• En El Diario conversamos con dos odontólogas venezolanas y una paciente para conocer de qué manera les ha afectado la cuarentena por el Covid-19

La cuarentena social preventiva que se está cumpliendo en Venezuela para evitar la propagación del Covid-19 sigue generando preocupación y zozobra entre las personas que necesitan de atenciones médicas específicas.

Si durante el confinamiento que inició el 16 de marzo se presentan complicaciones por alguna afección bucal, se le debe sumar la preocupación de no saber qué hacer, esto debido a que pocos centros odontológicos están trabajando y los costos por una emergencia, generalmente en dólares, pueden ser inasequibles para el ciudadano que cobra sueldo mínimo en bolívares.

Ante este panorama, en El Diario conversamos con dos especialistas de la salud bucal para saber qué medidas están aplicando para seguir cumpliendo con su trabajo en medio del actual aislamiento social. 

La odontóloga Yumelis Bruce, especializada en cirugía bucal y maxilofacial, expresó que la cuarentena ha afectado notablemente la atención odontológica, debido que no se puede atender la misma cantidad de pacientes. 

Solo se está dando prioridad a pacientes con emergencias, que realmente comprometen su bienestar”, señaló.

Especificó que se atienden casos puntuales como dolores asociados a terceros molares (cordales o muelas del juicio), caries avanzadas que comprometen el tejido pulpar, celulitis facial de origen dentario, pacientes con movilidad dentaria causada por problemas periodontales (causan mucho dolor), fracturas dentarias, traumatismos, fractura de mandíbula, entre otros. 

Bruce informó que a estas personas se les está dando la atención requerida donde trabaja: la Clínica Dental Alody, en Quinta Crespo (Caracas) de lunes a sábado de 7:00 a.m a 11:00 a.m. Además, en la Policlínica Americana en El Rosal, donde tiene otro consultorio, también se atiende a pacientes con estrictas emergencias.

Aunque no es su área, la médico indicó que los ortodoncistas están atendiendo solo emergencias, esto no incluye brackets caídos o controles ortodóncicos, pero sí a aquellos pacientes en los cuales existe un problema originado por el tratamiento de ortodoncia. 

“Lamentablemente los tratamientos ortodóncicos están paralizados, porque no son casos prioritarios”, detalló.

Explicó que a los tratamientos de endodoncia o conducto se les ha dado continuidad en la medida de lo posible, pero en en el caso de las prótesis o coronas, no se están realizando porque los laboratorios no están laborando.

Nosotros somos unos de los profesionales de salud que mayor contacto tenemos con el paciente y estamos en el grupo de riesgo”, puntualizó Bruce.

La especialista de salud bucal informó que, en el caso de las cirugías se solicita exámenes de laboratorios o por lo menos una hematología completa. La atención a pacientes mayores de 60 años, con cardiopatías,  hipertensión, diabetes u oncológicos, se está difiriendo, a menos que sea estricta emergencia y previo consentimiento del oncólogo. 

Reforzando la prevención

Para atender a los pacientes y determinar cuáles son los casos de emergencia, se le hace una entrevista telefónica donde se detalla la edad, antecedentes personales médicos, lugar de residencia, si tuvo contacto con alguna persona contagiada de Covid-19, ocupación y si se encuentra trabajando actualmente.

Bruce señaló que se reforzaron los cuidados sanitarios anteriores, aunque en su caso ya usaba siempre un mono y bata quirúrgica, guantes, tapabocas y mascarilla.

Acotó que se mantiene el distanciamiento social en el centro médico y que el paciente previo a la consulta debe lavarse las manos y acudir al odontólogo sin acompañantes en la medida de lo posible para evitar aglomeraciones de personas.

Detalló que las personas son citadas en diferentes horas para que no haya tantos pacientes en el lugar.

Bruce indica que al tener una formación hospitalaria, la bioseguridad es más estricta, por lo que utiliza el uniforme quirúrgico dentro de la clínica. Al llegar a su casa, coloca en una bolsa, para lavar luego, la ropa que empleó mientras se encontraba en la calle.

Bruxismo. Trastorno en el que se rechinan, crujen o se aprietan los dientes inconscientemente cuando se está despierto o dormido.

La odontóloga Doris Elías, especializada en restauración y estética, comentó que solo ha tenido dos casos de emergencia endodónticos, pero como no está trabajando por prevención, se los ha referido a una compañera endodoncista en los días que ella ha ido a atender a pacientes por emergencias.

