• Jesús Gianfrancesco, presidente de la Liga Carlos Savarese y Liga de Petare, explicó para El Diario que esta iniciativa se enfoca en el fútbol menor, la formación de los árbitros y del personal que trabaja con los niños | Foto: César Peña

Recaudar fondos para que las escuelas y las ligas de fútbol menor no desaparezcan en tiempos de pandemia es el propósito de Balón Solidario Venezuela. Esta iniciativa se creó en enero de 2020 por 12 ligas asociadas de Caracas y Miranda, con el fin de unificar los criterios en cuanto a la organización de los torneos, los reglamentos y la estructura del balompié infantil.

Jesús Gianfrancesco, director de Balón Solidario, cuenta en exclusiva para El Diario que este proyecto fue presentado a las embajadas de España, Italia, China, Japón, Alemania, Países Bajos y Francia para recibir apoyo económico. También fue expuesto ante la FIFA, el Comité Olímpico Venezolano y varias organizaciones deportivas.

Nosotros presentamos 43 propuestas, incluyendo al gobierno de Maduro y de Guaidó. Los fondos que recaudamos sirven para arreglar las arquerías, comprar instrumentos deportivos, balones, medias, shorts. La idea es que, en la primera fase, todas las ligas de Caracas tengan un solo reglamento en las edades. Para la segunda fase esperamos ir a todo el país”, explica Gianfrancesco.

Gianfrancesco, como presidente de la Liga Carlos Savarese y Liga de Petare, considera que en el fútbol menor hay “un bochinche”. Hace énfasis en que la disciplina se debería desarrollar de forma estructurada, como en Europa y varios países del Cono Sur, como Argentina y Uruguay.

Las 12 Ligas asociadas

• Liga de Fútbol Don Bosco
• Liga de Fútbol Base Altos Mirandinos
• Liga de Fútbol César Del Vecchio
• Liga Intercolegial Hermanos Calvo
• Liga Infantil Ciudad Casarapa
• Liga Antonio José de Sucre
• Liga de Fútbol de Guarenas
• Liga de Fútbol Municipio Zamora
• Liga Colegial de Fútbol Venezuela
• Liga de Fútbol Menor Carlos Savarese
• Liga de Fútbol Menor de Petare
• Liga de Fútbol Junquito

“Por ejemplo, si una liga de Petare tiene 20 escuelas y termina la pandemia, solo la mitad tendrá la posibilidad de jugar debido al alto costo de los instrumentos deportivos, aparte de la crisis del país que nos golpea. Se corre el riesgo de que estas escuelitas desaparezcan. Es inviable que un profesor mantenga una escuela de fútbol”, comenta con preocupación.

Protocolo de Balón Solidario

Foto: César Peña

Para nadie es un secreto que el covid-19 vino para quedarse, indica el director de Balón Solidario. En este sentido, Gianfrancesco se mantiene a la expectativa de que el Ejecutivo nacional le dé la autorización para llevar a cabo el proyecto; que todas las ligas de Caracas y Miranda jueguen un torneo único, con todas las edades (7, 9 y 11), en los campos de fútbol.

Para las vacaciones escolares, esperamos que los campeones de cada liga se concentren para disputar la Copa de Campeones, en siete categorías, y así mantener a los niños y niñas jugando de forma constante, bajo un criterio unificado. La idea es mantener la generación de relevo bien formada, tanto en lo deportivo como en lo cognitivo”, estima.

En cuanto al protocolo de salud de Balón Solidario Venezuela, la prioridad es que los niños y niñas usen el tapabocas y el gel antibacterial antes de ingresar al terreno de juego y se bañen después de cada partido.

“Estamos en tiempos de crisis. Sabemos que hay niños de sectores populares que no tienen los recursos para cumplir con el protocolo sanitario. Ahí es donde nosotros intervenimos, hacemos un estudio social de las escuelas más vulnerables y se le da una ayuda al profesor. Aquí no estamos buscando honores ni premios, sino la satisfacción de los padres y el crecimiento de los muchachos”, detalla.

Balón Solidario también acata la formación de los árbitros y del personal que trabaja con los niños. Gianfrancesco argumenta que los profesores no pueden llegar a las cancha a pegar gritos, sino ser pedagogos y formadores de ilusiones, sueños y esperanzas. Asimismo, hace hincapié en educar a los padres, “porque hay unos que van a las gradas a pelear e insultar”.

