• El régimen de Nicolás Maduro solo tiene habilitadas las rutas internacionales hacia y desde México, Turquía, Bolivia, Panamá y República Dominicana. Venezolanos en Costa Rica compraron boletos a una aerolínea que realiza vuelos directos; sin embargo, no han sido autorizados por el INAC

Desde que se registraron en Venezuela los primeros casos de covid-19, el régimen de Nicolás Maduro suspendió los vuelos nacionales e internacionales. Una medida para evitar la propagación de los contagios.

Sin embargo, la restricción de vuelos, implementada desde marzo de 2020 en el país, afectó a millones de venezolanos que se encontraban en el extranjero. Muchos no han podido retornar, pese a la grave situación económica derivada de la cuarentena impuesta en muchos países. 

Alejandro García*, un venezolano en Costa Rica, relató para El Diario que muchos se encuentran en ese país a la espera de la reactivación de vuelos. Esto luego de haber comprado boletos a la aerolínea venezolana Albatros, la cual realiza vuelos directos entre estos dos países. 

“El asunto es que estamos a la espera de que les autoricen aterrizar en Venezuela desde hace muchos meses. Yo particularmente desde octubre y sé de personas que llevan más tiempo esperando”, indicó.

Otras rutas de salida

Alejandro agregó que conoce a personas que han salido de Costa Rica hacia Venezuela por otras rutas (haciendo escalas en países autorizados). Dejaron perder su boleto de la aerolínea venezolana debido a la falta de opciones.

“Ellos en sus últimas publicaciones dicen que están próximos a ser autorizados, lo hemos venido escuchando desde hace meses atrás”, precisó García. 

Detalló que el costo de su pasaje solo de ida fue de 219 dólares en clase económica.

Comentó que en diciembre, como él, muchos no pudieron pasar las fiestas navideñas con sus familias en Venezuela. Esto a pesar de tener la opción de irse por México, pero muchos no contaban con los recursos.

“Sé de algunas personas que, como yo, están en la misma situación y en toda Costa Rica somos muchos, ya que esta es la única opción de volar hacia Venezuela directo y la más económica”, añadió.

Miedo a permanecer de forma ilegal

García indicó que su pasaporte se venció en enero de 2021 y que su prórroga espera en Venezuela. Agregó que no tiene la opción de hacer esos trámites allá, debido a que a Costa Rica no llegan prórrogas de pasaportes venezolanos.

“Es muy frustrante. Mi estatus acá es de turista y quedé varado por la pandemia al igual que muchos, pero casi todos han podido regresar a sus países, bien sea en vuelos humanitarios, de repatriación o regulares. Pero aún los venezolanos seguimos sin una respuesta concreta”, enfatizó.

Sin embargo, sostuvo que pudo tramitar, por medio de la embajada de Venezuela, una especie de salvoconducto. Esto en caso de que surja algún problema y no contar con estatus legal.

“Me da un poco de pánico la sensación de estar ilegal en un país, por eso más que todo es la razón del salvoconducto”, indicó.

Foto cortesía

Un venezolano que busca reencontrarse con su familia

Jesus Peréz relató para El Diario su situación en Costa Rica y el esfuerzo que tuvo que realizar para llevar a su familia a este país. Ya lleva allí un año y seis meses aproximadamente.

“Desde que llegué a Costa Rica he estado trabajando y luchando para traer a mi familia, pero cuando logré reunir el dinero, con todas las dificultades que tiene un migrante, compré los boletos a una aerolínea (Albatros) y sucedió lo de la pandemia”, indicó.

“Ha sido un proceso de un mes, sacar a mi esposa y dos hijas desde Caracas a San Cristóbal, donde duraron unos días y familiares las ayudaron a pasar por una trocha. Cruzaron sin inconvenientes porque tienen conocidos y se les pagó a los grupos guerrilleros que allí se encuentran”, detalló Peréz.

