Crear y disfrutar una cultura intercultural y multigeneracional en la actualidad es fundamental para el impulso de tejidos económicos innovadores y rentables. 

Nunca antes fue tan relevante para un emprendedor poner a valer sus dotes de empatía, comunicación, influencia, manejo de conflictos, conciencia social y trabajo colaborativo; todos estos forman parte del cultivo de la inteligencia social.

Vivimos en tiempos de reciclaje laboral, formativo y emocional. Cambios que abren enigmas a la construcción de un mundo en constante transformación. La permanencia es algo del pasado, y el hoy se piensa en términos efímeros. 

Abordar el nuevo milenio con las mismas tácticas con que lo hacíamos en el siglo XX es un error. Vivimos en un tiempo en el que las tecnologías y la globalización han modificado todo de manera radicalmente distinta. Ahora somos cuestionados con mayor frecuencia y se valora altamente la reputación en interacciones presenciales y virtuales.

La sociedad se transforma de la misma forma que lo hace la economía, ello exige reformas y modificaciones. La información está libre y cualquiera puede acceder a ella; esto es importante porque se generaliza el conocimiento y democratiza la oportunidad de ser innovadores con productos y servicios, ahora crear valor ya es una oportunidad para todos.

¿Cómo entender dónde crear valor sino te acercas a esas realidades? 

Como en la foto de este artículo en el pasado mes de noviembre en el Centro de Negocios de Santiago en Chile, nos propusimos fervientemente conocernos más y profundamente. Nos hicimos preguntas, desde qué te apasiona, qué te hace feliz, qué sueñas, qué buscas, qué ofreces, qué te molesta, cuál es tu cultura, cuál es tu credo, qué edad tienes, cuáles son tus prioridades, cuál es tu nacionalidad. 

Por último ¿quién eres?, porque aquello de quién eres será transformado por el entorno, el sistema y las decisiones personales, pues la vida es un constante cambio. No existe un solo producto que soporte los cambios de un individuo a lo largo de su historia.

3 tareas a cumplir con frecuencia, para “aumentar tu capital relacional”

  1. Captura personas y conversaciones: identifica las conversaciones que estén relacionadas con tu tema o categoría de interés, busca dónde  tienen lugar estas conversaciones y asiste a ellas.
  2. Participa y haz seguimiento en nuevas redes: construye expertise, participando en las conversaciones externas acerca de tu ámbito de interés o bien abriendo debates, mantente conectado con la red.
  3. Integra la nueva información: incorpora el conocimiento generado en la red o nuevas relaciones. En este sentido, es necesario que identifiques cuales son estratégicas para tu negocio y actúa rápido. 

El capital relacional 

Se define como el conjunto de todas las relaciones  de mercado, de poder y de cooperación, que se establecen entre empresas, instituciones y personas. Surgen de un gran sentido de pertenencia y de una capacidad de cooperación muy desarrollada que es habitual entre personas e instituciones. A continuación mide tu capital relacional:

¿Siendo emprendedor has escuchado en todos los lugares posibles? 

¿Cuál pregunta necesitas hacer para ser más efectivo con tu emprendimiento?

¿Cuáles alianzas serán necesarias cultivar para los próximos 5 años del negocio?

¿Tu capital relacional de hoy es suficiente para impulsar tu emprendimiento ?

La inteligencia interpersonal y el impacto en los negocios

Los negocios se construyen a partir de un procesos dinámicos y cambiantes en el que participan las personas, a través de aportaciones e interacciones, definen el marco de actividad en el que debemos desarrollar nuestro emprendimiento. De aquí la importancia de conocer el entorno en el que nos movemos con el fin de definir un buen plan de acción.

Parte de la inteligencia social desarrollada en los últimos tiempos reconoce la importancia de los equipos de trabajo digitales o en entornos virtuales, para garantizar el buen funcionamiento es indispensable modelos de negocio organizados, donde las necesidades de mercado se van cubriendo desde la transparencia horizontal empresarial.

El trabajo colaborativo es otra excelente descripción de la integración de la inteligencia social en modelos de emprendimiento y negocios, este se fundamenta en la consecución de un objetivo común mediante la interacción que comporta el trabajo individual y compartido. Implica la adquisición y puesta en práctica no solamente de conocimientos, sino también de habilidades y actitudes a favor de objetivos grupales, cada miembro se involucra y cooperará en la tarea del otro, entendiendo que, en definitiva, se está construyendo un proyecto común.

El trabajo colaborativo es otra excelente descripción de la integración de la inteligencia social en modelos de emprendimiento

Espero que tu proyecto contenga una pincelada de estas cualidades humanas y traiga a tu negocio compromiso entre las partes involucradas.

Me despido con una frase de Krell: “el capital intangible más importante que el hombre puede tener, ya que representa el valor de todas las relaciones que posee, su capital social”.

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