• La llegada al mercado de un nuevo protagonista en el mundo de la TV por suscripción en Venezuela viene en tiempos que vaticinan contracción, por ajustes necesarios de tarifas con pérdida del poder adquisitivo de la población

La revelación -accidental- del nombre del servicio que sustituirá a Directv en Venezuela es un escalón más, pero quizás el más importante, en un proceso que inició a mediados de 2019 y ha venido evolucionando aceleradamente este año: la sinceración de los precios del sector telecomunicaciones en el país.

Para principios de año, el país contaba con las tarifas promedio más bajas del continente en datos de telefonía celular (0,50 dólares/Gb), televisión por suscripción (2,15 dólares) e Internet de banda ancha (1,80 dólares/10Mb). Desde 2014, los precios de los paquetes de las tres principales ramas de servicio de telecomunicaciones se han venido quedando rezagados por el veloz aumento del diferencial cambiario y, especialmente en los años 2016 y 2017, por la intervención del Ejecutivo, quien ha paralizado incrementos ya acordados entre las empresas y el órgano regente, la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel).

El deterioro del servicio, necesario en tiempos de emergencia, y la intempestiva salida de actores protagónicos, ha cambiado el panorama los últimos 18 meses. Tras el apagón nacional de marzo de 2019, las operadoras móviles, desprovistas de sistemas de autogeneración por la imposibilidad de invertir y los robos que han sufrido las estaciones, lograron un respiro tras pactar con Conatel incrementos periódicos en el precio de los excedentes, es decir, los minutos o megabytes adicionales que se cobran a los planes o servicios. Este rédito se ha transformado en nuevas zonas de cobertura y más radiobases con autogeneración para ayudar a enfrentar la crisis de 2020, la pandemia de covid-19, aunque el país está lejos de tener el nivel de infraestructura que tenía hace apenas 10 años.

La guerra del Internet

Para junio de 2019, el 65% de los internautas venezolanos conectados por servicios de banda ancha fija aseguraban tener fallas al menos dos veces a la semana, de acuerdo con el Observatorio Venezolano de Servicios Públicos (OVSP). Para esa fecha, una nueva modalidad de conexión a Internet comenzaba a brotar en Venezuela. Sus costos eran prohibitivos, pero el segmento de la población que podía pagarlos garantizaba conexión estable y a mejores velocidades que el promedio: era la conexión a red de microondas.

Con costos de instalación que rondaban los 1.000 dólares y mensualidades desde 20 dólares por el plan más básico, los proveedores de servicios de Internet (ISP) de esta modalidad se abrieron paso en las principales ciudades del país, con énfasis en Maracaibo (por los problemas de electricidad), Punto Fijo y Caracas. Pero en el segundo semestre de 2020 entraron tres jugadores que están cambiando el panorama del servicio: CANTV, Inter y NetUno.

Casi un año después del anuncio de conexiones de alta velocidad por Nicolás Maduro, la estatal telefónica comenzó a ejecutar un plan piloto de conexión de Fibra Directo Al Hogar (FTTH) a finales de agosto en Guatire. La tecnología que usa CANTV -GPON- permitirá conexiones entre 10 y 50 Mbps, a precios menos subsidiados para ser una empresa del Estado (11,5 dólares por ABA ilimitado 22Mbps). De igual forma, NetUno comenzó a ofrecer servicios de FTTH e Ínter anunció inversiones para encender su fibra y ofrecer Fibra Directo al Hogar, además de conexión de red inalámbrica (servicio que prestan desde finales de 2019).

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Si bien los tres nombres son los que acaparan el mercado de banda ancha fija y, en consecuencia, son responsables de sus fallas, la tecnología FTTH no tiene el desgaste de las conexiones coaxiales o por cajetín -que son las que utilizan actualmente- y, aún más importante, solo requiere electricidad en dos puntos: el nodo (generalmente protegido con autogeneración o generación asistida) y el terminal (los hogares), a diferencia de los módulos actuales que requieren electricidad en cada central.

La llegada de FTTH y la proliferación de empresas de red por microondas ha sincerado los precios que, aunque siguen siendo altos, ya son más o menos asequibles. Las conexiones rondan los 200$ y las mensualidades siguen bajando, con mejores paquetes y promociones.

Simple-mente se acabó el gratis 

Una de las últimas campañas comunicacionales de DirecTV en Venezuela invitaba a los suscriptores a pensar en el costo del servicio. “Un cachito y un café” era lo que costaba la mensualidad del plan más alto de la empresa estadounidense un mes antes de abandonar Venezuela, en mayo.

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Foto: AFP

Con la negociación que trae al país a SimpleTV (simple, en español) esa variable va a cambiar. Si bien ya la empresa matriz, radicada en Chile, ha presentado un esquema de precios a Conatel, fuentes en el organismo revelaron que la aprobación final será mínimamente a la baja. Así, el plan básico de la nueva operadora pasará a costar más del doble del más alto ofrecido por DirecTV, y sólo trae dos canales cerrados. De resto, 36 señales de audio y otras 15 nacionales.

Con el ajuste propuesto por simple, se espera que Conatel autorice nuevos incrementos al resto de las cableoperadoras para mantener un mercado semi—competitivo. Los ajustes, a planes que rondarán los 25 dólares más los paquetes premium por las opciones con más canales, pondrán a sacar cuentas a más de una familia que, por la crisis económica que vive el país, quizás solo se puedan conformar con pagar un plan básico -o migrar definitivamente a streaming si tienen una buena conexión a Internet-. Finalmente la TV por cable, y en especial la TV por satélite, regresará a lo que ha sido por definición: un servicio suntuario y no el vehículo para digitalizar las señales de TV en Venezuela, vapuleadas por las condiciones del mercado y con una infraestructura anacrónica, en especial las señales abiertas del Sistema Nacional de Medios Públicos.

¿Cuánto vale el show?

La sinceración de precios en el sector telecomunicaciones, aunado a la llegada de nuevas tecnologías, representa un difícil dilema para los hogares venezolanos, que han visto mermado su poder de compra a mínimos históricos tras casi tres años de un proceso hiperinflacionario. Tomando en cuenta los valores promedios de los nuevos servicios -en conjunto con los hábitos de consumo del venezolano reflejados en estadísticas oficiales- una familia promedio de cuatro personas, con dos celulares (penetración celular ajustada a cambios migratorios: 47,6% en diciembre 2019), una conexión a Internet de mediana velocidad con tecnología FTTH y un paquete de cable promedio podría gastar unos 45-50 dólares mensuales en servicios de telecom para finales del año 2020. Si se compara con los mismos precios y hábitos a principio del año, los costos se cuadruplicarían en promedio.

¿Dónde será la contracción? Con una necesidad cada día más creciente de mejores conexiones a Internet como consecuencia de la pandemia del coronavirus, podríamos pensar que será en la televisión por suscripción. SimpleTV entra como líder a un mercado que, con un ajuste importante de precios, se podría contraer de una manera similar a cómo lo hizo el sector de la telefonía móvil en los últimos años, donde se perdió el 33% del mercado en apenas doce meses.

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