• El Ministerio Público explicó que el nuevo método de estafas consiste en extraer los chips de las tarjetas bancarias y colocar otros defectuosos en su lugar. Las tarjetas son entregadas a los clientes y solo pueden enterarse del delito al consultar los consumos de su cuenta

Nuevos métodos de estafa siguen surgiendo en Venezuela. El fiscal general del régimen, Tarek William Saab, advirtió sobre una modalidad de un hombre recientemente capturado. El sujeto –identificado como Yoibert Alexis Mijares Matheus– se encontraba con sus cómplices, mensajeros de DHL (empresa de encomiendas), para que estos le entregaran las tarjetas de crédito de bancos extranjeros, que eran enviadas por los clientes de la compañía a Venezuela. 

DHL. Empresa de paquetería con alcance y reconocimiento internacional. Se fundó en el año 1969, Estados Unidos. Su edificio principal se ubica en la ciudad Bonn de Alemania, y tiene una sede en Caracas, Venezuela.

El hombre tenía chips dañados que sustituía por los chips pertenecientes a las tarjetas de crédito para quedarse con los completamente funcionales, profundizó Saab. Dijo además que estas acciones las han realizado desde enero de este año. 

El 10 de febrero, desde la sede del Ministerio Público (MP), el funcionario oficialista explicó que un departamento especializado del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) logró capturar a los infractores que cometían estas fechorías.

Una vez que Mijares realizaba el cambio de chips, le devolvía el paquete con las tarjetas al mensajero de turno para que este finalizara su entrega. En el planteamiento de Saab, el cliente recibía el plástico con un chip inútil, así que no podía constatar la estafa, sino al reflejarse todo el consumo en su cuenta.

Luego –de acuerdo con las palabras de fiscal de la anc–, el estafador enviaba a Estados Unidos las tarjetas con los chips hurtados, las cuales eran recibidas por otro cómplice que realizaba el consumo total de estas.

Al momento de ser detenido, Mijares contaba con cinco tarjetas de crédito de varios bancos extranjeros y dos teléfonos móviles. Estos equipos fueron incautados por miembros de la Dirección de Investigaciones contra la Delincuencia Organizada del Cicpc. Asimismo hallaron 1.070 tarjetas en la oficina clandestina donde hacía el procedimiento. También encontraron scanner-teléfonos, estación de soldadura y bolsas de correspondencia de DHL, añadió el funcionario oficialista.

Por tanto, le imputaron cuatro delitos: Manejo fraudulento de tarjetas inteligentes, posesión de instrumentos para falsificación, fraude electrónico y asociación.

Aparte de Mijares, dos empleados de DHL que trabajaban con él fueron detenidos. Les imputaron los mismos cargos.

DHL sobre fraudes

En su página web, DHL expone que tiene conocimiento sobre fraudes que han realizado anteriormente utilizando el nombre de la marca. 

Se ha intentado estafar a los compradores de Internet con el uso no autorizado del nombre y la marca DHL, mediante comunicaciones e imágenes por correo electrónico que, a simple vista, parecen ser enviados por DHL.

En la mayoría de los casos, las comunicaciones se relacionan con la venta de bienes a clientes por Internet, en los que se puede solicitar un pago antes de la entrega de dichos bienes”, explica la empresa a través de un comunicado

Igualmente, afirma hacer todo lo posible por evitar estos inconvenientes y agradece a quienes apoyen su lucha el fraude online. En este sentido, exhortan a contactarse con ellos –los representantes de la marca– a la brevedad posible. Esto en caso de que existan sospechas de recibir emails falsos haciéndose pasar por DHL, de encontrar páginas no oficiales de tener información sobre incidentes similares.

Por ello, la dirección de la empresa donde pueden enviar las denuncias es phishing-dpdhl@dhl.com

Otros tipos de estafas en Venezuela

En otras ocasiones, el Ministerio Público ha informado sobre otras modalidades de estafas que han ejecutado –o intentado– en el territorio nacional. Una de las más conocidas fue la de “Hola, soy María”, donde algunos ciudadanos decían ser María –sin especificar siquiera apellido, esperando a que la otra persona tuviera cercanía con alguien que tuviera ese nombre– e intentaban estafarlos a través de la supuesta venta de dólares. El mismo procedimiento fue intentado con otros nombres comunes. Si la víctima no averiguaba los detalles, optaba por confiar y acudir a su urgencia, realizaba una transferencia a los datos que los delincuentes indicaban y quedaban a la espera de divisas que nunca llegarían.

Sobre este caso, Tarek William Saab informó a mediados de agosto de 2020 que detuvieron a dos mujeres después de realizar las referidas acciones.

“Una vez que se ganaban la confianza de las víctimas, les ofrecían divisas a precios por debajo del mercado u objetos de valor. Al recibir el pago cortaban todo tipo de comunicación y se apoderaban del dinero”, comentó Saab para ese entonces. También dijo que las mujeres trabajaban para Ronegar Carlos Alvarado Jiménez, un hombre encarcelado en la cárcel de El Dorado por robo y hurto de vehículos automotores.

El director del Cicpc, Douglas Rico, advirtió sobre esta modalidad de estafas incluso antes, en julio de 2020 a través de su cuenta de Instagram. Comentó que esta práctica se había extendido por varios estados e instó a las personas a denunciarla ante el organismo que representa. 

De hecho, el periodista Javier Mayorca, especializado en Criminalística, explicó a El Diario que las prácticas de “Hola soy… y cambié de número” empezaron a popularizarse en 2018. A pesar de que para ese año la venta de divisas estaba prohibida por la Ley de Ilícitos Cambiarios. 

Otro caso de estafas anunciado por el MP del régimen fue en octubre de 2020, cuando el fiscal general afirmó que habían logrado desarticular una banda que realizaba estafas con ventas de autos. Esta, en palabras de Saab, realizaba sus fechorías en Miami, EE UU, pero luego comenzó a operar en territorio venezolano, empezando por Maracaibo y luego en Caracas.

Explicó que, desde concesionarios, atraían a los clientes utilizando las redes sociales para mostrar vehículos a precios inferiores a la media de otros vendedores. En varios casos, la estafa consistió en nunca entregar los vehículos ya pagados. En otros, entregarlos pero dañados –lo cual no estaba en el acuerdo– para luego cobrar por su reparación. Y finalmente, otra modalidad de la estafa era entregar los automóviles sin la documentación de propiedad.

Utilizaban fachadas de otras empresas en el país para no levantar sospechas. En Caracas tenían la de Elite Cars Concesionario y en Maracaibo, Ciudad Cars del Norte. La banda estaba integrada por más de cinco personas, las cuales terminaron tras las rejas.

Saab comentó que al menos una decena de personas denunciaron estos crímenes. Sabía de otras que aún esperaban por su vehículo o la devolución del dinero.

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