• Muchos de los venezolanos que ingresaron al país por el estado Táchira esta semana fueron puestos en aislamiento para descartar algún contagio de coronavirus de Wuhan

La pandemia causada por el Covid-19 ha afectado la vida de miles de migrantes venezolanos en Latinoamérica que, debido a las medidas de cuarentena en países como Colombia, Perú y Ecuador, se han quedado sin empleo ni la posibilidad de pagar un alquiler.

La imposibilidad de laborar ha dejado a muchos de estos migrantes a punto de quedarse en la calle, por lo que han decidido volver a su país de origen. 

La mayoría de los venezolanos que han vuelto estaban residenciados en Colombia, desde donde podían regresar caminando. La misma forma en la que se fueron buscando un mejor futuro. 

Gaby Arellano, diputada a la Asamblea Nacional por el estado Táchira, denunció que los venezolanos que han llegado por los pasos fronterizos de San Antonio del Táchira y Pedro María Ureña han sido recibidos en condiciones inhumanas y con protocolos de higiene inadecuados. 

Esta situación comenzó el lunes 30 de marzo con la llegada de los primeros migrantes y el sábado se agravó porque el número pasó de 40 a casi 700 venezolanos. A estos que llegaron el sábado no se les pudo hacer el test rápido y tuvieron que dormir a cielo abierto en el terminal de San Antonio, sin importar si eran niños, ancianos o mujeres embarazadas”, dijo Arellano en una entrevista para El Diario.

La diputada explicó que día 5 de abril funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) le informaron a los migrantes que serían trasladados a unos albergues, donde cumplirían una cuarentena hasta descartar si estaban contagiados por el coronavirus de Wuhan. 

Las personas fueron divididas en tres grupos que fueron enviados a dos colegios en San Antonio del Táchira y a un puesto militar ubicado en Las Tienditas, municipio Pedro María Ureña. 

“Estos lugares no tienen las condiciones para albergar a tantas personas y en el caso de los colegios no cuentan con agua para que cumplan con su higiene personal”, añadió Arellano. 

Con la poca señal que consiguieron varios de los migrantes, compartieron fotos y videos de las condiciones en las que los mantenían aislados y sin la posibilidad de movilizarse a sus hogares o con sus familias. 

Foto: Cortesía

Luego de que las imágenes se viralizaron, las medidas de seguridad en los “albergues” incrementaron y las amenazas estuvieron presentes. 

Distanciamiento social. Mantener la distancia social es permanecer al menos a un metro de distancia de otra persona, especialmente si estornudan, tosen o tienen fiebre; no estrechar manos al saludar ni dar besos en la mejilla.

“El reporte del martes 7 de abril en la mañana fue que algunos de los que exigían mejores condiciones fueron detenidos. Ellos no se negaron a hacerse exámenes ni ningún otro protocolo sanitario, solo estaban pidiendo agua para poder lavarse las manos por lo menos”, explicó la parlamentaria. 

La diputada advirtió que mantener a tantas personas en un espacio cerrado y sin las condiciones de higiene adecuadas, puede convertirse en un foco infeccioso para el nuevo coronavirus. 

Hasta este miércoles ya se había confirmado la retención de de migrantes venezolanos en nueve lugares del estado fronterizo del Táchira: cuatro liceos, dos escuelas, el terminal de pasajeros de San Antonio, la Aduana y el puesto militar en Las Tienditas. 

Protesta de los tachirenses 

El retorno masivo de los migrantes a Venezuela hizo que los funcionarios policiales y de varias alcaldías del estado Táchira buscaran más espacios para habilitar albergues donde aislar a los venezolanos que regresan. Sin embargo, estas medidas han sido rechazadas por los tachirenses. 

Con temor a que se establezca un brote de coronavirus en su sector, los habitantes de Capacho protestaron este miércoles al enterarse de que el colegio Santa María de Jesús iba a ser habilitado como refugio. 

Arellano aseguró que las manifestaciones de este tipo iniciaron el lunes en San Antonio cuando funcionarios militares inspeccionaron instituciones educativas y centros deportivos. 

Arellano aseguró que las manifestaciones de este tipo iniciaron el lunes en San Antonio cuando funcionarios militares inspeccionaron instituciones educativas y centros deportivos. 

Es por estas protestas que iniciaron más medidas de toque de queda en el sector después de las 2:00 pm”, agregó.

Con el aumento de casos Covid-19 en Latinoamérica, se espera la llegada de cada vez más venezolanos al territorio nacional, por los diputados a la Asamblea Nacional exigen que se mejoren los protocolos de atención en la zona de frontera para así poder evitar un crisis sanitaria en esa región. 

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