Esta acción surgió en marzo a través de Instagram y rápidamente se ha extendido por las redes sociales. La médico intensivista Victoria Trasmonte explicó a El Diario cómo se llevó a cabo la primera videollamada para que un paciente con Covid-19  contactara a sus familiares

Qué alegría verte. Estoy deseando que llegues a casa, dice Pedro.

Pronto volveré. ¿Me has echado de menos? responde Marta.

Por supuesto que sí, pero, ¿cuándo?, pregunta él.

Todavía hay que esperar, pero no te desanimes de estar solo que pronto llego a casa.

La pantalla se enciende para que Marta, que lleva seis días dependiendo de una máquina para respirar, pueda volver a ver el rostro de su esposo en el hospital 12 de Octubre, en Madrid, España. Era Pedro que la saludaba a través de una videollamada, y le costaba creer que volvería a ver a su pareja, de quién no se había separado desde hace 43 años, cuando se casaron.

Marta, de 70 años de edad, llevaba unos días con fiebre y tos, síntomas a los que no le había dado importancia, pero el pasado 18 de marzo su marido notó que se le dificultaba respirar. Ya de madrugada, una coloración azulada en los labios empujó a Pedro a solicitar ayuda a las autoridades sanitarias. Aquella llamada confirmó lo que Pedro esperaba, los servicios de urgencias estaban saturados y la ambulancia no llegaría enseguida, quizás en algunas horas.

Decidió llevarla en su carro. A su llegada al hospital Marta perdió el conocimiento. El personal médico la acostó en una camilla y Pedro vio cómo su esposa se alejaba inconsciente hasta el final de un pasillo. Fue la última vez que la vio.

Esa llamada fue posible gracias a la iniciativa “Acortando la Distancia”, una acción realizada en este centro médico de Madrid para aquellos pacientes que son entubados y aislados en una sala. En un video que ha dado la vuelta al mundo, se observa que la persona encargada de establecer la conexión es la doctora Victoria Trasmonte Martínez, una médica intensivista, a quién por esta iniciativa le han apodado “El  Ángel de la UCI”.

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Cuando trabajas en un lugar como este sabes que tienes que dar noticias buenas y malas, pero siempre intentaba hacerlo de la manera menos dolorosa posible por lo mal que lo pasan los familiares. A mí me decían que cuando las daba yo, dolían menos», afirmó Trasmonte en entrevista para El Diario.

La intensivista indicó que esta iniciativa se puede aplicar en cuatro escenarios: El primero, en urgencias, debido a que cuando las personas ingresan a esta sala están aislados y no tienen ninguna pertenencia a su alrededor; el segundo escenario es para los pacientes que se encuentran en planta, y que pueden tener acceso a sus celulares, pero añade Victoria, que existen muchos adultos mayores que no saben cómo realizar una videollamada.

“La primera vez que lo hice fue con mi teléfono celular, era una señora que estaba contenta porque había evolucionado muy bien en los últimos días, pero estaba muy triste al estar incomunicada y no poder ver a sus nietas. La emoción que se sintió en la sala cuando pudo ver a los suyos es algo indescriptible”, dice.

Y por último, el tercer escenario es para el paciente que ingresa a la unidad de cuidados intensivos (UCI). Trasmonte explicó que a los pacientes que tienen que ser ingresados a la UCI porque su salud se ha complicado se les permite realizar una llamada a sus familiares antes de ser intubados y sedados. “Ahí es cuando puedes escuchar los te quiero más sinceros”, agregó la doctora.

La asistente sanitaria asegura que es capaz de recordar cada palabra de los pacientes cuando despiertan tras haber sido intubados. “Dónde está mi familia”, es lo primero que preguntan al salir de la UCI.

“Es una alegría poder ver cómo un paciente ha podido recuperarse y que se pueda comunicar con sus familiares a través de una pantalla es una de las cosas que más me enriquecen como profesional. ‘Me he recuperado y voy a salir a la planta’, es definitivamente un motor para hacer frente a esta situación”, comenta Trasmonte.

La primera paciente que se dio de alta en el Hospital 12 de octubre fue una mujer que acababa de dar a luz. La doctora Victoria relata que luego del parto empezó a tener síntomas del Covid-19. Tanto ella como su marido resultaron ser positivos. Unos días después, su salud se complicó: presentaba insuficiencia respiratoria y tuvo que ser ingresada a la UCI.

Enfatiza que su recuperación ha sido una alegría para el personal hospitalario por ser una circunstancia muy especial. “Ella puede ver las fotos de su bebé a través de su teléfono porque su esposo está aislado en su casa junto al recién nacido. Y cada vez que entras a su sala, te enseña cada una de las fotos. Lo que más deseamos es que pueda reencontrarse con su bebé”, añade.  

Avalancha de solicitudes

La página web Acortando la Distancia sumó más de 300 peticiones procedentes de toda España solo en las tres primeras horas de funcionamiento. La empresa de teléfono MásMóvil, tras enterarse de esta noticia, donó más de 2.000 tablets y 200 dispositivos de wifi portátiles que harán posible la comunicación por videollamada.

Covid-19 en España

112.065

Casos confirmados

26.743

Recuperados

10.348

Fallecidos

La petición para los equipos móviles puede realizarse a través de la página web. Posteriormente, la empresa Másmóvil u otra empresa aliada, los hace llegar y se ocupa de la desinfección tras cada uso.

Tomás Páramo, uno de los colaboradores de esta iniciativa, explicó para El Diario que en los últimos días la página del sitio recibió más 7.000 solicitudes, muchos de ellos para ofrecer colaboración. Esto debido a que están evaluando la manera de poder integrar nuevas empresas y ampliar el alcance del proyecto. 

«Todo el mundo quiere colaborar, incluso quieren donar dinero o equipos usados, pero no aceptamos, solo donaciones de equipos nuevos», agregó.

Páramo explicó que la principal preocupación de los fundadores de esta iniciativa es poder llegar a las residencias de personas de la tercera edad. Esto debido a que muchos pacientes no se han podido despedir de sus seres queridos una vez que ingresan a la unidad de cuidados intensivos. 

El fin son los pacientes con edad más avanzada, los abuelos que no tienen acceso a teléfono o que no saben cómo realizar una videollamada. Acortando la distancia busca que, en casos de gravedad, las personas se puedan despedir y volver a ver sus seres queridos, aunque sea detrás de una pantalla. Es ver un rayito de luz en medio de tanta oscuridad.

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