• Las discusiones personales podrían marcar el primer encuentro entre el candidato republicano y el candidato demócrata a la presidencia de Estados Unidos, así como los asuntos raciales o la elección de la próxima jueza para la Corte Suprema. Sin embargo, ambos necesitarán del carisma habitual de estos eventos

En medio de una tensión política y social sin precedentes, el presidente y candidato republicano, Donald Trump, y el candidato demócrata, Joe Biden, se enfrentan este martes 29 de septiembre en el primero de los tres debates presidenciales de Estados Unidos de este año. El mismo se llevará a cabo en Cleveland, en el estado clave de Ohio.

El debate se dividirá en seis temas: el historial político de ambos candidatos; el Tribunal Supremo y la nominación de Trump de una nueva juez para esa corte; la pandemia del covid-19; la economía; el racismo y la violencia ciudadana y la integridad de las elecciones. Los tópicos fueron develados por el periodista Chris Wallace, de Fox News, quien será el moderador. Cada punto se tratará durante 15 minutos.

Debido a la pandemia, el debate se hará ante un público mucho más reducido de lo habitual. Se espera que solo puedan acudir unas 60 o 70 personas, contrario a las 1.200 que suele congregar este tipo de eventos. Tampoco habrá apretón de manos, algo que, aunque no por el covid-19, ya sucedió en 2016, cuando Trump no le dio la mano a Hillary Clinton al comenzar el segundo debate.

Foto: EFE.

Cuando faltan 35 días para las elecciones del 3 de noviembre, millones de personas seguirán el choque entre los principales candidatos a ocupar la Casa Blanca, y en El Diario te explicamos las claves que podrían marcar el encuentro.

Ataques personales

Trump tendrá que batallar con su situación fiscal. Recientemente, The New York Times publicó un reportaje que señala que el presidente solo pagó 750 dólares en impuestos en su primer año en la Casa Blanca. El medio también reveló que tendría cientos de deudas vencidas, propiedades en dificultades, pérdidas económicas y ha acumulado años de posible evasión fiscal.

Aunque Trump catalogó el reportaje como “fake news”, sus opositores ya aprovechan el tema para cargar contra él. Como respuesta, Biden publicó este martes su declaración de impuestos.

Para responder a eso, Trump podría sacar a relucir su personalidad confrontativa y burlona. Según el diario The Washington Post, Trump tiene previsto lanzar ataques personales contra Biden y su familia, concretamente contra su hijo Hunter. Sin prueba alguna, el presidente lo acusa de haber incurrido en “corrupción” cuando trabajó para una empresa gasística en Ucrania mientras su padre era vicepresidente de EE UU.

Pero las discusiones podrían escalar más allá. Antes del debate, Trump acusó a Biden de drogarse para mejorar su actuación y ha pedido, sin éxito, que se les someta a ambos a test antinarcóticos antes del encuentro. Y, según trascendió este martes, la campaña del republicano también habría solicitado revisar los oídos de cada candidato durante el debate, para verificar que no tengan ningún dispositivo electrónico que ayude a responder.

Según los informes de Fox News, la campaña de Biden también solicitó dos descansos cada 30 minutos durante el debate, que tendrá una duración de 90 minutos y no tendrá publicidad. Según los informes, la campaña de Trump negó esa solicitud. “Nuestro hombre no necesita descansos”, dijeron de la campaña republicana al medio. Ya es conocido las insinuaciones de “senil” que ha hecho el presidente sobre el demócrata, el apodo “Sleepy Joe” o las mofas sobre su tartamudeo.

La estrategia de Biden

Biden intentará sortear los golpes, como lo ha hecho hasta ahora, mostrándose más conservador. Algo que, por otro lado, no es tan difícil al frente de Trump. “Espero no morder el anzuelo y meterme en una pelea con este tipo. Va a ser difícil, porque creo que va a estar gritando”, afirmó el candidato demócrata durante un acto virtual este mes.

Trump ha rebajado además las expectativas sobre la posible actuación de su rival, al acusar a Biden de tener poca energía, pocas actividades de campaña y un presunto declive en su agudeza mental; pero esa estrategia puede salirle mal a Trump.

“Bajar tanto el listón para Biden significa que el candidato demócrata tiene menos que demostrar” y que una actuación decente podría considerarse una victoria, dijo a EFE Tammy Vigil, una profesora de comunicación política en la Universidad de Boston.

Dónde ver el debate

El debate se transmitirá en vivo en todas las cadenas principales y canales de noticias por cable, incluidos ABC, CBS, Fox, NBC, CNN, Fox News, MSNBC y C-SPAN. También lo puedes ver en español en Univisión y Telemundo o hacer streaming en vivo desde YouTube. Univision y Telemundo, las mayores cadenas en español en EE UU, también transmitirán los debates en vivo, con traducción simultánea. En Venezuela se podrá seguir también la transmisión en inglés a través de CNN. El debate comenzará a las 9:00 pm, hora venezolana.

Corte Suprema

Uno de los temas más esperados de la noche es el futuro de la Corte Suprema. Luego de la muerte de la icónica jueza Ruth Bader Ginsburg, Trump presentó a la jueza Amy Coney Barrett para sustituirla. De ser confirmada por el Senado, se convertirá en el tercer integrante de la Corte elegido por el presidente, después de los nombramientos de Neil Gorsuch en 2017 y Brett Kavanaugh en 2018. Sin embargo, esta decisión ha polarizado aún más el ya tenso contexto político estadounidense.

