• El escritor venezolano relató en exclusiva para El Diario cómo inició su cobertura en de la pelota venezolana y su experiencia como periodista deportivo

Humberto Acosta es sinónimo de beisbol. Leer o escribir sobre él es adentrarse en este deporte. El periodista refleja en cada palabra o frase que escribe la profunda pasión de alguien que ha trabajado vinculado con el deporte por más de 40 años. Su mente es como una biblioteca llena de momentos y épocas legendarias de la pelota

Su amor por el beisbol nació desde que era muy pequeño. Jugaba pelota con amigos y vecinos. Con tan solo 12 años de edad devoraba los principales diarios del país para leer cuánto bateaban los venezolanos que participaban en Grandes Ligas, cómo iban los equipos y quiénes eran los mejores toleteros. Cursaba segundo año de bachillerato, mientras escuchaba una clase de castellano descubrió la manera de estar más cerca del juego: el periodismo deportivo.

En 1970 ingresó a la Universidad Central de Venezuela (UCV) para estudiar Comunicación Social. Se trazó como una meta ingresar al diario El Nacional. Seis años después, entró como pasante a la sala de redacción de la que formaría parte por los siguientes 30 años. Su ávida pasión por la escritura formó una especie de reputación y su habilidad en el periodismo deportivo lo llevaron a trabajar como comentarista en el Circuito de los Leones del Caracas, en 1987. También estuvo en Radio Caracas Televisión (RCTV), donde trabajó como narrador y comentarista de beisbol durante cuatro años.

Durante la temporada de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional (LVBP) de 1993-1994 trabajó en el circuito de los Navegantes del Magallanes. Solo lo hizo por un año debido a que era complicado viajar constantemente hacia Valencia para los encuentros y seguir realizando su labor en el periódico.

En la siguiente campaña de la pelota venezolana obtuvo una nueva oferta por parte del equipo caraqueño, esta vez desde el Circuito de Unión Radio. Ha trabajado allí por más de 20 años como comentarista del equipo melenudo.

Vivir el juego como espectador y como periodista

Humberto Acosta: El amor y la pasión de un periodista por el beisbol
Cortesía

Gracias a su trabajo con el equipo capitalino, Humberto Acosta ha observado a varias generaciones de grandes peloteros que pasaron por el conjunto caraqueño y también por la pelota venezolana. Algunos son Andrés Galarraga, Omar Vizquel, Antonio Armas o Baudilio Díaz. También pudo ver como fanático a peloteros como Víctor Davalillo, César Tovar, Gonzálo Márquez.

Acosta explicó en exclusiva para El Diario la diferencia con la que vive el periodista y el fanático los juegos y el cómo se disfruta dentro de terreno de juego.

Yo vivo el beisbol para que mi afecto y amor nunca se pierdan. Uno lo tiene allí y lo disfruta. La diferencia entre el periodista y el fanático la establece el hecho de que cuando eres periodista empiezas a ver que los peloteros son seres como tú y como yo. Cosa que no percibes mucho estando en la tribuna, porque no tienes esa relación tan cercana. Hablo solo por mí. Esto tiene como efecto que esa imagen idolatrada, esos seres del olimpo se van desvaneciendo porque uno se da cuenta de que son como cualquier otro ser humano. Tú como comentarista estando todos los días en el estadio estableces diferentes relaciones con ellos. Unas más cercanas y otras más distantes. El deporte hay que verlo de una manera amplia, completamente amplia”, expresa Acosta.

El escritor, de 69 años de edad, asegura con tono franco que ya no es fanático en todo el sentido de la palabra y eso le permite disfrutar mejor del juego, porque lo aleja del fanatismo ciego. Aunque acota que ser periodista y fanático no tiene nada de malo, siempre y cuando se detallen bien las diferencias y no se afecte a la labor.

Para Humberto, una de las claves del éxito como periodista es la preparación. Considera que tener conocimiento de la historia de los equipos, del juego, el contexto en el que está ocurriendo y las diversas estrategias que pueda haber permite brindar una mejor explicación. De esta forma el espectador lo comprende todo con mayor facilidad.

Otra de las claves es tener el hábito de llegar horas antes del encuentro al estadio. Esto brinda la posibilidad de hablar con los peloteros, conocer quién está bien y quién no y así se establecen relaciones y se tiene el conocimiento a la hora de hablar del desempeño, tanto de los jugadores como del equipo.

El beisbol es un deporte que está lleno de emociones, momentos y detalles ¿Cómo hacer para llevar esos detalles y ese ambiente a un texto? ¿Cómo transmitir esa emoción para que el lector también la sienta, a pesar de que tal vez no estuvo en el estadio?

—En la universidad a ti no te enseñan cómo escribir con emoción, ni cómo darle un toque especial a tus reseñas, bien sea escrita u oral. Eso es algo que el periodista tiene que procurar por propia iniciativa. Una de las maneras de lograr esos niveles, que siempre recomiendo, es leyendo. Leyendo buena literatura, leyendo a buenos autores. No es que vayas a llegar a escribir como ellos, o que vayas a hablar como ellos. Aunque a lo mejor terminas lográndolo. El caso es que esa formación, esa manera de expresarse, se te va inoculando en el cerebro sin que tú te des cuenta. Las cosas van a ir saliendo solas. Pero indudablemente parten de una iniciativa tuya. A ti en la universidad ni te dicen qué tienes que hacer en ese sentido, porque no hay manera que de una forma teórica lo captes.

