• En El Diario conversamos con Leudo González, presidente de Conseturismo; Humberto Figuera, presidente de la ALAV; y José Luis Carillo, director comercial de Celebrity Travel para analizar el impacto de la cuarentena en el área del turismo. Los representantes del sector consideran que el Estado debe incentivar económicamente el turismo para evitar el cierre de empresas

Con el espacio aéreo cerrado, las ciudades aisladas y los hoteles vacíos por el confinamiento social a causa del Covid-19, el sector turístico mundial sufre una de sus peores crisis de la historia. Pero en Venezuela, sin incentivos del Estado para evitar quiebres y aliviar las cargas económicas, además de las dificultades que ya presentaban antes de la pandemia, la situación para las empresas que impulsan el turismo local e internacional es todavía más alarmante, afirmaron para El Diario los principales representantes del sector.

Leudo González, presidente del Consejo Superior de Turismo (Conseturismo), aseguró que la crisis del Covid-19 se produce en medio de uno de los peores momentos para el turismo en Venezuela, en vista de que 2019 ha sido el peor año para el sector en las últimas dos décadas, aunque reconoce que a finales del año pasado se registró un repunte en algunos destinos del país, principalmente por eventos multitudinarios, indicó que la última temporada vacacional cerró en 35% a nivel nacional y que hubo una caída en la oferta de productos y servicios del 30%.

En medio de este panorama, el confinamiento preventivo ocasionó la paralización casi total de las empresas o compañías. De acuerdo con González, menos del 5% de los establecimientos hoteleros tiene alguna ocupación leve, debido a que son personas que probablemente estaban allí antes del decreto de cuarentena. Lo mismo ocurre en el caso de las aerolíneas, cuyas operaciones se limitan a los vuelos de carga o los vuelos de repatriados.

Laudo González. Foto: Cortesía

De seguir así, González estima que muchos de los emprendimientos estarán en riesgo de desaparecer. A pesar de que hasta ahora Conseturismo no reporta algún quiebre empresarial o despido de empleados, el presidente del organismo asegura que 85% del turismo lo desarrollan pequeños y medianos empresarios, por lo cual no tienen la capacidad de seguir con sus operaciones después de 40 días.

Estamos hablando de que nosotros representamos un importante número de trabajadores (entre 150.000 y 200.000 de forma directa y 450.000 de forma indirecta) que en este momento están paralizados. Muchas empresas nos han manifestado que han tratado de mantener sus nóminas al día, pero en la medida que esto siga prolongándose, las capacidades para enfrentar esas obligaciones se van a ver mucho más reducidas y corren el riesgo de pérdidas enormes. Apostamos por realizar una desescalada de manera gradual para que puedan activarse las operaciones, pero que al mismo tiempo no exista el riesgo de una escalada del nivel de contagio”, afirmó González.

Ante este dilema, la inacción del Estado agrava la situación. A diferencia de otros países de Europa o Latinoamérica en los que los gobiernos ya han puesto en marcha estrategias para incentivar el turismo luego del levantamiento de la cuarentena, en Venezuela, el régimen de Nicolás Maduro todavía no anuncia medidas en la materia.

“Hasta ahora no hemos conocido ningún tipo de lineamiento, estrategia u orientación hacia la posibilidad de ir abriendo el sector. Lo que se está haciendo es por iniciativa de los prestadores de servicios, de las empresas privadas. Pero del Estado no se está haciendo absolutamente nada”, comentó González.

En este sentido, el presidente de Conseturismo aseguró que, para evitar la desaparición de gran parte de las empresas o servicios relacionados con el turismo, será necesaria una inversión del Estado, así como aliviar las cargas fiscales. Aseguró que se encuentran trabajando para presentar una serie de planteamientos con todos las cámaras de turismo del país, de manera que pueda sostener la cantidad de empleos. “No es suficiente lo que desde el sector privado se pueda hacer”, dijo.

Aerolíneas sin vuelos

Una de las primeras medidas que anunció el régimen de Nicolás Maduro en el marco del confinamiento por el Covid-19 fue la suspensión de los vuelos comerciales en el territorio nacional y hacia otros países hasta el 12 de mayo. Aunque recientemente informó acerca de una desescalada progresiva de la cuarentena, las aerolíneas venezolanas desconocen si la fecha se prorrogará unas semanas más. De ser así, las pérdidas económicas de estas compañías pueden ser catastróficas, alertó Humberto Figuera, presidente de la Asociación de Líneas Aéreas de Venezuela (ALAV).