La mayoría republicana del Senado intentará hacerlo todo para confirmar a Coney antes de la elección presidencial. Incluso Mitt Romney, excandidato presidencial republicano, y quien ha manifestado que no votará por Trump, apoya el nombramiento de la jueza antes de los comicios de noviembre. Esto, aunque la ampliación de la mayoría de jueces republicanos ante la Corte (actualmente son 5-4 a favor de los conservadores) podría ayudar al presidente en caso de unos resultados reñidos, tal como sucedió en las elecciones del año 2000 entre George W. Bush y Al Gore.

Biden solicitó directamente a sus excolegas en el Senado “dar un paso atrás del borde del precipicio”. El demócrata exhortó a los republicanos en el Senado a que no aviven una controversia durante un ya tumultuoso año electoral en un país que está resintiendo la crisis del coronavirus, las dificultades de la economía y las protestas por la injusticia racial.

Cronograma de debates

Primer debate presidencial. Fecha: martes 29 de septiembre. Ubicación: Case Western Reserve University en Cleveland, Ohio. Hora: 9:00 pm a 10:30 pm. Moderador: Chris Wallace, de Fox News Sunday.

Debate vicepresidencial. Fecha: miércoles 7 de octubre. Ubicación: Universidad de Utah en Salt Lake City, Utah. Hora: 9:00 pm a 10:30 pm. Moderadora: Susan Page, USA Today Washington.

Segundo debate presidencial. Fecha: jueves 15 de octubre. Ubicación: Adrienne Arsht Center for the Performing Arts en Miami, Florida. Hora: 9:00 pm a 10:30 pm. Moderador: Steve Scully, editor de política de C-SPAN.

Tercer debate presidencial. Fecha: jueves 22 de octubre. Ubicación: Belmont University en Nashville, Tennessee. Hora: 9:00 pm a 10:30 pm. Moderadora: Kristen Welker, corresponsal de NBC News en la Casa Blanca.

Venezuela, una incógnita

La crisis venezolana ha ocupado un papel importante en la campaña presidencial de EE UU como nunca antes en la historia. Sin embargo, no lo suficiente como para ser de los ejes principales de un primer debate electoral en ese país. Como muestra de ello, ni Venezuela ni la política exterior en general están entre los temas del debate. Sin embargo, sigue siendo una posibilidad que salga en algún momento, principalmente por parte del presidente Trump, con el objetivo de perjudicar a Biden.

El pasado mes de agosto, el actual presidente aseguró que el candidato demócrata es “el caballo de Troya del socialismo”. En otras ocasiones ha dicho que EE UU permanecerá libre de socialismo, que no será una “segunda Venezuela”, ante la posibilidad de un mandato del demócrata. Biden, por su parte, ha explicado en varias ocasiones que él no es socialista.

Estados clave

Una de las preguntas más recurrentes en los debates es si sirven para definir una elección. Estudios muestran que más del 90% de los espectadores de un debate ya tienen tomada la decisión y no son susceptibles de cambiar, según explicó este lunes Mitchell S. McKinney, profesor de comunicación de la Universidad de Misuri y experto en debates presidenciales. Solo hay un 3% o 4% que podría cambiar de opinión. McKinney cree que el impacto puede ser mayor en caso de elecciones más cerradas.

Por lo tanto, los candidatos podrían apelar a discursos o temas que son más importantes en estados cuyas encuestas marcan diferencias mínimas, como Florida, Texas o Carolina del Norte.

La ayuda de los debates

Históricamente, hay debates presidenciales de Estados Unidos que pudieron haber definido la elección. Para ello, los candidatos apelaron a su carisma, por lo que tanto Trump como Biden podrían mostrarse más distendidos y amables en algunos momentos.

Uno de ellos fue el de 1960, el primer debate televisado en la historia de ese país. Ese año se enfrentaron John F. Kennedy, del Partido Demócrata, y Richard Nixon, del Partido Republicano. Nixon llegaba como favorito, luego de ser vicepresidente de Eisenhower. Kennedy, de 43 años de edad, debía compensar su juventud con su falta de experiencia, y el debate lo ayudó. Durante el debate, Nixon empezó a sudar por el calor que hacía en el estudio, y se mostraba cada vez más nervioso. Kennedy, en cambio, mantuvo la calma y se mostró como un candidato atractivo. La elección se decidió por el margen más pequeño hasta ese momento.

Un instante de distención y calidez también podría dejar un ganador en el debate y, por lo tanto, de la elección presidencial, tal como sucedió en el año 1984.

Ese año, el presidente Ronald Reagan se enfrentó contra el exvicepresidente demócrata Walter Mondale. Aunque en el primer debate Reagan sufrió, principalmente por no explicar por qué no realizó todas las reformas que prometió para su primera Administración, en el segundo sacó a relucir su carisma.

Reagan era objeto de críticas por su avanzada edad (69 años), muy similar a lo que hace ahora Trump con Biden. El moderador preguntó directamente a Reagan sobre su edad, a lo que este respondió con una de las frases más memorables de los debates presidenciales de EE UU: “No voy a explotar políticamente la juventud y falta de experiencia de mi oponente”. El público rió, incluso el mismo Mondale. Para muchos, en ese momento el republicano aseguró su reelección.

Por ese mismo objetivo, asegurar cuatro años más en la Casa Blanca, irá Trump. Para ello necesitará más que insultos. Las encuestas, de momento, le dan la ventaja a Biden.

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