• El director de Futpv denuncia que los conductores ponen su vida en peligro cada vez que asisten a trabajar

En Venezuela trabajar como conductor de camiones cisterna de gasolina se ha convertido en un empleo de alto riesgo. La falta de repuestos ha transformado a estos vehículos en trampas mortales que, en cualquier momento, pueden cobrar la vida tanto de sus choferes como de aquellas personas que se encuentren en sus inmediaciones.

La muestra más reciente de esta realidad fue un accidente ocurrido el 14 de octubre en la autopista Caracas – La Guaira, en el que perdió la vida Ciro Omar Molina Durán, de 63 años de edad.

Eudis Girot, director de la Federación Unitaria de Trabajadores Petroleros de Venezuela (Futpv), comentó para El Diario que este suceso refleja la “triste situación” en la que se encuentra la Empresa Nacional del Transporte (filial de Pdvsa encargada de la distribución del combustible).

Cisternas

2700

Cisternas propiedad de Pdvsa

469

Cisternas operativas

Según la información que maneja, el volcamiento de la cisterna se produjo como consecuencia de una falla en los frenos del vehículo, los cuales no habían recibido mantenimiento desde hacía meses.

Dice que estas condiciones de trabajo no son un hecho excepcional, pues todas las cisternas de combustible que circulan en el país también se encuentran en situaciones similares o incluso peores.

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Los trabajadores exponen su vida a diario, montados en unas gandolas que no tienen las condiciones operativas para circular por el país. A raíz de ello, se han venido produciendo muchísimos accidentes y muertes” Eudis Girot

Afirma que las cisternas que están circulando lo hacen con cauchos lisos, discos desgastados, barra de dirección dañada, así como embragues, tensores de enfriamiento y pines de acople dañados.

A punto de estallar

Debido a esto, no duda en calificar a las cisternas como unas bombas de tiempo a punto de estallar en cualquier instante.

Sostiene que este no es el primer accidente que ocurre en el que esté involucrada una cisterna de gasolina. Recuerda que lo propio también sucedió el 11 de octubre en el estado Táchira cuando una unidad chocó con una vivienda y posteriormente se incendió

Por suerte, en esa ocasión, la cisterna se encontraba vacía y el único contenido inflamable eran los gases remanentes en el cilindro. En el hecho no se produjeron heridos.

Otro accidente se registró también a inicios de este año cuando otro trabajador, proveniente del estado Carabobo, circulaba por la autopista Regional del Centro a la altura de la Bajada de Tazón.

En esa oportunidad, el tanque de la cisterna cargado con unos 18.000 litros de combustible se desprendió como consecuencia de una falla en el chuto de acople. Esto generó además que la gasolina que contenía comenzara a derramarse sobre el pavimento.

“Los trabajadores exponen su vida a diario, montados en unas gandolas que no tienen las condiciones operativas para circular por el país. A raíz de ello, se han venido produciendo muchísimos accidentes y muertes”, expresa Girot.

Recomienda que cualquier conductor o transeúnte que pueda toparse con una cisterna mantenga una distancia de seguridad pues es altamente probable que la misma provoque un accidente.

“Cuando las personas ven una gandola de gasolina tienen que apartarse porque es una gandola que va sin control, pues sus sistemas operativos están prácticamente inoperativos”, indica.

El silencio de Pdvsa

El director de Futpv afirma que Pdvsa ha mantenido lo que califica como un “silencio sepulcral” con respecto a todos los accidentes que se han producido en el país. Dice que los únicos pronunciamientos que realizan desde la estatal petrolera son para descalificar a quienes, como él, denuncian la grave situación en la que se encuentran los trabajadores de la industria.

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Ellos intentan tergiversar la verdad para ocultar todo lo que está ocurriendo en el país. Pero lo que está sucediendo es imposible de ocultar” Eudis Girot

Comenta que debido a lo mediático del caso de la muerte de Molina desde Pdvsa decidieron cubrir los gastos funerarios. Cuenta que esta forma de actuar es algo excepcional por parte de la compañía pues en casos anteriores no se le ha prestado ayuda ni a los trabajadores, ni a sus familiares.