Foto: Cortesía.

Figuera explicó que, hasta la cancelación de los vuelos, en Venezuela operaban nueve aerolíneas extranjeras, una de ellas suspendida por tres meses “por motivos políticos”. De las nacionales, también eran nueve, que realizaban vuelos domésticos y algunas con rutas intencionales, principalmente en Latinoamérica y otras hacia Europa. Todas ellas, explicó el presidente de ALAV, operaban con las restricciones impuestas por el gobierno de Maduro.

Contracción. ALAV calculó que el sector aéreo en Venezuela se contrajo -75 % de 2013 a 2019. De las 32 aerolíneas internacionales, se pasó a 9, lo que representó una disminución del 69%.

“Las líneas aéreas venezolanas estaban perdiendo dinero. Cada vez que operaban un vuelo para atender destinos nacionales, compensaban esas pérdidas con los vuelos que podían facturar en dólares al exterior. Había cierta compensación con esos boletos, por el hecho de que los boletos aéreos nacionales están regulados desde hace mucho tiempo, y en Venezuela ha habido una liberación tácita, si se quiere, de todos los precios de todos los artículos, menos el de los boletos aéreos. Nosotros siempre hemos planteado que esa liberación es necesaria en el entendido que ninguna línea aérea va a poner precios de boletos que no puedan ser pagados por los pasajeros”, dijo Figuera.

Frente a este panorama de contracción económica, durante el confinamiento asumen nuevas pérdidas puesto que además de no estar prestando sus servicios, mantienen los gastos fijos con el Estado, pagos de nóminas a sus empleados, y mantenimiento de sus flotas de aviones.

Humberto Figuera. Foto: Cortesía

De acuerdo con el presidente de ALAV, el Estado solo ha hecho “un guiño” al sector, aplazando los pagos que tenían que hacer del mes de marzo y abril, para cuando oficialicen el final de la cuarentena. Sin embargo, Figuera considera que lo ideal sería que eximan estos gastos, y tomen otras medidas para darle liquidez a las aerolíneas, tal como están haciendo otros países. Incluso la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA, por sus siglas en inglés) estima que las líneas aéreas en el mundo tienen músculos financieros para soportar dos o tres meses de inactividad.

Figuera apuntó que las pérdidas económicas de las aerolíneas en el mundo se estiman en casi 300.000 millones de dólares, de los cuales 15.000 millones de dólares son en Latinoamérica. En Venezuela, dice el presidente de ALAV, es difícil predecir una cifra, debido a que no existe transparencia en cuanto a los montos, información que solo tiene el Estado. Pero, teniendo en cuenta la disminución en los países sólidos, estima que la situación en el país es delicada. En este sentido, propone una serie de medidas para ayudar al sector:

“Lo que hay que hacer es lo mismo que están haciendo otros países: dar unos créditos a las aerolíneas a un interés muy bajo para permitir reactivar sus operaciones. También tenemos algunas medidas que se han tomado en ocasiones anteriores, como que el Estado asume los salarios de unas nóminas determinadas, porque uno de los gastos más importantes es el de su personal. Y otro pago importante es el de los seguros, que, aunque los aviones no estén operando, tienen un contrato de seguro suscrito con las compañías aseguradoras y ese contrato tiene que cumplirse”, dijo.

Empleos en peligro. Entre aerolíneas nacionales y foráneas, generan aproximadamente 15 mil empleos directos y 150.000 empleos indirectos, explicó Figuera.

Otras de las medidas que Figuera considera necesarias, especialmente para apoyar a las líneas que hacen viajes al exterior, es la disminución del precio del combustible, igual unos descuentos “interesantes” en tasas de aterrizajes, de despegues, y todos aquellos gastos que tienen que ver con la operación. Y, por último, eliminar del boleto aéreo todos aquellos cargos que lo encarecen y que no tienen nada que ver directamente con la operación aérea. “Eso es importante, porque eso bajaría el costo de los boletos e incentivaría a que los pasajeros compren y reinicien sus viajes”.

Ante el desconocimiento de las aerolíneas sobre la fecha de reapertura de los vuelos, Figuera considera que no tendría sentido abrir el espacio aéreo para los vuelos internacionales antes que los domésticos, puesto que para eso hace falta la coordinación con los otros países que todavía operan con Venezuela.

