• En El Diario consultamos al analista petrolero Heliodoro Quintero y a Iván Freites, dirigente sindical de Petróleos de Venezuela, para comprender el impacto que podría tener la medida en el abastecimiento nacional de gasolina

El Complejo Refinador de Paraguaná fue nuevamente noticia, cuando Reuters confirmó que Petróleos de Venezuela (Pdvsa) reinició la unidad destiladora Nº 4 de la refinería de Amuay. La agencia de noticias indicó que la empresa de hidrocarburos planea enviar la nafta -materia prima de la gasolina- producida por unidad a la refinería de Cardón, ubicada a 25 kilómetros de distancia de Amuay.

La destiladora Nº 1 de Cardón, indica Iván Freites, secretario de la Federación de los Trabajadores Petroleros de Venezuela, también fue reiniciada. Entre ambas destiladoras tienen capacidad de procesamiento de 135.000 barriles de petróleo (BDP) del total de 956.000 BDP que puede procesar el Complejo Refinador de Paraguaná.

No pueden disponer de más, porque las condiciones de las destiladoras no son las mejores. Pero en las circunstancias actuales todavía no estamos produciendo gasolina. Las dos destiladoras deben permanecer en operación estable por lo menos entre 10 y 15 días. De no haber esa estabilidad, no va a haber producción de gasolina en Venezuela”, indicó Freites en exclusiva para El Diario.

El dirigente sindical explicó que entre las dos refinerías se están obteniendo 30.000 barriles de nafta. “Pero es pronosticable que en cualquier momento se van a parar”, acotó. La unidad destiladora reiniciada de Amuay estaba detenida desde hace aproximadamente 90 días.

¿Qué significa esto?

Un barril de gasolina, de acuerdo con el analista petrolero Heliodoro Quintero, está compuesto “entre 85 y 86% de nafta catalítica”. El resto son componentes de alto octanaje que permiten que pueda ser utilizada por el motor de los vehículos. Por tanto, los 30.000 barriles de nafta indicados por Freites, que se obtienen de las refinadoras Amuay y Cardón, serían equivalentes a aproximadamente 36.000 barriles de gasolina.

“Lo que hicieron fue encender la destiladora de Amuay con el objetivo de transportar, en barco, la materia prima de una refinería a otra, esto con el objetivo de ‘alimentar’ la planta catalítica presuntamente operativa de Cardón”.

Este proceso podría haberse hecho en la refinería de Amuay, sin necesidad de transportar por la vía marítima la materia prima de la gasolina, de acuerdo con Quintero. Sin embargo, Freites señaló que la única planta catalítica de Amuay está inoperativa desde noviembre de 2019. Y la planta de Cardón, agregó, está paralizada desde julio de este año, cuando se registró un incendio en las instalaciones.

“En la refinería de Cardón deben pensar que pueden encender la catalítica”, indica Quintero. Para el analista petrolero es improbable que se esté obteniendo la nafta necesaria de las refinerías, requerimiento para la elaboración del combustible, sí las plantas catalíticas están paralizadas.

“Para llegar a la gasolina, necesitas plantas catalíticas. Con el gasoil al vacío (conocido como VGO por sus siglas en inglés), que es lo que producen las destiladoras, no se hace nada si no tienes las catalíticas funcionando”, explicó.

Gasolina

Aun si el estimado de producción nacional de gasolina fuese de 36.000 barriles, para Heliodoro Quintero este porcentaje está aún muy por debajo de lo requerido por el mercado venezolano interno.

“Considero, según datos que tengo de la necesidad de gasolina, que la demanda es de 70.000 barriles diarios, la cual es tiene en cuenta la poca movilización que existe en pandemia y la reducción del parque automotor del país”, explica.

El ingeniero Nelson Hernández, en un informe que realizó sobre la refinería El Palito, aseguró que la demanda de gasolina, previo a la pandemia, era de 80.000 barriles. Ahora, con el recrudecimiento de la recesión económica y el brote de covid-19, oscila entre los 40.000 y los 60.000 barriles de gasolina diarios.

Esto en un país que, previo a la “revolución bolivariana”, consumía más de 5.000.000 de barriles de gasolina diarios, de acuerdo con el analista petrolero Rafael Gallegos, consultado por El Diario.

Cuando el país funcionaba, e incluso un poco después de que el chavismo llegara, debido a los altos precios del petróleo, se necesitaban 200.000 barriles de gasolina diarios. Eso era época de crisis. En los mejores momentos se requerían hasta 300.000 barriles de gasolina diarios”, relata.
Dos colas de gasolinas estaciones de servicios cercanas una de la otra en Baruta
Foto: José Daniel Ramos

Múltiples colas se registran en las estaciones de servicio desde el inicio de la pandemia por covid-19 en Venezuela. Quintero, quien vive en el estado Zulia, asegura que no hay bombas de gasolina abiertas para el público. En Caracas, las colas para adquirir combustible subsidiado han incrementado en los últimos días, mientras que aún parece haber almacenamiento de gasolina a precios internacionales.

¿Qué es una refinería?