Sostuvo que ha observado mucho que los pacientes que tienen hábitos de bruxismo se han incrementado en estos días por el estrés que causa el aislamiento, por lo que les recomienda que usen sus férulas.

“Tuve un paciente que tuvo una inflamación por apretar los dientes, le recomendé el uso del Peridont (enjuague bucal) y se alivió totalmente, además usar el Waterpik (irrigador dental), en el caso de ella que tenía corona (dental)”, precisó.

Para los pacientes que tienen tratamientos incompletos, la doctora precisó que deberán esperar.

“El tema de la gasolina ha afectado muchísimo”, lamentó Elías. “Tengo muy poca y no voy a exponerme a hacer colas en la madrugada. Estoy ahorrando gasolina solo para hacer mercado y casos de emergencia”. 

Más expuestos

La odontóloga detalló que su esposo tiene condiciones médicas pre existentes por lo que le toca cuidarse mucho más del Covid-19.

Los odontólogos somos los número uno en la pirámide de riesgo de contagio, por lo tanto no me puedo arriesgar a atender pacientes en estos momentos por más cuidados que tenga”, advirtió.

Sobre los cuidados que se tomarán cuando se reactiven las consultas regulares —si bien los odontólogos tienen que seguir muchísimas medidas de bioseguridad— varias cosas han cambiado: ahora deben usar bata, gorros y cubrebotas desechables con cada paciente. 

Elías sostuvo que se deben alargar los tiempos de espera entre un paciente y otro para que no haya aglomeración en el consultorio. Debido que la sala de espera es muy pequeña, los odontólogos deben coordinar turnos para no coincidir en el lugar.

Señaló que van a «potenciar» las medidas de higiene y desinfección en todas las áreas del consultorio, que aunque eran medidas que se estaban cumpliendo antes de la pandemia por el Covid-19, ahora se extenderán a las áreas comunes. 

A los pacientes por odontología le suministrarán medidas adicionales como batas desechables. De igual forma, durante la consulta se debe tener la menor cantidad de instrumentos médicos en la gaveta para evitar infecciones cruzadas, detalló Elías.

Personalmente debo en lo posible evitar que el rocío que produce la turbina pueda ser causa de riesgo de contagio, aunque es complicado porque ese rocío se extiende. Por eso en este momento me estoy cuidando y no estoy atendiendo consultas”. Doris Elias

La odontóloga mencionó que tendrá que comprar productos que no usaba para disminuir el riesgo de contagio. Esto elevará los honorarios profesionales.

“La situación en general es complicada, la mayoría de personas no está trabajando y va resultar difícil (costear los tratamientos odontológicos)”, advirtió.  

Recomendaciones de las profesionales de la salud bucal:

  • Continuar con la rutina de higiene bucal, cepillado, enjuague y uso de hilo dental
  • Aplicar la técnica de cepillado eficiente, mínimo tres veces al día. Lo ideal es realizarlo después de cada comida
  • No destapar botellas y otros objetos con los dientes
  • No salir de casa en la medida de lo posible
  • Evitar llevarse las manos a la boca

La incertidumbre de los pacientes

La madre de familia Yelitza García comentó en exclusiva para El Diario que mientras comía se le partió una de las muelas, por ello, consultó a su odontólogo de confianza para solicitar una consulta, pero le indicó que no estaba laborando por temor al contagio. 

García detalló que lo que hace ahora es no mascar del lado de la boca donde se encuentra la pieza afectada para evitar que algún alimento se le filtre y le produzca más dolor o alguna infección.

Su mayor temor, dice, es perder la muela debido que solo le queda la mitad sostenida de la raíz y los centros odontológicos cercanos a su casa no están trabajando. Movilizarse a lugares más lejos no es una opción porque no cuenta con carro propio y usar transporte público es arriesgarse mucho, detalla.

“Si la atención era costosa anteriormente, no me imagino cuánto deben estar cobrando ahorita por una emergencia. El último costo que supe es que arreglar una caries estaba entre 10 y 30 dólares”, señaló.

Por lo momentos tratará de consumir los alimentos con cuidado para evitar una complicación más grave, porque aunque cuenta con el dinero teme gastarlo y que luego sea necesario para comprar comida si la cuarentena se extiende.

La salud bucal es de gran importancia para todas las personas y, aunque los profesionales de la odontología están tratando de cumplir con sus consultas, pese a la cuarentena, es un servicio que no está al alcance de todos por sus elevados costos.

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