• El equipo de El Diario conversó con Ingrid Serrano Duque y su hija Bernarda Briceño acerca del programa radial donde enseñan, aprenden y se divierten durante el confinamiento por covid-19 

La casa de la familia Briceño Serrano se transformó durante la cuarentena para prevenir el contagio por covid-19. Ese lugar ya no es solo un hogar, ahora también es escuela y estudio de radio. Las voces de Ingrid Serrano Duque y de sus hijas Alma y Bernarda Briceño resuenan frente a los micrófonos de su casa cada vez que graban Quedándose en casa, un programa de radio que enseña y acompaña a padres y niños durante el confinamiento. 

La escuela se mudó a los hogares, de forma repentina, y se quedará hasta el inicio del año escolar 2020 – 2021. Un proyecto de la Radio Escuela, del circuito Unión Radio, y las nuevas dinámicas escolares que llegaron debido al distanciamiento social, fueron dos ingredientes que se combinaron para que Serrano Duque, Alma y Bernarda iniciaran su primer programa radial desde la intimidad de su hogar. 

“Todos tuvimos que entrar en esta dinámica familiar de la escuela en casa sin saber ni siquiera cómo, porque no fue una decisión, sino que todos entramos en cuarentena y, de una u otra manera, nos sentimos padres y maestros. Nuestros hijos también tuvieron que dar ese salto para adaptarse a un sistema de escuela a distancia”, dijo la locutora y actriz Ingrid Serrano Duque en entrevista para El Diario.

Asegura que al iniciar el proyecto no sabían cómo sonarían las voces de Alma, de seis años de edad, y Bernarda, de 10 años de edad, en la radio. Cuando hicieron las pruebas, para ella, fue mágico. 

“Fue fantástico”, exclama Bernarda con emoción.

Lo que más les gusta del programa. Alma asegura que le gusta hablar, jugar y decir “¡nosotros lo hacemos divertido!” y a Bernarda no tener límites de habla.

En Quedándose en casa, Ingrid, Alma y Bernarda escuchan las historias del Banco de Libros de la Radio Escuela de Unión Radio, que son narrados por las voces del Circuito Unión Radio, luego reflexionan acerca de lo escuchado y le facilitan ejercicios para que padres e hijos los realicen juntos en casa. 

De “El sapo enamorado”, un cuento narrado por La Vero Gómez, Bernarda aprendió que el amor no tiene condiciones y de “La vida sin Santi”, narrado por Román Lozinski, que hay lugares que el tiempo no toca. 

En este espacio Serrano Duque, Alma y Bernarda no tienen guiones: la conversación fluye con los pensamientos que surgieron tras escuchar las historias. En el programa también dan consejos para la escuela en casa y explican las diferencias entre cuentos y poesía o hablan de la importancia de hacer recreos. 

Enseñar desde la radio 

La modalidad de educación a distancia en Venezuela ha sido afectada por la falta de equipos en estudiantes y maestros, fallas eléctricas y de Internet. Al menos 2 de cada 10 estudiantes de la red de escuelas de Fe y Alegría no pudieron acceder a educación desde la suspensión de clases presenciales el 13 de marzo. 

Serrano Duque está consciente de la situación que atraviesa la educación durante el confinamiento. Mediante el programa, y a la amplitud de la radio, pretenden ayudar a los niños que no han podido estudiar a distancia. 

“Hay muchos niños alrededor del país que posiblemente no tienen Internet, redes sociales y que ni siquiera están yendo al colegio: esto de escuela en casa a distancia es si hay posibilidad. Hay muchos colegios donde los profesores no tienen la posibilidad de dar las tareas, pero siempre hay en una casa un radio”, comenta con tranquilidad.

Para Serrano Duque lo más bonito del espacio, que se transmite por Onda FM todos los viernes a las 6:00 pm, es que está al servicio de quien las escucha: de los padres y niños que están al otro lado del radio y que se unen para aprender con Quedándose en casa. Ellas disfrutan mientras hacen el programa, pero su trabajo no tendría propósito sin las personas que las oyen.

Bernarda, quien habla con energía, expresa que lo más bonito de este proyecto es trabajar en familia y hablar de la escuela en casa.

Una de las cosas que les preocupaba era cómo darle forma al programa, pero al utilizar la metodología de aprender haciendo que han usado en el grupo de teatro de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) fueron creando los nombres de las secciones y el intro del programa. 

“La verdad es que ellas (Alma y Bernarda) lo hicieron muy fluido y le dieron forma a todo este proyecto de una manera muy natural. Ha sido muy rico para todos y muy fluido”, expresa Serrano Duque.

La dinámica de grabación en la casa Briceño Serrano respeta los tiempos de la familia para estudiar, comer, jugar y dormir. “Nosotros primero grabamos las voces, probamos micrófonos, luego mi mamá lo edita y lo manda a la radio y todos los viernes sale un programa. A veces grabamos un pedazo y como es de noche no podemos grabar el otro lo hacemos al día siguiente”, explica Bernarda entre risas. 

Posteriormente, Serrano Duque se encarga de la producción. Durante el proceso de edición se asombra mientras escucha a sus hijas. Para ella, afirma, ha sido sorprendente descubrir la sabiduría de Bernarda y la capacidad de cuentacuentos de Alma.

“Cuando edito muchas veces me sorprendo aún más, digo ‘wow, que increíble como estas personitas ya están tan claras en tantos temas’. Ellas están allí como floreciendo y aprendiendo el oficio porque la radio tiene sus cosas”, expresa la locutora. 

José Rafael Briceño, conocido como El Profesor Briceño, también forma parte de Quedándose en casa aunque no su voz no suene. Él es el encargado de la parte técnica de la grabación. 

Adaptarse a la vida en cuarentena les costó, pero poco a poco, como familia, fueron adquiriendo la práctica necesaria para estudiar, recrearse y trabajar desde casa. Alma y Bernarda culminaron el año escolar 2019 – 2020 y durante los meses que estudiaron a distancia, asegura Serrano Duque, crecieron. 

La pareja de locutores se distribuían los momentos para acompañar a sus hijas en sus labores escolares. “No importa cuan virtual pueda enviar un colegio una tarea, no importa si tienes la plataforma o no la tienes: la función de nosotros como padres en este momento es indispensable. Los padres tenemos que aprender a acompañarlos a ellos a crecer y desarrollar sus talentos”, precisa la locutora. 

En un momento, Bernarda aprendió a gestionar la plataforma donde recibía y entregaba sus tareas escolares. 

“Quiero sentirme pro, sentirme excelente. Después de como un mes mi mamá me dijo ‘hija, hay que subir la tarea’ y yo le dije ‘mamá ya la subí, ya la entregue, aquí está la calificación de matemática y tenemos que revisar el archivo de corrección de lengua’”, explica Bernarda rápidamente.

Serrano Duque comenta que a través de Quedandose en casa se puede crear mayor empatía con los niños que solo tienen a la radio como método para aprender.  “Creo que nuestros hijos van a ser más independientes”, precisa. 

Desde casa y con mucha diversión, energía y amor, Alma, Bernarda e Ingrid continuarán llevando cada viernes nuevos aprendizajes a los niños y padres venezolanos que encienden la radio en búsqueda de alternativas educativas y de entretenimiento durante el confinamiento. 

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