• El expresidente del Tribunal Supremo de Justicia falleció este 24 de julio. Maikel Moreno, presidente de la institución afín al régimen de Nicolás Maduro, comunicó la noticia

Omar Díaz Mora (1949-2020), exmagistrado del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), no será recordado precisamente por guardarse sus opiniones ni por buscar las simpatías de quienes lo escuchaban. Poco apelaba a la corrección política a la hora de expresar sus polémicos pensamientos con un discurso apresurado y, a veces, atropellado. Murió este 24 de julio, misma fecha del natalicio del Libertador Simón Bolívar, de acuerdo con lo informado por el presidente del TSJ afín al régimen, Maikel Moreno.

En el sitio web del poder judicial venezolano se registra su trayectoria. Egresado de la Universidad Central de Venezuela (UCV), poseía dominio total del lenguaje castellano, y dominio instrumental del francés y del inglés. 

Pese a las credenciales angloparlantes de Díaz Mora, poco podría practicar el inglés con los ciudadanos estadounidenses, pues le fue revocada la visa de entrada a Estados Unidos en el año 2005, fecha en que fue electo como presidente del TSJ, cargo que ejerció hasta 2007. Tal acto le ganaría incluso la esquelética “solidaridad” del ahora rector de la Universidad de Carabobo, Pablo Aure, quien exigió, a través de la prensa venezolana, explicaciones a la Casa Blanca sobre el porqué de la medida. Es pionero de la lista de sancionados, que hoy se eleva a más de 150 funcionarios del oficialismo penalizados por la comunidad internacional.

En el año 2010, cuando el canal Globovisión, cuyo presidente era en ese momento Guillermo Zuolaga, denunció al expresidente fallecido Hugo Chávez  y a otros funcionarios, fue la Sala Plena del TSJ, con Omar Mora Díaz como ponente, la que desestimó la petición del canal. Las querellas del Estado contra Globovisión y viceversa no durarían mucho más, pues en el año 2013 el canal de logo dorado cambiaría de dueños y de línea editorial a una mucho menos beligerante en contra del gobierno bolivariano.

Orgulloso de la trayectoria de la justicia bajo la revolución bolivariana, célebre es la frase de Omar Mora Díaz para desdeñar 40 años de jurisprudencia laboral del país: “Antes la justicia laboral andaba en burro, ahora anda en un avión supersónico”, dijo a la prensa oficialista como forma de alabar a la Constitución que rige el territorio nacional desde el año 1999. 

Murió el jurista, sin embargo, bajo la dura mirada de los organismos internacionales. Michelle Bachelet, alta comisionada para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, cuestionó severamente los procesos jurídicos venezolanos, y acusó al Poder Judicial de contribuir a generar la impunidad y la persistencia de violaciones de derechos humanos en el país.

De particular orgullo para Omar Díaz Mora era la Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras (Lottt). Para el año 2012, cuando fue aprobado el decreto, el magistrado aseguró que Venezuela se ponía “a la vanguardia en los derechos laborales a escala universal”. Semejante afirmación ha sido puesta en duda por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), cuya comisión de encuesta presentó una queja en contra del Estado Venezolano y pidió “el cese de los actos de violencia, amenazas, persecución y agresión” en contra de las organizaciones de empleadores y trabajadores independientes.

Sin creer demasiado en la corrección política, Omar Díaz Mora parecía ir siempre con la verdad por delante. En entrevista con el periodista Vladimir Villegas, cuando este no había sido despedido del canal Globovisión (2016), Díaz Mora expresó su apoyo a la militarización de los barrios venezolanos. “Ha llegado el momento de tomar acciones mucho más contundentes. Lo hizo Brasil, y nadie acusó a Brasil de violar los derechos humanos”, dijo el magistrado en televisión.

Cuando se discutía la Ley de Amnistía propuesta por la Asamblea Nacional en la sede del canal Últimas Noticias, en el año 2016, Díaz Mora no ocultó su admiración a los grupos guerrilleros que se alzaron en armas en contra del gobierno de Rómulo Betancourt. 

“Allanamiento de las universidades, persecución de los estudiantes, eso sí era represión indiscriminada. La respuesta fue la violencia popular, estos grupos tuvieron el coraje de alzarse en armas, y surgieron los movimientos revolucionarios, las guerrillas en Venezuela, y se desató un enfrentamiento militar con torturas, desaparecidos, violación flagrante de todos los derechos humanos”, aseveró frente a la audiencia. 

De dicha discusión salió nuevamente a la palestra pública su desdén por otorgar amnistía a Pedro Carmona Estanga, empresario y golpista venezolano.

En la reseña histórica que le hace el TSJ, Omar Díaz Mora posee 13 reconocimientos por parte de universidades, entidades gubernamentales y militares. Su labor lo mantuvo cerca de su alma máter, pues fue consultor jurídico de la Universidad Central de Venezuela y representante de la Asociación de Profesores de Venezuela.

Maikel Moreno, quien posee una orden de se busca por parte del gobierno de Estados Unidos y una recompensa por captura de 5.000.000 de dólares, aseguró que Omar Mora Díaz era un jurista de intachable reputación, y expresó sus condolencias a sus familiares y amigos.

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