Comentó que al entrar a Cúcuta, Colombia, pudieron comprar los boletos a las afueras del terminal para llegar a Bogotá. Allí están actualmente con unos familiares. Señala que a pesar de la situación, su familia ha corrido con suerte, porque no todos han tenido esa facilidad de movilizarse.

“Este mismo mes tendré a mi familia conmigo. La compra del boleto de Colombia a Costa Rica es muy fácil y no hay restricciones, solo cumplir con los parámetros que exige el país para ingresar”, añadió.

Compra de boletos sujeta a cambios

Jesús Pérez señaló que, pese a que pudo encontrar otra vía para que su familia llegara a Costa Rica, Albatros no ofreció otra alternativa. Y eso complicó mucho más la situación.

“La respuesta de Albatros es que el Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (INAC) no le ha dado autorización de volar; mientras tanto siguen haciendo promociones de vuelos para marzo, abril. Un conocido compró boletos para viajar el 22 de febrero, entonces no comprendo”, enfatizó.

Añadió que la aerolínea informa al comprar el boleto que las fechas están sujetas a cambios sin previo aviso debido a la pandemia y al permiso del INAC. “O sea, el que compra el boleto es a ese riesgo”, indicó.

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La odisea por conseguir estabilidad migratoria

Paola Guevara, una fisioterapeuta venezolana que se encuentra en Costa Rica junto a su pareja, César Colster, desde el año 2017, detalló para El Diario que en vista de diferentes situaciones con el papeleo migratorio, desean regresar a Venezuela.

Comentó que muchos están decidiendo retornar o cambiar de país debido a las dificultades para tramitar los papeles migratorios.

“Nosotros desde que llegamos a Costa Rica no tuvimos la oportunidad de tener acceso a lo que era refugio. Intentamos otra medida que se llama humanitaria y también nos la negaron. Probamos por contrato laboral pero también fue negado”, sostuvo.

Agregó que mediante un préstamo que les hicieron con el cual intentaron hacer un pequeño emprendimiento, están tratando de cambiar su solicitud migratoria, luego de que les negaran la anterior.

Comentó que lo poco que pudieron ahorrar lo gastaron en alquiler y comida, debido a que no tenían trabajo; sin embargo, con el emprendimiento, que está relacionado a diferentes tipos de terapias acuáticas, pudieron trabajar por su cuenta luego de meses sin poder hacerlo.

En espera de autorización de vuelos 

Guevara señaló que a mediados de 2020 decidieron comprar el pasaje para regresar a Venezuela. Lo hicieron porque tenían a un familiar con una situación delicada de salud y ya habían desistido de continuar en Costa Rica.

“El vuelo era para el 26 de octubre, pero una vez que llegó la semana del viaje empezaron a enviar los comunicados que emitía el INAC, diciendo que los vuelos no se iban a realizar por la situación de la pandemia, lo que se repitió mes a mes”, relató.

Precisó que ha sido una situación muy complicada, y llegó un momento en que tuvieron que aminorar las presiones sobre el hecho de no poder viajar porque ya no se encontraba bien.

“En estos momentos dependemos demasiado de nuestro estado de salud y yo he estado bastante enferma física y emocionalmente. Apenas estoy intentando volver a trabajar esta semana”, mencionó.

De manos atadas

Guevara agregó que pese a que el emprendimiento está resultando, igual desean regresar a Venezuela, debido a que están de manos atadas porque no tienen papeles legales en el país o los pasaportes al día. No pueden sacar licencias o trámites bancarios, pero sí deben estar al día con todos los impuestos que se tienen que pagar.

Puntualizó que la situación es insostenible debido a que el país es sumamente caro, siempre están agregando impuestos bastante elevados y no logran tener beneficios.

“Yo me acabo de enfermar y no pude asistir a un centro médico, pero como fisioterapeuta me traté por mi cuenta para ir mejorando y con la ayuda de amigos”, comentó.

Son miles los venezolanos que aún se encuentran varados en diferentes naciones y que exigen al régimen de Maduro la apertura de todos los vuelos para volver al país.

*El nombre del entrevistado se cambió para proteger su identidad.

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