• El delantero juvenil del Caracas FC habló en exclusiva para El Diario sobre sus inicios en el deporte, los futbolistas que admira, su debut en primera división y los consejos que le ha dado el técnico Noel “Chita” Sanvicente

Una persona sencilla, humilde y honesta. De esta forma se considera Saúl Guarirapa, aunque prefiere que sean sus amistades quienes describan su manera de ser y no él. A pesar de que una lesión en la rodilla izquierda le impide disputar el resto del campeonato, el juvenil del Caracas FC se convirtió en una de las principales promesas del fútbol venezolano.

El delantero nacido en Puerto La Cruz, estado Anzoátegui, dio a conocer su talento en septiembre de 2020, cuando el equipo avileño estaba peleando la clasificación a los octavos de final de la Copa Libertadores. 

En la cuarta fecha de la fase de grupos, en apenas su segundo partido del certamen continental, Guarirapa entró de cambio al minuto 84 y en cuestión de tres minutos se convirtió en héroe: marcó el gol que le dio el triunfo por 2-1 al Caracas FC sobre Libertad.

Desde que inició la Copa Libertadores teníamos la ilusión de clasificar a los octavos de final, porque teníamos un buen grupo para competir. Ese día me escribieron muchas personas, incluso desconocidas, para felicitarme”, confiesa el artillero en exclusiva para El Diario.
Foto: @SokkerGroup

Aquella noche, en el Olímpico de la Universidad  Central de Venezuela (UCV), Guarirapa se convirtió en el segundo venezolano más joven en anotar un gol en la historia de la Copa Libertadores, con 17 años, 11 meses y tres días. Solamente lo supera Josef Martínez (17 años, diez meses y 18 días), según los datos ofrecidos por @Dave_51.

Hasta la fecha Saúl Guarirapa es el segundo goleador más joven de la Copa Libertadores 2020, por detrás de Marcos Leonardo (Santos) con 17 años, cinco meses y 19 días.

“Eso me motivó a seguir trabajando, sabía que había hecho algo importante. Fue como un impulso para mí, porque apenas estaba iniciando mi carrera”, complementa el jugador con su característico acento del oriente del país.

Pese a que los dirigidos por Noel “Chita” Sanvicente dependían de sí mismos para inscribir su nombre en la próxima ronda del certamen, perdieron los últimos dos compromisos de la fase de grupos —donde no pudieron anotar más goles— y les tocó conformarse con la tercera plaza, que le dio el boleto a la segunda ronda de la Copa Sudamericana. Allí fueron eliminados por Vasco da Gama.

Los inicios de Guarirapa

Foto: @Dvo_anzoategui

Los primeros pasos de Guarirapa como deportista se dieron en el beisbol. Cuenta que su padre le regalaba bates y guantes en Navidad para que practicara esta disciplina, pero el pequeño Saúl prefería patear un balón. “Mi papá se dio cuenta de que eso no era para mí, así que me llevó a una escuela de fútbol”, recuerda.

El muchacho de cabello corto y tez morena se formó en la Academia Anzoatiguense y, debido a su imponente estatura, empezó a jugar como arquero. “Después de un tiempo se dieron cuenta de que esa no era mi posición. En un partido me pusieron como delantero y ganamos 3-0, con tres goles míos”, recuerda.

De allí pasó a formar parte de las inferiores del Deportivo Anzoátegui, y a los 15 años de edad se marchó al Caracas FC, donde participó en los torneos sub-16 y sub-19. Con el combinado avileño ha jugado de centrodelantero y extremo derecho.

“Desde que inicié en el Caracas me usaron en las dos posiciones y me siento muy cómodo. Con el pasar de los años me he sentido mejor; he aprendido bastantes cosas en la cancha. Los movimientos tácticos que me ha enseñado el profe Chita me ayudan a desenvolverme mejor y agarrar más confianza”, asegura.

Debut en primera división

Foto: Prensa Caracas FC

Saúl Guarirapa tuvo su primera presentación con el primer equipo del Caracas en octubre de 2019, en un partido de Copa Venezuela. Fue en octubre de 2020 —a una semana de haber cumplido la mayoría de edad— que debutó en la máxima categoría del fútbol venezolano, y además lo hizo con gol.

Anteriormente no me tomaban mucho en cuenta, pero yo sabía que tenía que trabajar para entrar en la alineación. Hasta el sol de hoy sigo trabajando para consolidarme en la primera división y tener un puesto seguro”, expresa el delantero.

En lo que va del Torneo Normalizador de la Liga Futve, independientemente de los partidos que le restaron por disputar, el camiseta 16 del Caracas FC ha sido el juvenil más determinante del Grupo B, con tres goles y tres asistencias en 11 partidos.

“Chita me dice que siga los pasos de (mis compañeros) Alexis Blanco, Ricardo Andreutti y Robert Hernández como persona y como jugador. Son futbolistas que tienen mucha experiencia y me pueden ayudar en este comienzo”, considera.

Gustos y preferencias

Foto: Prensa Caracas FC

A Guarirapa le gusta el regueetón, la salsa y la bachata. “A veces escucho vallenato, dependiendo del momento”, comenta entre risas. En sus ratos libres, suele jugar FIFA y NBA en el Playstation, y Call of Dutty en el teléfono. “En Barinas también jugamos mucho ping-pong, para relajarnos”, agrega.

Se considera un admirador de Lionel Messi y de Cristiano Ronaldo. “Son jugadores muy importantes para el fútbol mundial”, dice, aunque también simpatiza con el juego ofensivo de Marcus Rashford (Manchester United), Kylian Mbappé (Paris Saint-Germain) y Romelu Lukaku (Inter de Milán).

“Del fútbol local sigo mucho a Charlis Ortiz (Deportivo La Guaira) desde que él jugaba en el Deportivo Anzoátegui, porque yo era recogepelotas de ese equipo y lo veía. Me llamó mucho la atención su estilo de juego”, cuenta con admiración.

A un año de haberse graduado de bachiller, el atacante de 18 años de edad no descarta realizar estudios universitarios. “Tengo decidido estudiar en la universidad, pero aún no decido qué carrera escoger”, afirma sin dar mayores detalles.

Foto: Prensa Caracas FC

Estar lejos de su familia es uno de los sacrificios que debe asumir el anzoatiguense para hacer vida en la institución más laureada del país. Reconoce que extraña a sus padres, puesto que tiene varios meses sin verlos.

Normalmente ellos iban a Caracas a visitarme, pero no se ha podido por el tema de la pandemia. Igual ellos hacen todo lo posible por llamarme. Se hacen sentir presentes, aunque no están físicamente, y eso es muy importante para mí”, argumenta.

En cuanto a su personalidad, se hace ver como un muchacho con valores y principios muy arraigados: “Prefiero que mis amigos me califiquen, pero me considero una persona sencilla, humilde, y honesta, como me enseñaron mis padres. Así voy a ser siempre, sin importar la cantidad de dinero que uno pueda tener más adelante”.

Como todo joven, Saúl Guarirapa tiene varios sueños. Uno de ellos es fichar por un buen equipo de Europa, como el Augsburgo, de Alemania, por donde pasó Sergio Córdova. “Luego me gustaría jugar en el Barcelona o el Real Madrid, ya que ningún venezolano lo ha logrado. Creo en mí. Con mucho trabajo, soy capaz de lograrlo”, concluye.

Mientras se recupera de una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda, Saúl Guarirapa se nota paciente con el proceso de recuperación. En los 11 partidos que disputó en el Torneo Normalizador de la Liga Futve, demostró que es uno de los talentos a seguir del balompié nacional.

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