• Se espera que la Superintendencia de las Instituciones del Sector Bancario fije cuáles serán los nuevos límites de las operaciones en línea

De forma imprevista y pasada la medianoche del 24 de noviembre, el régimen de Nicolás Maduro hizo un anuncio que sorprendió a gran parte de la población. Delcy Rodríguez, a través de su cuenta de Twitter, informó que serían aplicadas un conjunto de medidas enfocadas “en fortalecer el uso del bolívar”.

En este sentido indicó que la Superintendencia de las Instituciones del Sector Bancario (Sudeban) aumentará los límites de las operaciones realizadas a través de las tarjetas de débito y de banca en línea.  

“A fin de vigorizar el uso del Bolívar, la Sudeban dispondrá la ampliación considerablemente de los límites para transacciones con tarjetas de débito y transferencias electrónicas, tanto para personas naturales como jurídicas”, publicó la dirigente oficialista en la red social.

Detalló que dichos montos serán actualizados continuamente a fin de permitir que “quienes tengan recursos en bolívares, puedan usarlos fácilmente”.

Antiguos montos máximos de transferencia

Bs. 250.000.000

Banco de Venezuela

Bs. 300.000.000

Banco del Tesoro

Bs. 700.000.000

Banesco

Si bien la dirigente afirmó que esta medida pretende impulsar el uso de la moneda nacional, su impacto será reducido, pues un segmento significativo de la población no podrá sacar provecho de estos nuevos límites.

Pese a que el órgano rector del sector bancario aún no ha informado cuáles serán los nuevos topes para las operaciones electrónicas y aquellas realizadas con tarjetas de débito, la brecha que existe actualmente entre los límites para las transacciones y el salario mínimo es cuando menos abismal.

Un anuncio vacío

José Miguel Uzcategui, economista y ex director del Banco Central de Venezuela, considera que a la fecha no existe ningún tipo de política económica que permita que la población vea el uso del bolívar como algo atractivo.

Afirma que ese es un “camino que está cerrado” debido a la dolarización de facto que existe en el país y que ha ocasionado que el venezolano vea con buenos ojos la divisa estadounidense al momento de intentar preservar la capacidad de compra de su dinero.

dólares

“Para tú cambiar esa tendencia, esa preferencia, tiene que haber cambiado toda la política económica y yo no creo que eso esté planteado. La única forma de parar la devaluación y la hiperinflación es volteando como una media la política económica y hacer eso implica un viraje de 180 grados”, sostiene Uzcategui.

El experto dice que “vigorizar el uso del bolívar” no es algo que pueda ser llevado a cabo mediante producto de un decreto emanado desde el Ejecutivo, tal y como pretende el régimen de Maduro, pues una medida de este tipo sería inefectiva. 

Cree que para que mejore la percepción que la población tiene de la moneda nacional es fundamental que se instrumente un acuerdo nacional que cree las condiciones para que esto sea factible.

Hay que crear condiciones y hacer un gran pacto o acuerdo nacional para la protección no de la moneda, porque tú no vas a proteger lo que no es protegible. Lo que se trata es de buscar una solución del sistema de cambio, de mercadeo, de transacciones. Y eso tiene que ser poniendo a un lado los fundamentalismo acerca del dólar y el patrioterismo acerca del bolívar” José Miguel Uzcategui

Pago fraccionado

La dolarización de facto que vive la economía ha traído como consecuencia que al no tratarse de un cambio de moneda oficial, se produzcan fenómenos como la escasez de efectivo, especialmente de billetes de baja denominación.

Esto es apreciable al momento de realizar pagos de productos o servicios y tener que realizar pagos fraccionados ante la imposibilidad de cancelar los montos exactos en dólares.

Uzcategui comenta que este inconveniente ha sido resuelto por la población al emplear las tarjetas de débito, pues pese a las dificultades que puedan existir al cancelar en dólares la población prefiere esta vía para realizar sus transacciones.

“Las fracciones que no se pueden cancelar con dólares las atienden con tarjetas de débito en lugar de agregar productos para redondear hacia arriba los montos”, apunta.

Afirma que esta es una práctica común entre la clase media baja venezolana que por una u otra razón tiene acceso a divisas.

El economista indica que la situación en la que se encuentra la moneda nacional es tan solo el reflejo de los desequilibrios económicos que existen en Venezuela y que con el transcurso del tiempo se han venido profundizando.

Yo quisiera ver medidas pero no las hay de la manera como se están anunciando. No hay soluciones integrales. Las medidas parciales no cambian el problema complejo, estructural, que hay en el mercado de comercio y financiero” José Miguel Uzcategui

Concluye que mientras el bolívar siga siendo una “moneda sin valor” serán muy pocas las operaciones que se realicen con ella. Esto tiene como consecuencia que el mercado cambiario informal, que es donde se mueve gran parte de la población, continúe expandiéndose.

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