Acosta explica que el beisbol y el deporte en general no están al margen de lo que está ocurriendo en el mundo y en el país. En el momento en que expresa esta frase recuerda una temporada en la que los Tiburones de La Guaira habían perdido una cantidad significativa de juegos consecutivos y al ser enviado por El Nacional le tocó cubrir el encuentro entre los Cardenales de Lara y los guaireños que se llevó a cabo en el Estadio Universitario. Esta vez el equipo de Vargas resultó ganador.

“¿Cómo comencé mi crónica para el periódico al siguiente día? Comencé diciendo: ‘Se desintegró la Unión Soviética, cayó el muro de Berlín y anoche ganaron Los Tiburones de La Guaira’. Es decir, hice una concatenación con dos hechos importantísimos que prácticamente acababan de suceder, que nadie esperaba que sucedieran y los dos se dieron.  A eso me refiero cuando digo que hay que tener una visión global de los hechos, prepararse y desarrollar la habilidad para ver las cosas de una manera diferente. Yo he podido decir ese día, por ejemplo, ‘La Guaira le ganó 4 a 2 a Lara’ y ya. En ese caso, hubiera cumplido con lo mínimo, que era dar la información”, narra Acosta.

El periodista comenta que siempre procuró escribir algo diferente. Es una premisa que se mantiene actualmente aún escribiendo en Twitter con la idea siempre de que los lectores lo comprendan y no hacerlo de una manera rebuscada. Asegura que la ambición de todo periodista es comunicar.

Libros escritos por Humberto Acosta

El Último Encuentro

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Andrés Galarraga: Una historia que contar

La evolución del beisbol

Para Acosta la pelota no ha “cambiado”, sino que ha “evolucionado”, y considera que el pitcheo es lo más importante debido a la inmensa cantidad de dinero que perciben.

“No es que el béisbol actual sea mejor que el de hace 40 años, ni que el beisbol de hace 50 sea mejor que este. Es el mismo juego, con las mismas reglas. Tú te ponchas con tres strikes; obtienes una base por bolas con cuatro pitcheos fuera de la zona; tres out en cada inning. El factor económico ha tenido una influencia notable en todos los deportes”, expresa.

Considera que otro de los aspectos del juego que ha evolucionado tiene que ver más con la estrategia de los lanzadores. Ya no los dejan pitchar de forma constante porque no quieren que se lastimen, menos cuando se está apostando una gran cantidad de dinero en su contrato.

¿Cómo ve la actual generación de peloteros? Ronald Acuña, Jesús Luzardo, William Contreras, Andrés Giménez,  Brusdar Gratero. ¿Cree que esta última camada de venezolanos es bastante buena?

— Ellos son una expresión del beisbol del siglo XXI. En líneas generales, el atleta de este momento en el mundo –y me refiero a cualquier deporte– es el atleta mejor dotado de cualquier época. Esta generación representa, de alguna manera, la evolución que se ha producido en el beisbol. Uno ve a Ronald Acuña o ve a Gleyber Torres y percibe que tienen talento natural, por sus condiciones para jugar. Un talento que, probablemente, le hubiera permitido jugar en los sesenta, en los setenta o en los ochenta. Solo que ahora están mejor preparados, mejor dotados.

El comentarista ríe cuando recuerda sus primeros años como aficionado al beisbol, porque expresa que solo habían tres o cuatros peloteros venezolanos en Grandes Ligas. Actualmente le hablan sobre cierto jugador venezolano y no sabe quién es debido a la gran cantidad de criollos que hay en Las Mayores. Rescata también que el periodismo deportivo, así como en general, ha evolucionado y las herramientas digitales son una ayuda en la búsqueda de información y datos.

“Cuando yo escribía para el periódico, los periodistas que escribíamos nos sentábamos en el extremo derecho del Palco de la Prensa en el Estadio Universitario. Sin embargo, hoy en día, yo estoy en la caseta del Caracas, que está al otro extremo del parque. A veces me asomo y veo al grupo escribiendo en celulares y en laptops. Lo hacen con un gran dominio de la tecnología, como debe ser. Entonces, me pregunto, caramba, ¿yo hoy en día sería capaz de escribir reseñas en un celular?”, comenta Acosta. 

Para el escritor y autor de libros los principios básicos e importantes de la pelota no han cambiado: informar y educar. Explica que eso se puede hacer con cualquier herramienta tecnológica, pues son fundamentos vitales.

El beisbol y el coronavirus 

Acerca de la actual temporada de las Grandes Ligas, de 60 partidos por la pandemia por covid-19, Acosta señala que esta campaña en particular no le llama la atención. Esto a pesar de que la sigue y debe estar al tanto. En cuanto a si habrá temporada de beisbol en Venezuela, acota que ninguna actividad puede realizarse sin pensar en el coronavirus.

“No podemos pensar en el beisbol sin saber hasta qué punto lo va a permitir el coronavirus. Indudablemente, da la impresión de que el coronavirus está en pleno apogeo y vamos a tener una temporada más excepcional que la anterior.  No va a haber fanáticos en los estadios, no puede haberlos porque el riesgo es muy grande en cuanto a salud se refiere”, enfatiza Acosta.

Los apasionados textos y los comentarios de Humberto Acosta denotan siempre su afición por el beisbol. A sus casi 70 años de edad sigue observando la pelota como aquel niño que jugaba con sus amigos después de salir del colegio y que observa cada juego de pelota con la finalidad de transmitir a los espectadores algo más allá de lo que está a la vista.

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