Muestra de ello es la eliminación del Sistema Contributivo para la Protección de la Salud (Sicoprosa) de los trabajadores petroleros lo que ha incidido directamente en la atención médica que pueden recibir los empleados.

Pone como ejemplo el caso de Vicente Echenique un conductor de cisternas de 53 años de edad que el 8 de octubre sufrió un accidente cerebrovascular (ACV) en la planta de carga de combustible ubicada en Guatire.

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TRAGEDIA EN PLANTA GUATIRE EMPRESA NACIONAL DE TRANSPORTE DE GASOLINA. Una verdadera desgracia viven a diario los gandoleros de la empresa nacional de transporte de combustible filial de PDVSA, responsables de llevar la gasolina y el diésel a las diferentes estaciones de servicio. Ayer Jueves 8 de Octubre a las 8 y 30 am, el trabajador Vicente Echenique sufrió en su área de trabajo un accidente cardio vascular (ACV) isquémico comprometiendo su movilidad del lado izquierdo. El caso de Vicente Echenique de 53 años de edad y toda una vida como chofer, refleja la tragedia de todos los gandoleros y los trabajadores petroleros. La gandola que conducía vicente esta dañada obligandolo a estar inactivo y devengar 200 mil bs semanal y no poder cubrir la alimentación de su familia. Varias semanas sin dinero, sin comida, sin esperanza lo fueron destruyendo, se le notaba triste, estresado, preocupado, hasta que el día jueves no aguanto la presión, reventó en una triste depresión que le produjo la enfermedad. PDVSA se desentendió de la situación, no presto apoyo, lo abandonó en el hospital del llanito donde permanece, sin dinero para cubrir el costoso tratamiento. Los compañeros de trabajo están realizando una colecta pública para ayudar a vicente y su familia, quienes carecen de los medios necesarios para afrontar esta grave y triste realidad. Los trabajadores son humillados, maltratados, vejados, amenazados, sometidos a condiciones infrahumanas de trabajo, sin implementos de seguridad, con salarios de hambre, sin comida y sin atención medica porque las mafias del petroleo, eliminaron todos los beneficios del contrato colectivo y arriesgan su vida, ya que las unidades de transporte todas están deterioradas. Los trabajadores de la ENT planta Guatire, están indignados y preparan una serie de acciones de protestas para exigir a las autoridades de PDVSA, la restitución de sus derechos, ya que han llegado al extremo de ser gandoleros y mecánicos para arreglar sus unidades impidiendo que se paralicen, porque eso representaría vivir la misma tragedia de su compañero hoy afectado.

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“A Vicente Echenique no había cómo trasladarlo a una clínica para que recibiera atención médica y lo dejaron abandonado en el Hospital de El Llanito”, cuenta indignado. 

Posteriormente tuvo que permanecer en su casa con medio cuerpo adormecido y sin ninguna atención médica para mejorar su estado de salud. Todo esto condujo a su fallecimiento este 18 de octubre.

“A los trabajadores les eliminaron el contrato colectivo, el HCM y las medicinas. Le eliminaron todos los derechos. En Pdvsa, así como en la Empresa Nacional del Transporte, los gandoleros están laborando bajo régimen de esclavitud y el que protesta es acusado de saboteador, es desincorporado de su trabajo”, señala.

Corrupción

Girot denuncia que desde Pdvsa obligan a los conductores de cisternas a tener que cumplir también las funciones de mecánicos. Sostiene que esto es una muestra de la destrucción que ocurre a lo interno de la industria petrolera.

Afirma que el estado en que se encuentran las cisternas es responsabilidad de los gerentes de la empresa quienes, a su juicio, la han saqueado apropiándose de los recursos que tenían que ser dirigidos a la compra de respuestos y el mantenimiento de las unidades.

Asevera que quienes pagan las consecuencias de todo esto son los trabajadores quienes están en riesgo de morir mientras conducen las cisternas, así como los propios ciudadanos.

Girot concluye que accidentes como el que protagonizó Ciro Molina pueden volver a ocurrir en cualquier momento pues todas las cisternas se encuentran en las mismas condiciones que la volcada durante el accidente. La vida de los conductores depende de si Pdvsa decide realizarle mantenimiento a las unidades o si por el contrario hacen caso omiso a la problemática.

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