa 3,8% del total de casos confirmados en la nación asiática.

Añadió que la mayoría de los médicos contagiados están en Hubei con 1.502 casos, de los cuales 1.102 (es decir 73.4%) han sido en Wuhan. 

El origen. El brote del nuevo coronavirus inició a mediados de diciembre de 2019 en Wuhan.

Zeng Yixin expresó las duras condiciones de trabajo que experimentan los médicos, las condiciones limitadas para descansar y la presión psicológica que supone para ellos saber que el riesgo de contagiarse es sumamente alto. 

Uno de los doctores que murió por exceso de trabajo fue Song Yingjie, de 27 años de edad, quien sufrió un ataque cardíaco luego de estar en primera línea combatiendo del virus durante 10 días seguido sin descanso. Los informes reseñados por la prensa indican que el hombre falleció el pasado 3 de febrero luego de llegar a su casa. 

Entre las muertes que han causado mayor indignación tanto dentro como fuera de China se encuentra la de Li Wenliang, el oftalmólogo de 34 años de edad que, junto con otros siete investigadores, fue el primero en advertir sobre la nueva cepa de coronavirus. 

Li Wenliang. Foto: cortesía

El pasado 30 de septiembre el médico le había escrito un mensaje a un grupo de compañeros de facultad donde informaba que en el hospital de Wuhan, donde laboraba, habían ingresado 7 pacientes con síntomas similares al Síndrome Respiratorio Agudo Grave (SARS), otro tipo de coronavirus que entre 2002 y 2003 mató a 774 personas de un total de 8.098 infectados en China.

El pasado 3 de enero, Li Wenliang fue censurado. Las autoridades lo acusaron de “difundir rumores” perjudiciales para la población. Luego se conoció que se contagió con coronavirus y falleció el 7 de febrero en el Hospital Central de Wuhan. Fue reconocido como un “héroe nacional” por la población.

El mismo día de su fallecimiento, autoridades oficiales aseguraban que seguía vivo, pero conectado a un respirador artificial. Estas declaraciones generaron profunda indignación y rechazo en redes sociales, hasta que el gobierno chino cedió a la presión mediática y confirmó su deceso. 

Otra de las víctimas dentro del gremio médico que se ha cobrado el nuevo coronavirus es Liang Wudong, un doctor de 62 años de edad, quien en marzo de 2019 se había jubilado, pero al enterarse de la epidemia regresó a los hospitales para apoyar a sus colegas.

Desaparición de dos periodistas 

La limitación en cuanto al acceso a la información sobre el avance del nuevo coronavirus en la ciudad de Wuhan —así como los pocos periodistas extranjeros que quedan en el lugar— hicieron que dos ciudadanos chinos emprendieran la labor de relatar lo que ocurre en esa metrópolis en cuarentena por la epidemia. 

Sin embargo, ambos están desaparecidos desde hace más de una semana. Se trata del empresario Fang Bin y el abogado Chen Qiushi, quienes comenzaron a informar, haciendo uso de sus teléfonos móviles sobre lo que ocurría en las calles de Wuhan y no era mostrado por las agencias oficiales de comunicación controladas por el Estado.

Fang Bin

Fang Bin empezó subiendo videos a YouTube para mostrar cómo se encontraban las calles, así como el testimonio de los lugareños. Su primer audiovisual fue publicado el pasado 25 de enero y generó poco más de 1.000 visitas en ese entonces. Sin embargo, su contenido se viralizó el 1° de febrero cuando grabó lo que pareció ser ocho cadáveres agrupados en un minibús frente a un hospital de Wuhan. El contenido generó más de 200.000 visitas rápidamente.

La noche de aquel día, el infociudadano denunció que la policía ingresó a su casa y lo interrogó acerca de lo que informaba a través de sus redes sociales. Detalló que fue detenido brevemente y luego lo liberaron. 

Hasta el 9 de febrero se supo de él cuando publicó un video de 13 segundos donde expresó  “la revuelta de todo un pueblo: devuelvan el poder del gobierno al pueblo”.

Chen Qiushi es un abogado activista en derechos humanos, quien forjó su reputación como periodista ciudadano haciendo cobertura de las protestas de Hong Kong en agosto de 2019. Dice que en sus redes sociales chinas tenía más de 700.000 seguidores, pero asegura que el gobierno se las eliminó. 

Chen Qiushi

Motivado por informar lo que ocurría en Wuhan, viajó a esa ciudad y prometió “no ocultar la verdad”, pese a saber que esto le suponía un riesgo tanto a él como a sus allegados. 

El pasado 7 de febrero en su cuenta de Twitter apareció un video de su madre relatando que el activista había desaparecido el día anterior. Xu Xiaodong, un amigo, señaló que Chen Qiushi había sido puesto en cuarentena forzosa. 

De momento, no existe ninguna información por parte de las autoridades sobre el paradero de los dos ciudadanos.

El gobierno de China, que mantiene un férreo control sobre el acceso a Internet, señaló el pasado 12 de febrero que realizaría una “supervisión dirigida” a las principales plataformas de redes sociales en el país, entre las que destacan Weibo, WeChat, Tencent QQ y TikTok.

Casos confirmados de Covid-19 fuera de China continental

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En el crucero Diamond Princess 335
Singapur 72
Hong Kong (región autónoma) 56
Japón 43
Tailandia 33
Corea del Sur 29
Malasia 22
Taiwán 18
Vietnam 16
Alemania 16
Estados Unidos 15
Australia 15
Francia 12
Macao (región autónoma) 10
Reino Unido 9
Emiratos Árabes Unidos 8
Canadá 7
Filipinas 3
India 3
Italia 3
Rusia 2
España 2
Nepal 1
Camboya 1
Sri Lanka 1
Bélgica 1
Finlandia 1
Suecia 1
Egipto 1

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Cuando se comunicó oficialmente el brote del coronavirus de Wuhan (el 8 de enero), las autoridades chinas indicaron que no se transmitía entre humanos, pero luego confirmaron que sí existía el contagio de esa forma.

Los científicos indican, además, que las personas pueden portar el virus sin mostrar inicialmente los síntomas, como ocurre con la gripe común.

De acuerdo con la OMS, los síntomas del nuevo coronavirus parecen comenzar con fiebre seguida de tos seca. Luego de una semana, causa dificultades para respirar y se pueden presentar fallas renales. 

Las autoridades sanitarias exhortan a hacer usos de las mascarillas quirúrgicas para mitigar el contagio, lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón, así como mantenerse alejados de las zonas donde pudiese haber rastros del virus. 

A medida que pasan los días esta epidemia parece avanzar silenciosamente por el resto del mundo sin que se haya creado una vacuna para contrarrestarla pese a los esfuerzos realizados por científicos en países como Japón y la misma China.

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