• La británica jueza Vanessa Baraitser determinó que el fundador de WikiLeaks corre el peligro de suicidarse si es extraditado a Estados Unidos y determinará el 6 de enero si le ofrece libertad provisional

El fundador de WikiLeaks, el periodista australiano Julian Assange, “es libre” de volver a Australia si gana la batalla contra su extradición a Estados Unidos, aseguró el primer ministro del país oceánico, Scott Morrison.

“Suponiendo que todo resulte (a favor de Assange), como cualquier otro australiano, (él) es libre de volver a casa si lo desea”, dijo Morrison a la emisora 3AW, al recordar que el proceso contra su compatriota, de 49 años, aún no ha terminado, reseñó Efe.

El 4 de enero la justicia británica rechazó la solicitud de extradición a Estados Unidos de Assange para ser juzgado por espionaje e intrusión informática por la publicación en su portal WikiLeaks en 2010 y 2011 (aunque ahora amplía el periodo de 2007 a 2015) de registros militares y otros documentos confidenciales.

La jueza Vanessa Baraitser determinó en su fallo que Assange corre el peligro de suicidarse en Estados Unidos, tras descartar los alegatos de la defensa que consideran que el pedido de extradición tiene motivaciones políticas y que el periodista digital no tendría un juicio justo en el país norteamericano.

Portal de WikiLeaks

La jueza determinará el miércoles 6 de enero si otorga o no la libertad provisional a Assange, a quien México le ha ofrecido asilo.

La Fiscalía británica, en representación de la Administración de EE UU, ya ha indicado que recurrirá el veredicto ante el Tribunal Superior de Londres dentro del plazo previsto de catorce días.

En junio pasado, el padre de Assange, John Shipton, dijo en entrevista con Efe que el gobierno de Morrison, que es un aliado histórico de Washington y asegura dar asilo consular al periodista australiano mientras afronta el proceso judicial, debería mediar con el británico por la liberación de su hijo.

Detenido inicialmente en 2010 en el Reino Unido a petición de Suecia por un caso de violación que ya ha sido archivado, Assange ha pasado los últimos diez años confinado, primero bajo arresto domiciliario y después refugiado en la embajada en Londres de Ecuador, que en 2019 le retiró el asilo político.

El pasado mayo, EE UU pidió al Reino Unido su extradición por 18 presuntos delitos de espionaje y conspiración para cometer intrusión informática, que, de ser hallado culpable en ese país, acarrea una condena de unos 175 años de cárcel.

La postura de los padres de Assange

Christine Assange, madre del fundador de WikiLeaks, instó este 5 de enero a Estados Unidos a que desista en su intento de extraditar a su hijo y que se le permite regresar a casa “para sanarse de este calvario” que lleva una década.

Christine, quien vive en Australia, agradeció en su cuenta Twitter a la jueza británica Vanessa Baraitser por denegar el lunes la extradición de su hijo a EE UU, por presuntos delitos de espionaje e intromisión informática, con base a los temores de que cometa suicidio durante el proceso en el país norteamericano.

También expresó que espera que Estados Unidos acepte el fallo y desista de apelar y pidió a los simpatizantes de su hijo a que se centren en que el australiano de 49 años vuelva a casa, a pesar de que “la brutal persecución contra Julian en la última década es indefendible”.

John Shipton, padre de Assange, ha pedido a Nueva Zelanda que dé asilo a su hijo, después de que la justicia británica rechazara la solicitud de extradición de EE UU, según confirmaron este martes a Efe fuentes legales.

“Nueva Zelanda es ciertamente una opción”, dijo a Efe el abogado Greg Barns, asesor de la campaña en Australia en favor de la liberación de Assange y quien firmó esta carta junto a Shipton y su colega neozelandés Craig Tuck, al considerar que se trata de “un caso político” que puede ser negociado con Reino Unido.

Esta carta es una petición a los países progresistas como Nueva Zelanda de que reconozcan la importancia de lo que defiende Assange y se aseguren de que no sea procesado por ejercer su libertad de expresión”, subrayó Barns.

El letrado añadió que muchos países progresistas “están preocupados por que la posición de Julian Assange respecto a la libertad de expresión no sea criminalizada por los EEUU”, y destacó la oferta de México de conceder asilo al activista australiano.

Con información de EFE.

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