Cuando eso suceda, dice el presidente de la ALAV, algunas condiciones cambiarán. “No podemos esperar que las líneas empiecen a operar con la misma frecuencia que tenían antes de la suspensión. Le van a dar preferencia a aquellos destinos que les sean más rentables”, dijo. Además, cree que de confirmarse la medida que algunas aerolíneas mundiales están meditando, como la de limitar la cantidad de asientos, esto podría aumentar el precio de los boletos.

“Todo va a cambiar porque tiene que haber un distanciamiento social, porque tiene que haber un sistema de seguridad con mascarillas, y otras medidas de seguridad. Eso va a suponer muchísimos gastos. Yo admiro a todas las líneas que han venido operando por muchos años, tienen una capacidad milagrosa de reponerse”, concluyó Figuera.

Los hoteles se reinventan

La situación de los hoteles no es muy diferente a la del resto del sector turístico. José Luis Carillo, director comercial del tour operador Celebrity Travel, explicó que los hoteles de turismo vacacional están cerrados en su totalidad, no así los hoteles de las ciudades, aunque tengan una ocupación muy baja. “Yo creo que nunca habían pasado por un momento tan difícil”, comentó.

El cierre de los estados y la cancelación de vuelos obligó a estas empresas intermediarias a buscar soluciones para las personas que ya habían comprado paquetes de viajes para los meses en los que se decretó la cuarentena. La primera decisión que analizan, explicó Carrillo, es la del reintegro del dinero en caso de que con el proveedor esto proceda. La segunda, es la de la reprogramación del viaje. No obstante, aseguró que, debido a lo repentino de la situación, todavía no han podido accionar sobre este tema.  

“Cuando tú nos compras un paquete a nosotros, como intermediarios le pagamos a todos los proveedores de servicios. Cuando esta situación pasó, muchas de estas operaciones que se habían comprado quedaron en stand by (detenidas). El sector turismo está muy consciente de lo sucedido y no tengo la menor duda que ellos van a buscar amparar a sus clientes”, dijo Carrillo.

Para obtener algunas ganancias en medio de la paralización económica y social, y así poder costear algunos de los gastos como pagos a empleados, las principales compañías hoteleras del país, en conjunto con la tour operadora, han diseñado nuevos paquetes de viaje a largo plazo. De esta manera, ofrecen descuentos en sus planes para disfrutarlos a partir del mes de junio hasta diciembre de este año, o hasta 2021. 

Carrillo explica que acordaron con importantes representantes del sector, como directores comerciales, gerentes de ventas de grandes cadenas hoteleras, empresas de atracciones y aseguradoras de viajes, diseñar dos líneas estratégicas para impulsar el turismo. La primera, la de informar a través de las redes sociales y de webinars (seminarios web) los destinos turísticos que ofrece el país. Y, en segundo lugar, investigar y adoptar algunas medidas que han tomado en otros países.

“Nos hemos conseguido que muchos países, por no decir todos, han estado apostando a la preventa en descuento extraordinario de servicios para que el consumidor pueda aprovechar esta coyuntura extraordinaria adquiriendo esta solución turística a precio económico, con disfrute a largo plazo. Tú compras un boleto aéreo prácticamente a la mitad de lo que costaba antes y lo puedes disfrutar hasta diciembre de 2021”, explicó Carrillo.

Los paquetes van desde 79 dólares por persona un fin de semana, e incluyen transporte, estadía y comida. Algunos de los hoteles son Eurobuilding, Hesperia, Marriott, Caribbean Beach, así como el parque de atracciones Waterland, en Margarita, estado Nueva Esparta.

No obstante, el director del tour operador asegura que todo esfuerzo que venga únicamente del emprendimiento privado es insuficiente. Por lo tanto, considera necesario que el Estado inyecte un importante apoyo económico al sector turístico una vez que pase el confinamiento, adoptando medidas como créditos a largo plazo, exoneraciones de impuestos, además de asistencia a las personas para que viajen y promocionando los destinos turísticos del país.

“El Estado es un actor medular. La Organización Mundial del Turismo hizo una invitación a todo el mundo para que los empresarios y demás den ideas de cómo sobrellevar esto, de cómo hacer para el futuro. Qué bueno sería que mucha gente inteligente y doliente en el país opinara y diera ideas buenas para que sumemos aportes valiosos que nos ayuden a salir de esta tragedia. Todo el sector está tratando de ver cómo sobrevive en su dimensión”, concluyó Carrillo.

Una sobrevivencia que, sin apoyo del Estado, en medio de la peor crisis económica en la historia del país, y por las consecuencias del Covid-19, parece cuesta arriba. 

Noticias relacionadas