“Me siento honrado de ser miembro de una sociedad de profesores que trabajan como héroes anónimos, que están todo el día en una cancha formando a esos muchachos. Es una bendición dirigir Balón Solidario, para que el día de mañana el que venga atrás, con orgullo, pueda continuar lo que uno está sembrando”, dice con orgullo.

¿Quién es Jesús Gianfrancesco?

Foto: César Peña

Jesú Gianfrancesco también se desempeña como gerente de relaciones institucionales del Deportivo Petare y preside la fundación Un Ángel de Jesús para Petare. Desde su domicilio, mientras observa la montaña de casas de ladrillo que adornan la parroquia de Petare, hace una retrospectiva de su vida.

En la década de 1970, el hombre de ojos verdes vivió parte de su infancia en la Zona 6 del Barrio José Félix Ribas. Vio desfilar armas y drogas. De hecho, muchos de los compañeros con los que se crió ya están muertos. Por eso trata de que los niños tengan la oportunidad de practicar deporte y no caer en malos pasos.

“A través del deporte y los estudios, esperamos que estos chamos sean útiles para su comunidad. Sabemos que la coyuntura en los barrios de Venezuela es difícil, pero nosotros no tiramos la toalla. Los venezolanos hemos perdido esa esencia de ser solidarios, así que debemos rescatar esa parte tan esencial”, afirma.

Gianfrancesco no tiene hijos ni está casado, aunque su relación sentimental con el fútbol le permitió desempeñar el papel de padre con sus dirigidos. Desde 1992 empezó a enseñar fútbol en Petare, luego creó una escuela deportiva en esta disciplina hasta formar la Liga de Fútbol Menor de Petare. Como técnico, exige puntualidad, disciplina y respeto.

Nuestros muchachos siempre han pasado necesidades, eso ha sido de toda la vida. Sin embargo, antes tú veías a los profesores que tenían la posibilidad de ayudar; brindaban una pizza o les daba para el pasaje a los niños. ¿Ahora cómo hace un profesor para hacer un seguimiento y mantener un control?”, se cuestiona.

“No hay generación de relevo”

Foto: César Peña

El cofundador del Deportivo Petare piensa que la generación de relevo para la Vinotinto está en peligro de extinción, puesto que no hay inversión ni estructura. Hace un llamado para que los encargados de dirigir las federaciones, tanto de fútbol como de otras disciplinas, se terminen de organizar. 

“El despelote que hay en el país se refleja en las federaciones. Ese desorden que hay en la Federación Venezolana de Fútbol se tiene que acabar. Que los problemas internos no se los transmitan a los muchachos; que los recursos lleguen a las escuelas; y que nosotros, de una vez, aprendamos que si no copiamos el modelo europeo para las categorías inferiores o de varios países del cono sur, vamos a fracasar”, manifiesta.

— ¿Qué cree que le hace falta al fútbol menor para dar un salto de calidad, y que los niños tengan la posibilidad de recibir una mejor formación? 

— La gente solo está pendiente de hacer dinero. Si tú vas a una escuela y no hay balones ni canchas, ¿cómo haces para formar a un muchacho? No hay generación de relevo. Hemos aumentado en cantidad de talentos, pero hemos bajado en calidad. ¿Cómo es posible que vayas a un partido de categoría sub-10 y los niños están jugando en una cancha de 90 metros? No podemos seguir inventando en el fútbol.

Balón Solidario se fundamenta en recaudar fondos para las escuelas vulnerables adscritas a las ligas de Caracas y Miranda. También busca formar árbitros y profesores bajo un solo criterio. Para Gianfrancesco, el objetivo es que el fútbol venezolano se convierta en un deporte organizado, financiado y estructurado, con gente responsable.

“La vida nos hizo amigos, y el fútbol nos convirtió en una familia. Nosotros estamos aquí por y para los chamos. “Balón Solidario no educa a los muchachos para ser futbolistas, sino para la vida. Nosotros no buscamos al próximo Juan Arango o Salomón Rondón, sino a personas que crezcan con valores y principios”, sentencia.

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