Es falso. Medios de comunicación y usuarios en redes sociales publicaron que luego de abrir la tumba del joven Carlo Acutis, quien será beatificado el 10 de octubre en la basílica de San Francisco de Asís, supuestamente se encontró su cuerpo totalmente conservado. Pese a que murió el 12 de octubre de 2006.

A través de Internet se difundieron múltiples imágenes del joven con un aspecto bastante conservado. Sin embargo, el obispo de Asís monseñor Domenico Sorrentino aclaró que no es cierto que el cuerpo de Acutis se encontrara incorrupto.

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El monseñor detalló que en el momento de la exhumación en el cementerio de Asís, que tuvo lugar el 23 de enero de 2019 con motivo del traslado al Santuario del Despojo, el cuerpo se encontró en el estado normal de transformación típico de la condición post mortem.

Explicó la razón por la que el cuerpo del joven tiene tan buen aspecto en la fotografía. Indicó que luego de la exhumación, Carlo Acutis fue tratado con técnicas de conservación en integración que se practican habitualmente para exponer “los cuerpos de los beatos y de los santos con dignidad para la veneración de los fieles”.

Sorrentino expresó que la operación se realizó “con arte y amor. La reconstrucción de la cara con una máscara de silicona fue particularmente exitosa (…) con un tratamiento específico se logró recuperar la preciosa reliquia del corazón. Se utilizará el día de la beatificación”. 

En una entrevista concedida a ACI Stampa, Nicola Gori, postulador de la causa de beatificación de Carlo Acutis, indicó que ciertamente se ha prestado mucha atención al cuerpo de Carlo y su estado de conservación. 

“No podemos hablar de incorrupto. Pero lo que vemos es verdaderamente a Carlo en sus restos mortales que, con su presencia, libera ese deseo de mirar a Cristo, quien fue el verdadero amigo de su vida”. Así lo señaló Gori. 

Agregó que la imagen de Carlo que parece dormir plácidamente “nos habla a todos mucho más que mil palabras”; aunque lo que las personas verán no es el rostro real del joven sino una máscara de silicona bien hecha que despierta asombro y reflexión.

El joven italiano se convirtió en una importante figura de veneración para los fieles católicos. Esto ocurrió luego de el 21 de febrero de 2020, cuando el papa Francisco aprobó el milagro que se le atribuye. Una curación inexplicable de un niño con una enfermedad poco común y congénita en Brasil. Por eso lo van a beatificar.