• La experiencia que han tenido los venezolanos en el extranjero los ha ayudado a pensar en las posibilidades de colaborar en pro del país que los vio crecer

El recuerdo de la Venezuela próspera, en donde las familias compartían unidas y no solo se veían a través de videollamadas, así como las posibilidades de tener calidad de vida gracias al esfuerzo y el trabajo, son algunas de las situaciones que anhelan los migrantes venezolanos que quisieran volver a vivir en su tierra. 

Madeleine Navas, de 25 años de edad, se encuentra desde hace dos años radicada en Perú, junto a sus sobrinos y hermana. No poder compartir con sus padres, quienes se quedaron en Venezuela, es el principal motivo que le hace pensar en volver. Sin embargo, ellos también son el motor para continuar en el extranjero y retribuirles todos los esfuerzos que ambos dieron por ella. 

Cuando me vine fue porque Venezuela actualmente no te da la oportunidad para proyectarte en ningún aspecto de la vida. Soy periodista, hice un diplomado de escritura creativa, trabajé en varios medios de comunicación en donde cobraba 25 dólares mensuales (…) No podía devolverle a mis padres ni 1% de todo lo que me entregaron por 25 años”, contó Navas en exclusiva para El Diario.

Sumado al descontento de no poder aportar ayuda económica a sus padres, Madeleine, quien vivía en Guarenas, estado Miranda, temía por la delincuencia que se había agudizado en el país, específicamente entre la zona en la que habitaba y en Caracas. “Podía salir de casa y morir en un robo”, expresó.

Ser migrante ha sido un reto para la joven periodista. Estar lejos de su familia le enseñó valorar los  momentos que compartían juntos cuando aún vivía en Venezuela.

“Al migrar debes aprender hasta lo que no sabes. Te das cuenta que no sabes muchas cosas porque siempre tenías a tus padres, hermanos o amigos que podían ayudarte (…) Afuera casi todo corre por tu cuenta”, dijo. 

Mencionó que aún no ha planificado un regreso a su país, aunque sienta la necesidad de hacerlo porque añora los momentos en su casa, con su familia y amistades. 

“Desde hace dos años que no encuentro mi hogar.  En 2019 tuve la oportunidad de ir de visita y confirmé que el país que dejé solo quedó en mis recuerdos, ya no está. Pero nunca dejas de extrañar a tu país, la cultura y su belleza”, mencionó. 

Recalcó que Venezuela necesita cambios, entre ellos la mentalidad de sus habitantes para lograr de este modo que se elijan mejores gobernantes. 

Agregó que si regresara le gustaría poder denunciar las injusticias, corrupción y arbitrariedades del régimen de Nicolás Maduro. Además de incentivar a la lectura, unirse con otros colegas del periodismo y profesionales de otras áreas para impartir cursos que sean útiles a los ciudadanos.

“Por ahí se tiene que empezar: recuperando a la juventud. Todavía estamos a tiempo”, manifestó. 

Foto: EFE

“Vivir más allá de sobrevivir”

Jorgenis Hernández tiene tres años y un mes en Chile, es periodista y actualmente ejerce su profesión en el país que eligió para migrar y tener estabilidad. 

La decisión de irse de Venezuela, aseguró, la tomó por no encontrar en su país un futuro estable para vivir. Las imágenes de personas comiendo de la basura o muriendo por falta de medicamentos se convirtieron en un impulso para salir de la nación que lo vio crecer. 

“Salí en busca de una vida en la que vivir más allá de sobrevivir”, expresó. 

Estar lejos le enseñó que la preparación que tuvo en Venezuela fue útil para su futuro, además, ahora valora más a su familia.

“Sin importar lo lejos que uno esté, siempre estarán los recuerdos y una foto te hará anhelar estar con los seres queridos que quedaron allá”, comentó. 

Aseguró que hasta el momento no ha pensado en viajar a Venezuela, debido a la grave crisis política y económica que afecta actualmente al país. 

Para el joven migrante, Venezuela no solo necesita un cambio de gobierno y de sistema económico, también uno social. Partiendo de mejoras en la educación; así como promover el respeto y la tolerancia.

Me encantaría tener un mayor papel que impacte a la sociedad, principalmente a la nueva generación que ha crecido en los vestigios del país y que no sabe que existe un mundo mejor. Me encantaría ver a una Venezuela del siglo 21 (…) Actualmente está estancada en todo sentido”, argumentó.

Venezolanos que ahora valoran más

Son muchos los motivos que han obligado a los venezolanos a salir de su país. La delincuencia es uno de los motivos que se repite entre los compatriotas. 

Yli Bonilla es del estado Táchira y  emigró a Chile hace cuatro años para mejorar su calidad de vida y la de su hija, tras haber sufrido un intento de robo en el que la integridad de su pequeña estuvo en peligro. 

“Nos intentaron quitar la camioneta en la que estábamos y apuntaron con el arma a mi hija. Eso me traumatizó y me dio el impulso de venirme a Chile”, contó. 

Aseguró que su sueño es retornar a Venezuela y reencontrarse con sus familiares. Así mismo, agregó que para que el país mejore habría que tomar como prioridad cambiar el daño social y mental que considera que ha dejado el régimen de Maduro en los venezolanos. Mencionó que le gustaría aportar para el cambio desde su experiencia. 

“Deseo que mi país sea normal, que los servicios básicos no sean un lujo y que si trabajas, tengas una recompensa digna (…) Que las personas no tengan que hacer mil cosas para sobrevivir”, expresó. 

Al igual que Yli, otros venezolanos anhelan ver al país libre del régimen para poder mejorar como nación y sociedad. El caso de Onei Balza no se aleja de ese anhelo. 

Osnei tiene tres años en Chile junto a su hija y esposo. En exclusiva para El Diario mencionó que uno de los principales motivos por los que tomó la decisión de emigrar fue debido a la delincuencia desatada en Caracas, además de la escasez de alimentos. 

Aclaró que por el momento solo desea volver a Venezuela para visitar a su familia y reencontrarse con las playas, su hija no llegó a conocerlas antes de que migraran. 

Osnei, al igual que sus demás compatriotas, anhela la salida del régimen y poder ver a Venezuela resurgir económicamente.

Me encantaría ayudar en el cambio. Colaboraría con organizaciones sin fines de lucro que se dediquen a niños que estén en situación de calle y que no pueden estudiar”, expresó.

Tanto Yli, Osnei, Jorgenis y Madeleine suspiran al mencionar a Venezuela. Todos sus pensamientos están en mejorar al país que dejaron, con las experiencias que han vivido en el extranjero.

Actualmente hay más de 5.000.000 de compatriotas en el exterior. La gran mayoría anhela poder retornar en lo que ocurra un cambio de gobierno que permita mejoras en la sociedad, servicios básicos y economía.

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