• La necesidad de seguir sobreviviendo en medio de la crisis generada por el Covid-19, muchas personas se las han ingeniado para generar nuevos  ingresos 

La propagación del coronavirus de Wuhan (Covid-19) ha dado un golpe muy fuerte a la economía mundial. Las pequeñas y medianas empresas se han visto afectadas al no poder seguir produciendo mientras se mantenga la cuarentena que busca controlar la propagación del virus.

En Chile son cientos los emprendedores que se enfrentan al declive de sus negocios. Muchos han debido despedir a sus empleados al no poder costear los gastos, mientras evalúan todas las alternativas para seguir trabajando y así generar ingresos en medio de la crisis generada por la pandemia.

“UMAMI”, es el emprendimiento que desde hace tres años tienen los venezolanos Fabiola Martínez, de 22 años, y Antony Ambrosio, de 29 años, ubicado en la comuna (municipio) de Estación Central, ubicada al sur de la ciudad de Santiago, en el que ofrecen a sus clientes con hamburguesas, perros calientes y pepitos al estilo venezolano.

Su negocio es uno de los miles que se han visto afectados por la pandemia. En entrevista en exclusiva para El Diario,  Ambrosio aseguró que las ventas disminuyeron considerablemente desde el llamado al toque de queda implementado en Chile desde el de 23 de marzo.

“Este estilo (de comida) que vendo (genera más) es de noche”, dijo, refiriéndose a que la medida del gobierno chileno inicia a las 10:00 pm, hasta las 5:00 am.

Foto: Cortesía

Sin embargo, decidieron hacer frente a la crisis y reprogramaron sus jornadas y horarios. De trabajar de martes a sábado ahora, gracias a recomendaciones de sus clientes, laboran de jueves a domingo desde las 5:30 pm hasta las 9:00 pm.

Nos ha tocado duro (…) está rudo. Si seguimos así no veo claro si esto es sustentable”, expresó Ambrosio con preocupación ante la situación.

Afirmó que para continuar con su trabajo han tomado todas las medidas sanitarias necesarias para evitar contagios, así como solo entregar pedidos para llevar o por la modalidad de delivery que realizan ellos mismos en una pequeña motocicleta. 

“Los proveedores nos siguen trayendo las cosas, pero he tenido que pagar un poco más. De hecho, a raíz de esto he tenido que aumentar los precios”, dijo.

Confesó además que ha trabajado en ocasiones como repartidor para la aplicación de Uber Eats para generar un ingreso extra y es que quedarse sin hacer no es una opción para la joven pareja.

Con una barrera de plástico para cumplir con el metro de distancia entre los clientes y su “kombi” (camioneta de pasajeros de la marca alemana Volkswagen) convertida en un puesto de comida rápida, Martínez y Ambrosio siguen trabajando por sus sueños, con el anhelo de que esta situación “pase rápido”.

Delivery como oportunidad

Para muchos negocios, en especial los de comida, las entregas por delivery se han convertido en la medida más oportuna para poder seguir llevando sus productos a sus clientes, de manera más cómoda,y así seguir generando ingresos. Pero también se ha convertido en el emprendimiento de algunos ciudadanos para sobrevivir ante esta crisis de salud.

Cuarentena. En total, nueve regiones de Chile mantienen esta medida.

Aquellos que poseen un automóvil (alquilado o propio) o moto, aprovechan la oportunidad para ofrecer sus servicios como repartidores. Este es el caso del venezolano Jean Edras, de 29 años de edad, quien incursionó en este mundo del delivery a raíz de la llegada del Covid-19 a Chile. 

Sus servicios como repartidor los realiza para una carnicería de venezolanos ubicada en el Barrio Franklin, sector comercial al sur de Santiago.

Aunque aún el local comercial recibe clientes, por pertenecer a los negocios de primera necesidad, muchas personas por temor a salir contactan a Edras, realizan el pedido y este luego se los lleva en carro hasta el domicilio.

Como estoy comenzando aún no le he visto los resultados, pero allí vamos poco a poco”, expresó.

Coronavirus en Chile

Su trabajo le implica tener que interactuar con muchas personas, por lo que para poder protegerse de un posible contagio utiliza guantes, tapaboca y antibacterial para desinfectar sus manos constantemente.

Desde el pasado 26 de marzo el ministro de Salud en Chile, Jaime Mañalich, decretó una cuarentena total de 7 comunas (municipios) de la ciudad de Santiago. Sin embargo esta medida ha tenido varias modificaciones. 

Para este 23 de abril, el gobierno chileno sumó a la cuarentena a dos  municipios, Quinta Normal, Pedro Aguirre Cerda, mientras que a las comunas de Chillán y Chillán Viejo les fue levantado el confinamiento.

El Ministerio de Salud en Chile informó que para este viernes 24 de abril la cifra de infectados por el virus es de 12.306 personas, de la cuales 5.805 se encuentran en cuarentena, 415 personas hospitalizada (325 con ventilación mecánica), 6.327 se han recuperado y un total de 174 personas han fallecido.

A pesar de estas cifras, el gobierno de Sebastián Piñera estudia la posibilidad de que los ciudad se reincorporen en sus trabajo de manera “gradual” con el plan “retorno seguro”

“Este plan se aplicará en forma gradual, por etapas, y no estamos preparando para ello. Y estas etapas van a ser informadas de forma transparente y oportuna a todos los chilenos”, dio el presidente Piñera este viernes desde el palacio de la Moneda.

Acotó que en esta medida no se exigirá el retorno al trabajo de las personas de alto riesgo, como de la tercera edad, pacientes crónicos y embarazadas.

APP de delivery 

Las empresas y comercios que se mantienen laborando son todos aquellos que ofrecen servicios de primera necesidad, como supermercados, farmacias, empresas que distribuyen alimentos e insumos médicos. 

Sin embargo, los restaurantes y locales comerciales que estén inscritos en las aplicaciones para delivery (Rappi, Uber Eats y Pedidos Ya) también están ofreciendo sus servicios. Pero el costo de los productos varía para los clientes dependiendo del restaurante que escojan y la distancia.

Foto: Agencia Uno

Quienes pidan por la aplicación de Pedidos Ya tendrán un incremento en su factura de 900 pesos (1 dólar con 5 centavos). Los clientes de Uber Eats deberán pagar más de 1.000 pesos (1 dólar con 17 centavos). Quienes hagan un pedido por la empresa Rappi también deberán cancelar más de 1.000 pesos, dependiendo el restaurante.

Reinventarse ha sido la opción de muchos inmigrantes venezolanos que de una u otra forma buscan poder llevar a sus hogares el sustento para comer y pagar los servicios, así como el alquiler.

El desespero y miedo han estado presente en todos los hogares, sin embargo, las ganas de luchar se ve en las calles de Chile, en la cara de cada repartidor, trabajador y emprendedor que con ingenio sigue vendiendo sus productos a pesar de la pandemia. 

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