• Tanto el virus como el tratamiento podrían dejar secuelas en el sistema nervioso y causar síntomas psiquiátricos. Foto: EFE

“Traté una paciente con depresión intensa sin ningún síntoma psiquiátrico previo. La verdad es que el único antecedente importante que tuvo fue covid-19, entonces no sería raro pensar que está relacionado”, confesó Carlos Tineo, psiquiatra venezolano, para El Diario. 

Este es uno de los casos más relevantes que ha diagnosticado Tineo en su consulta durante la pandemia, que afecta al país desde marzo.

En estos meses, las citas psiquiátricas aumentaron significativamente. Esto es un reflejo de la angustia que genera el coronavirus en la población, pero también de las secuelas que deja el covid-19 en la mente de quienes lo contrajeron. 

En noviembre científicos del Centro de Investigación Biomédica de Oxford revelaron un estudio en el que se asegura que 1 de cada 5 pacientes que atravesaron el covid-19 desarrolla algún trastorno psicolǵico. 

Pacientes que superaron el covid-19

5,8 %

fueron diagnosticados por primera vez con alguna enfermedad mental.

La investigación, publicada en la revista Lancet Psychiatry, señala que 18 % de los pacientes estudiados fueron diagnosticados con enfermedades mentales en un periodo de dos semanas a tres meses después de haber superado la enfermedad. 

Constante cambio 

Al pasar los meses, especialistas médicos en el mundo han estudiado distintos efectos que causa el coronavirus en el cuerpo humano. Inicialmente se diagnosticó como un síndrome respiratorio agudo grave, pero ahora se conoce que puede manifestarse de distintas formas. 

Algunos pacientes pueden no tener síntomas respiratorios, pero sí fiebre, problemas estomacales o dolores de cabeza muy intensos. Incluso cardiólogos e internistas resaltan cómo afecta el virus a personas con hipertensión, diabetes u otras enfermedades crónicas. 

Desde julio o agosto comenzamos a registrar en Venezuela casos de coronavirus con encefalitis y episodios de ataxia, vértigos y cefalea que son síntomas neurológicos. Incluso la pérdida del olfato y del gusto también entran en ese grupo, lo que quiere decir que el virus también ataca el sistema nervioso”, detalló Tineo.

Predilección por el sistema nervioso

Carlos Tineo explicó que muchos virus tienen predilección por atacar el sistema nervioso, por lo que dentro de los síntomas de las enfermedades figuran los dolores de cabeza intensos, fiebres altas e incluso las convulsiones.

“He visto infinidades de casos de encefalitis virales que se cruzan con síntomas mentales. A veces los internistas buscan ayuda de psiquiatras para tratar ambos problemas en paralelo, pero siempre es recomendable contrarrestar primero la infección. Esto pasa también con algunas bacterias”, añadió el especialista.

La evidencia 

Actualmente, el psiquiatra ha diagnosticado casos de depresión, ansiedad y psicosis poscovid-19 sin antecedentes mentales previos al contagio. 

Hay pacientes que comienzan a tener alucinaciones, trastornos en el pensamiento, desorientación e incoherencias tal cual como un cuadro psicótico de esquizofrenia. La diferencia es que estas enfermedades mentales se instalan de forma lenta y progresiva, pero los cuadros posteriores al covid-19 son abruptos y repentinos”, agregó Carlos Tineo.

El especialista detalló dos casos de pacientes con cuadros psicóticos relevantes: ambas son mujeres, la primera no contaba con antecedentes neuropsiquiátricos, pero la segunda ya había convulsionado dos veces antes de contraer el virus. 

En la consulta, Tineo determinó que las dos mujeres presentaron irritabilidad, alucinaciones e incoherencia luego de dos semanas de haberse recuperado del coronavirus. 

Dexametasona 

El virus no es el único responsable de las afectaciones en el sistema nervioso. El médico explicó que el tratamiento que se suministra durante la enfermedad también podría dejar secuelas. 

La dexametasona es un medicamento común en el tratamiento de casos graves por covid-19. Este fármaco es un esteroide que tiene efecto antiinflamatorio y en el mes de junio se publicó un estudio que demostró cómo disminuye las probabilidades de fallecer por coronavirus. 

Foto: EFE

A pesar de eso, la dexametasona inhibe la producción de cortisol, una hormona suministrada por la glándula suprarrenal y que es una respuesta al estrés. Este efecto secundario también tiene efectos en el sistema nervioso. 

“Hemos notado que posterior al tratamiento con dexametasona se pueden agravar los cuadros de ansiedad y depresión. Además pueden evolucionar en síntomas psicóticos”, añadió el psiquiatra. 

Opciones 

El experto sugirió varias medidas que se pueden tomar para minimizar los efectos mentales que deja el covid-19. 

Evaluación previa al covid-19: el psiquiatra explicó que la pandemia está llena de agentes estresores como el miedo al contagio, el encierro, la falta de interacción social y además, en el caso de los venezolanos, los factores que acompañan la emergencia humanitaria compleja. 

Debido a esto, Tineo resaltó la importancia de identificar los agentes estresores y limitar el contacto con ellos. Además, recomendó evaluar los pensamientos que surgen durante ese contacto e intentar cambiarlos. 

En caso de que sea imposible tomar control de dicha situación se debe acudir a un especialista. 

Uso de recursos mentales durante la enfermedad: dependiendo de la intensidad de los síntomas, el psiquiatra recomienda a los pacientes identificar si alguno de ellos le produce angustia o miedo. 

Al tener identificada la sensación, sugiere buscar una manera de modificar los pensamientos relacionados con la muerte y la gravedad de la enfermedad. Tineo recalcó que la mayoría de las personas que contraen coronavirus pueden superarlo desde casa. 

Control psiquiátrico poscovid-19: el especialista confirmó que el trastorno posterior al coronavirus tiene todas las características de un caso de estrés postraumático, por lo que la intensidad de los síntomas estará directamente relacionada con la gravedad del trauma. 

Para medir y controlar ese trauma, el psiquiatra considera que debería incluirse de forma obligatoria un control psiquiátrico para las secuelas que podría dejar la enfermedad en la mente del paciente. 

El tratamiento oportuno de este trastorno evitaría su mutación a otras enfermedades mentales más graves. 

Aunque la salud mental ha sido una de las grandes descuidadas durante la pandemia, el daño  que ocasiona el coronavirus en las emociones hace que adquiera mayor relevancia con el paso del tiempo. 

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