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Llegar a las Grandes Ligas es el sueño de cualquier jugador de beisbol. Desde muy pequeños, miles de jóvenes entrenan diariamente para alcanzar sus metas, dejando muchas veces su educación a un lado. Sin embargo, el camino es muy largo y empedrado. Todos deben superar el calvario de las Ligas Menores.

Usualmente se cree que tras la firma de un pelotero vienen miles o millones de dólares acompañando a cada jugador. No obstante, solo un selecto grupo logra ingresar al beisbol profesional obteniendo grandes montos que pueden superar los dos millones de dólares y que son considerados como los más importantes prospectos dentro del béisbol organizado.

Durante 2020, tras la suspensión de actividades en los Estados Unidos por el covid-19, el beisbol en Ligas Menores también fue suspendido. Mucho es lo que se habla de Grandes Ligas y las negociaciones que se efectuaron en función de la temporada que iniciará a finales de julio, pero el panorama para cientos de jugadores —en su mayoría, latinos— que no han podido llegar a las mayores o que recién comienzan su transitar hacia ese objetivo ha sido poco alentador.

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“Al principio de todo este problema estaba como en un limbo. Tenía que pagar las cuentas, cubrir los gastos. Apliqué para muchos trabajos en restaurantes; hice Uber, entregando comida. Ahora me dieron la oportunidad de enseñar beisbol a los niños con todas las precauciones actuales”, comenta Pedro García, pitcher venezolano que pertenece a los Rojos de Cincinnati.

García nació en Maracaibo, tiene 25 años de edad, y fue firmado en 2019, procedente de Georgia Gwinnett College. Ha tenido experiencia en Clase A y Rookie en Ligas Menores, donde terminó en 2019 con el equipo de Greeneville Reds.

“Muchas personas creen que estar firmado es un lujo y realmente no lo es”, asegura el joven lanzador, quien además está consciente de que “la prioridad en estos momentos es sacar la temporada de Grandes Ligas, no las Ligas Menores, y lo tengo claro”.

¿Cuánto gana un pelotero de Ligas Menores?

En las categorías inferiores del beisbol en los Estados Unidos se ha establecido una escala salarial, que va acorde al nivel en que se encuentre cada jugador. Cobran solo durante los cinco meses de actividad en el beisbol, cada año.

Los peloteros más jóvenes, que comienzan por la categoría Rookie, reciben 1.100 dólares mensuales. En Clase A, el pago va desde 1.300 a 1.500 dólares por mes; en Doble A, cobran aproximadamente 1.700 dólares, mientras que en Triple A, devengan un salario mensual de 2.000 a 2.700 dólares. Es importante acotar que estos salarios son aproximados y dependen de la experiencia, contrato y otras variables.

Los jugadores deben pagar alojamiento —que no lo cubre la organización—, alimentación, sus implementos para jugar, el transporte al estadio cuando juegan en la misma ciudad en la que residen, así como otros gastos fijos.

Según la página web especializada en venta y alquileres de viviendas en los Estados Unidos, Realtor.com, el monto promedio de alquiler se situó en 1.319 dólares mensual, a finales de 2019. Esto quiere decir que a un jugador de Clase A le sería prácticamente imposible pagar una renta, por lo que deben alquilar apartamentos pequeños y económicos entre varios peloteros —en muchas ocasiones, más de cinco— para poder cubrir los gastos y ahorrar.

“Yo cobraba 1000 dólares al mes y pagaba 100 dólares en alojamiento porque vivíamos 10 peloteros en una casa”, destaca Rayder Ascanio, jugador de los Navegantes del Magallanes en Venezuela y que actualmente se encuentra en la categoría Doble A. “La situación en las ligas menores es difícil. Es una experiencia muy bonita pero es duro”, asevera.

Rayder Ascanio es jugador de los Cardenales de San Luis desde 2017 cuando llegó al equipo por medio de un canje con los Marineros de Seattle (equipo con el que firmó en 2012) que involucró al lanzador de las mayores, Mike Leake. Tiene 24 años y nació en Mariara, población del estado Carabobo, en Venezuela.

“Antes de llegar al béisbol profesional no sabía que esto era así. Se pasa mucho trabajo; no comes bien. Comíamos arroz y pasta todos los días para poder rendir más el salario”, resalta el campocorto venezolano.

Marcadas diferencias salariales

El salario mínimo de un jugador de Grandes Ligas es de 563.500 dólares al año. Muy distante de lo que gana un beisbolista en Ligas Menores, evidenciando el gran logro que representa llegar al mejor beisbol del mundo.

Un jugador que esté en sus primeros años en el beisbol, genera anualmente entre 0.9% y 2.4% de lo que gana un pelotero en la gran carpa, una desigualdad que ha sido punto de discusión en diversas oportunidades, pero sin resultados positivos.

Se espera que para 2021 los salarios aumenten en Ligas Menores entre 38% y 72%, lo que ayudará a que mejoren —aunque no mucho— las condiciones en las que viven muchos peloteros del circuito.

Solidaridad en tiempos de pandemia

Durante la crisis actual, muchos jugadores de Grandes Ligas se han mostrado solidarios con los peloteros de Ligas Menores y han realizado donaciones que contribuyan con su mantenimiento. Asimismo, las organizaciones les han pagado 400 dólares semanales.

Sin embargo, hay jugadores que no cuentan con estos pagos porque la organización les ha facilitado el alojamiento y otras comodidades.

“Nos enviaron a Dominicana porque hacia Venezuela ya estaban cancelados los vuelos. Somos 16 venezolanos que estamos en el complejo de los Cardenales de San Luis. Acá no tenemos el pago de los 400 dólares porque nos facilitan el alojamiento y la alimentación. También podemos entrenar”, resalta Rayder Ascanio.

Mientras, jugadores como Pedro García han debido sortear otros obstáculos y recurrir a otros oficios. “Estaba en Houston y me vine a Dallas porque había más oportunidades de trabajo. Uno trata de producir y sobrevivir mientras todo está parado”, destaca el lanzador.

Hasta ahora, nada se ha dicho con respecto a desarrollar la temporada en Ligas Menores. Solo les han pedido a sus jugadores estar en forma por si se les requiere jugar en las Grandes Ligas —como suele suceder— producto de lesiones o bajos rendimientos de otros peloteros.

Seguramente, de realizarse las ligas invernales este año en los países del Caribe habrá exceso de peloteros disponibles, con ansias de ponerse nuevamente en actividad luego de un año paralizados. Sin embargo, aún es temprano para saber si se podrá ver acción en los campos de béisbol en Venezuela, México, Puerto Rico, Dominicana (aunque ya confirmaron la temporada), entre otros países, debido a la pandemia.

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