• El equipo de El Diario consultó con un especialista sobre qué medidas pueden tomar los padres para garantizar una buena nutrición a sus hijos durante la pandemia del Covid-19 

Los horarios se modificaron. Ahora las clases son a distancia y las actividades extraescolares quedaron suspendidas por tiempo indefinido. Salir al parque a correr o jugar con un balón ya no es una opción, tampoco las visitas a los amigos o a casa de la abuela. 

Todos estos cambios en la vida de los niños son parte de las medidas de cuarentena como protección ante la pandemia del Covid-19 que ha afectado a todo el mundo.

Los padres deben estar más atentos que nunca ante esta serie de cambios que afectan el estado emocional y físico de los más pequeños. 

En Venezuela la alimentación de los más pequeños depende de una serie de factores: presupuesto de los padres, disponibilidad de los productos en el mercado y el número de integrantes de cada familia. Durante la contingencia se han sumado otros como el hecho de que los padres deben pasar el menor tiempo posible fuera de sus casas, lo que minimiza las posibilidades de conseguir algunos grupos de alimentos. 

Huniades Urbina, presidente de la Sociedad Venezolana de Pediatría y Puericultura (SVPP), recomienda que lo más importante durante la cuarentena es establecer horarios generales: para levantarse, bañarse, hacer tareas, dormir y especialmente de comer. 

En ese horario debe ir incluida cada comida, es decir, desayuno, almuerzo, cena y sus respectivas meriendas, porque un niño que pasa todo el día en la casa frente al televisor lo que hace es ‘chuchear’ y no se alimentan a pesar de que pasan todo el día comiendo”, dijo Urbina en exclusiva para El Diario.

El pediatra explicó que las tres comidas principales deben estar compuestas por todos los grupos de alimentos para así garantizar una nutrición completa. El plato debe tener alguna proteina, vegetales o frutas, carbohidratos y grasas. 

El especialista aclaró que no es necesario comprar algún alimento específico o costoso para garantizar una alimentación balanceada. Agregó que dependiendo del presupuesto de cada familia se puede conseguir un menú variado que contenga un poco de cada grupo alimenticio. 

“Está comprobado con bases científicas que tener una alimentación balanceada pone a trabajara adecuadamente a todo el organismo y eso incluye al sistema inmunitario que en este momento es primordial”, añadió el médico.

Foto: Huffington Post

Con la combinación de estos alimentos, los niños deben llegar a un consumo diario de 1.200 calorías aproximadamente, aunque esta demanda calórica pueda bajar un poco debido a la falta de actividad física. 

Urbina indicó que también es importante agregar dos meriendas al horario,  que sean nutritivas, saludables y bajas en azúcares. 

«La galleta y el refresco no son una merienda, son un tentempié. No digo que no se pueda comer una galleta eventualmente con mermelada natural, pero es preferible optar por frutas y vegetales antes que las galletas, los panes dulces y los refrescos”, añadió.

Estar atentos a cambios emocionales  

El presidente de la SVPP advirtió que se debe observar muy bien los cambios de conducta en niños y adolescentes, debido a que estos pueden significar afecciones emocionales y posteriormente afectar la alimentación y el sueño. 

Para los niños no es fácil estar confinados y esto puede causarles angustias, intolerancia hacia sus hermanos, alteraciones del sueño, mal humor y eso hace que a la hora de comer rechacen los alimentos, no se quieran sentar en la mesa o no quieran comer junto a sus hermanos, eso debe llamar la atención de los padres” Huniades Urbina, presidente de la Sociedad Venezolana de Pediatría y Puericultura

El especialista aclaró que los padres deben preocuparse cuando estos episodios ocurren tres o cuatro días seguidos, porque ya se han convertido en un patrón de comportamiento y no una situación aislada. 

Debido a la presencia el Covid-19 en el país, Urbina recomienda a los padres buscar especialistas pediátricos, psicológicos o de conducta que ofrezcan sus servicios a distancia y así disminuir la probabilidad de contagiarse en algún centro de salud con el coronavirus de Wuhan. 

Foto referencial

El pediatra pidió a los padres prestar especial atención en los adolescentes, debido a que son los más propensos deprimirse en estas condiciones.

“Los adolescentes son gregarios, están acostumbrados a estar en grupos de amigos y con novia o novio y cómo ahora no tienen contacto alguno con estas personas pueden caer en depresiones, que son muy diferentes a las de los adultos. Ellos no dan señales claras y hay que estar atento a cualquier cambio de conducta”, explicó el médico. 

La depresión en los adolescentes tiene que ser tratada a tiempo para evitar consecuencias mayores como trastornos de conducta, cuadros depresivos severos y posibles suicidios. 

Mientras estén a casa, los padres deben cuidar de las rutinas de los niños y así generar una sensación de tranquilidad en medio de la incertidumbre y los cambios constantes que causa la pandemia del Covid-19 en todo el mundo.

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