• Para muchos regresar a sus puestos de trabajo puede ser un gran choque emocional porque significa dejar su hogar, su espacio seguro, para tener que lidiar con una crisis más agravada con el transporte y de estar expuesto a la pandemia que todavía no ha cesado

Desde que en Venezuela anunciaron las semanas de flexibilización, de manera paulatina se han ido reincorporando varios sectores laborales para reactivar la economía del país. Para muchas personas ha significado un alivio poder obtener ingresos, para unos se trata de estar en contacto de nuevo con otros que no sea su círculo familiar y algunos sienten miedo de que el coronavirus los alcance.

La psicóloga María Valentina Víafara enfatizó en entrevista para El Diario que este proceso que están viviendo los venezolanos, así como el resto del mundo de retomar la cotidianidad, ha representado una etapa frecuente de reajustes porque ha implicado un constante proceso de cambiar y adaptar las rutinas aunado con incertidumbre porque la pandemia no se ha detenido.

Aunque cada ser humano cuenta con una realidad distinta, en este contexto se puede hacer una clasificación del panorama general de cómo pueden sentirse con este nuevo escenario: “Están los que ya no aguantan estar más en casa, los que sienten mucho miedo de salir y les genera mucha ansiedad, y está este último grupo que puede buscar un punto intermedio, entre salir y asistir días determinados a su puesto de trabajo”, dijo.

La especialista apuntó que volver a los espacios laborales y educativos es un proceso de reajuste, porque “más que volver a la realidad, es una adaptación a lo que nos está tocando vivir. Cuando ocurre un cambio, tenemos que hacer ajustes a nuestras rutinas, tener que reincorporarse a una actividad puede generar ansiedad porque es un choque tener que volverte a adaptar a lo que vayas a hacer, eso puede generar un poco de miedo e incertidumbre”.

Esta transición implica regresar a espacios que eran conocidos pero con cambios notorios, como las medidas de bioseguridad para prevenir el contagio del virus. Para muchos es imperativo volver, porque deben conservar sus fuentes de ingreso para mantener a sus familias.

Además de tener las dificultades de vivir una pandemia, otros problemas que no han dejado de cesar en Venezuela, como la dificultad de obtener gasolina y las fallas en el transporte público, ha hecho que el retorno a las actividades laborales se ponga cuesta arriba.

Tanto las empresas como los colegios y todos los servicios a nivel general tienen que considerar la flexibilidad, porque las personas ahora están arriesgando su salud y muchos no están dispuestos a hacerlo. Porque está este grupo de personas que sienten un miedo genuino de salir para preservar su salud y su vida, porque han tenido familiares o conocidos que se han enfermado del virus, incluso que han fallecido por esa causa”, explicó.

La especialista señaló que aunque la situación sea compleja, hay que tratar de fomentar una comunicación asertiva para el beneficio de ambas partes. Así como establecer un plan paralelo, porque “apenas se está empezando este proceso, de aprobar las medidas pertinentes, qué se debe incluir y qué no para mantener la seguridad de sus empleados.”

Debido a la incertidumbre que gira entorno al coronavirus como la precariedad para movilizarse en la ciudad, Viáfara agregó que una nueva dinámica laboral sería la combinación del teletrabajo y trabajo presencial para garantizar la productividad.

Una mente flexible se adapta mejor

Lo que permitirá transitar los constantes cambios que ha generado la pandemia, es contar con una mente flexible. “Hay personas que han desarrollado un pensamiento más flexible que otras, unas son un poco más rígidas al momento de adaptarse a esta circunstancia. Ese cambio en la rutina (semana radical y de flexibilización) les puede generar intranquilidad dado a las características de su personalidad”.

“Sin embargo, todos debemos poner de nuestra parte para lograr flexibilizarnos, para irnos adaptando progresivamente en la medida de nuestras posibilidades para mantener la integridad de nuestra salud física como mental, para poder ir manejando las circunstancias que se nos presenten”, señaló.

La especialista considera fundamental trabajar la flexibilidad, porque “permitirá ver todos los matices de lo que está ocurriendo para así poder resguardar la integridad y poder retomar el contacto con otras personas”

Reiteró que los humanos al ser individuos sociales, es completamente natural y sano querer relacionarse con otros, pero bajo esta circunstancia hay que aprender a autorregularse. “En ese sentido, si debo salir, tengo que continuar con las medidas de seguridad y de esa forma puedo tener mayor consciencia individual como social, porque estoy protegiendo a los demás”.

Recomendaciones para regresar al trabajo

En el momento que llegue el regreso a los espacios laborales, la especialista recomienda que las personas analicen qué están dispuestos hacer con esta nueva dinámica de trabajo y qué van a tolerar.

Si uno de los factores es mantener el empleo para resguardar sus ingresos, pero ya no hay bienestar emocional en ese lugar, lo recomendable es buscar ayuda de especialistas que puedan orientarlos sobre cómo pueden lidiar con esta situación o cómo hacer la transición de buscar un nuevo trabajo

Con respecto a los empleadores, la psicóloga considera que ellos deben asegurar las medidas de bioseguridad en los espacios de trabajo para garantizar seguridad y tranquilidad a sus subordinados.

Las recomendaciones señaladas fueron avaladas por la psicóloga María Valentina Viáfara. Si considera que tiene alguno de los síntomas descritos en este trabajo, puede contactarla a vía e-mail: psicovalen@gmail.com o en Instagram @psicovalen

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