Un complejo industrial conformado por una serie de plantas e instalaciones, tanto de procesos como de servicios, dispuestas e integradas de manera lógica (tanto en paralelo como en serie).

Lleva a cabo la transformación del petróleo mediante su separación o fraccionamiento y su conversión en productos de gran utilidad y de mayor valor comercial.

Entre los principales productos que se manufacturan en una Refinería están:

-Combustibles: gas licuado de petróleo, gasolina, kerosene, jet fuel,
diesel, gasoil, combustibles residuales (fuel oils).

-Especialidades: solventes, lubricantes, ceras, asfaltos, otros.

-Insumos petroquímicos: naftas, olefinas, aromáticos.

-Otros subproductos: coque y azufre.

Fuente: Datos recopilados por el doctor Francisco Larrañaga (DEP).

Personal técnico ausente

Para tener ambas plantas, la de Amuay y Cardón, funcionando en óptimas condiciones, se requiere de un personal muy especializado que, según Iván Freites, no está en estos momentos.

“90% del personal no está calificado para llevar a cabo las operaciones en las plantas de refinación. No hay ni agua en las instalaciones, y muchos gastan más en pasajes que lo que ganan por trabajar allí. La semana pasada, el poco personal calificado fue obligado a trabajar 12 horas diarias”, relata.

Las protestas en Venezuela por parte de los trabajadores petroleros han arreciado en los últimos meses de pandemia. Eudis Girot, director de la Federación Unitaria de Trabajadores de Venezuela, aseguró para El Diario que el personal del Complejo Refinador de El Palito gana semanalmente 300.000 bolívares, a lo que se le suma una bolsa de comida.

Producción en Amuay y Cardón

El centro de refinación de Cardón está diseñado para producir 38% de gasolina, 39% de destilados, 14% de fuel oil, 1% de lubricantes y 8% de otros productos.

Su “dieta”, es decir el tipo de petróleo que utiliza de acuerdo a los grados API, consiste en 85% de crudos livianos – medios y 15% de crudos pesados.

El centro de refinación de Amuay está, por otra parte, diseñado para producir 31% de gasolina, 46% de destilados, 14% de fuel oil, 5% de asfalto y 4% de otros productos.

En este caso, la “dieta” consiste en 73% de crudo liviano – medio y 27% de crudos pesados.

De acuerdo con el ingeniero Nelson Hernández, la producción de petróleo venezolano, que actualmente ronda los 390.000 barriles de petróleo de acuerdo con cifras de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), consiste mayormente en crudo pesado y extrapesado.

Desde el año 2001, la cantidad de crudo procesado en el sistema de refinación en Venezuela ha decrecido. Mientras que en la referida fecha se procesaban 1.059.000 barriles de petróleo diarios, en el año 2017 se procesaron 521.000 barriles de crudo al día, de acuerdo con información recabada por el analista petrolero Oswaldo Gómez.

Información de las refinerías recabada de datos elaborados por el doctor Francisco Larrañaga (DEP).

Una industria en quiebra

Para Freites, la cantidad de daños que han sufrido las refinadoras requieren de reparaciones millonarias. “Se puede recuperar el Complejo Refinador de Paraguaná de forma rápida, pero se requiere de un monto que sobrepasa los 1.000 millones de dólares. Están graves ambas refinerías. En lo inmediato es muy difícil que se pueda producir gasolina para satisfacer el mercado interno”.

La situación de las refinerías venezolanas refleja la de la industria petrolera nacional.

Los recientes datos de la OPEP señalan que Venezuela permanece por debajo de los 400.000 barriles diarios, pese a que la industria petrolera nacional llegó a producir hasta 3.200.000 barriles de crudo diarios.

Con la mengua del bombeo de crudo, los ciudadanos resienten la escasez de gasolina en el país, que ha llegado a niveles críticos. Así lo indicó Eudis Girot, director de la Federación Unitaria de Trabajadores Petroleros de Venezuela (Futpv), a El Diario en un reportaje reciente.

El dirigente sindical, a propósito de este estado de ausencia de combustible en las estaciones de servicio, recomendó a los ciudadanos el ahorro de la gasolina para situaciones de emergencia.

El régimen de Nicolás Maduro adquirió el pasado 25 de mayo unos cargamentos de combustible provenientes de Irán. La gasolina llegó a Venezuela por barcos provenientes del país persa.

Reciéntemente, de acuerdo con The Wall Street Journal, el gobierno de Estados Unidos confiscó cuatro buques en aguas internacionales provenientes, presuntamente de Irán. Los mismos contenían gasolina que iba a ser distribuida en Venezuela.

Sin embargo, el embajador iraní en Caracas, Hojat Soltani, negó que los barcos incautados fueran de Irán. «Otra mentira y guerra psicológica de la máquina de propaganda de Estados Unidos», aseveró el diplomático en Twitter.

Mientras tanto, los venezolanos se desesperan cada día más para buscar gasolina. Aunque en Caracas parece estar asegurado el abastecimiento de combustible a precios internacionales, en el resto del país hay protestas diarias por la ausencia del hidrocarburo, que afecta tanto a los vehículos particulares como al transporte público.

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