• A casi un mes de la autorización oficial para que teatros, museos y espacios culturales volvieran a abrir sus puertas durante las semanas de flexibilización, gestores y artistas celebran el reencuentro tras un año alejados de los escenarios. Algunas compañías presentan piezas de sus repertorios, mientras otras preparan estrenos para este primer trimestre de 2021. Foto: @tdeusexmachina

Una fiesta con cautela. Un reencuentro intervenido por el gel antibacterial y el calor del tapabocas. El artista ha vuelto a su hábitat para vivir esa obra que se construye entre dos, que no sabe existir en solitario. Luego de que la noche del pasado 20 de enero el Ejecutivo “autorizara” la “reapertura programada y segura” de teatros, cines, museos y espacios culturales durante las semanas de flexibilización, de acuerdo con el esquema 7+7, gestores y artistas retoman un oficio paralizado durante prácticamente un año. 

Con un aforo reducido al 40% y la implementación (y señalización) de medidas de bioseguridad, los espacios culturales reabren sus puertas una semana sí y otra no. El Trasnocho Cultural reactivó sus actividades el pasado 27 de enero. Ofrece al público dos salas de cine, una sala teatral y el espacio expositivo Sala TAC, aunque la caramelería permanece cerrada. Operan de miércoles a domingo, y el lunes popular ha sido sustituido por el miércoles 2×1, de acuerdo con su directora Solveig Hoogesteijn.

“Para nosotros es muy duro el 7+7, porque simplemente económicamente no es rentable, con tan bajo porcentaje de aforo que podemos permitir en sala. Nosotros somos una organización pequeña. Es bastante dura esta etapa. Y sin embargo estamos muy felices de poder retomar nuestra actividad cultural porque ella da trabajo no solo a directores, actores sino también a una gran cantidad de técnicos y empleados que son necesarios para mantener esta operación. Y además, porque es nuestra razón de vida”, señala Hoogesteijn para El Diario, quien asegura que en paralelo se mantiene activa la plataforma web.

El Teatro Trasnocho volvió a la vida con Tal para cual, estrenada el viernes 29 de enero, que protagonizan Javier Vidal y Julie Restifo.

Nos ha ido bastante bien. La sala estuvo casi llena, en la cantidad permitida, y hubo muchísima alegría. Hay una necesidad real de reencontrarse, no solo con otras personas sino con aquello que alimente nuestro espíritu, porque el encierro nos hace neuróticos, nos hace miedosos”, agrega.

En Teatrex es otro de los espacios que volvió a ver la luz. En su primera semana presentó La grilla, Show de magia y para celebrar el Día del amor y la amistad ofreció Romanticón, pieza a cargo del grupo de improvisación Random Impro que reunió aquellas buenas y malas historias de amor, aderezadas con toques de comedia.

El Centro Cultural BOD, ubicado en La Castellana, además de la pieza Loco amor, que estará en cartelera hasta este martes 16 de febrero, llevará nuevamente a escena la comedia Smiley, con funciones el 27 y 28 del mes, protagonizada por Pedro Borgo y José Manuel Suárez. Cuenta la historia de Álex y Bruno, sus diferencias y la cercanía que otorga siempre el amor.

Lo que traerán las compañías

Tras un año de mucha incertidumbre, las agrupaciones comienzan a crear de nuevo. Rajatabla celebrará sus 50 años de trayectoria con la reposición del que fue su primer montaje: Tu país está feliz, esta vez bajo la dirección de Jan Thomas Mora Rujano.

La Fundación Rajatabla lanzó una convocatoria desde su cuenta de Instagram para jóvenes actores entre 20 y 30 años de edad. Se trata de una pieza construida a partir de 25 cuadros con poemas del brasileño Antonio Miranda y música de Xulio Formoso. 

El grupo teatral Skena trae una vez más a las tablas Bajo terapia, una obra con la que en 2019 celebró 40 años de actividad artística. La comedia psicológica es original de Matías Del Federico y se presentará en el Centro Cultural BOD los días 27 y 28 de febrero, y del 12 al 14 de marzo, a las 5:00 pm. En la historia tres parejas asistirán a una terapia mucho más intensa de lo esperado. Actúan Sonia Villamizar, Verónica Gómez, Juan Carlos Ogando, Rodrigo Lasarte, Augusto Nitti y Edmary Fuentes. Bajo la dirección de Armando Álvarez.

El grupo teatral Skena presenta la obra con la que en 2019 celebró 40 años de trayectoria: Bajo terapia | Cortesía @cculturalbod

El Centro de Creación Artística TET abrirá su temporada este 27 de febrero con la pieza Tres historias del mar, de Mariana de Althaus, bajo la dirección de Guillermo Díaz Yuma. La obra estará en cartelera durante cuatro fines de semana en una primera temporada, con funciones a las 4:00 pm y un aforo máximo de 20 personas (en una sala de 100 butacas). La información sobre la venta de entradas se puede encontrar en las cuentas de Instagram y Facebook de la compañía.

A mediados de abril, esperan presentar Fiésole, una obra original de José Ignacio Cabrujas y dirigida por Sara Valero Zelwer, será la primera de un ciclo de obras del autor venezolano que estarán dirigidas por mujeres del elenco estable del TET. Además, llevarán a escena La dama y el oso de la escritora Ida Gramko, dirigida por Joe Justiniano y protagonizada por Jariana Armas. Y para la temporada de vacaciones escolares tendrán la comedia infantil El tambor mágico, dirigida por Sara Azócar. 

Mientras preparan programación, La Caja de Fósforos mantiene su proyecto Etnografía del encierro, un conjunto de documentales que juegan con el cine de ficción y el teatro testimonial y muestran los efectos que ha generado la pandemia por el covid-19, todo bajo la curaduría del director teatral Ricardo Nortier.

Una mesa llena de antibacterial 

El 12 de febrero el grupo Actoral 80 volvió a las tablas con La foto en el Trasnocho Cultural. “Ha sido muy emocionante. Prácticamente ensayamos todos los días y no solo por la necesidad de armar el espectáculo, sino además estar juntos. El teatro es mucho de ese encuentro humano entre quienes lo hacemos. Era algo que estaba necesitando desde hacía tiempo”, señala el director Héctor Manrique, quien protagoniza la obra junto con Patty Oliveros, Claudia Rojas, Martha Estrada, Pedro Borgo y Marielena González. 

Pensando en la seguridad sanitaria, cuenta Manrique que en algún momento hasta contempló la idea de que el elenco presentara la función con el tapabocas puesto, pero no estaba justificado en la historia: “Cuando trabajas sobre el escenario con tu rol tienes que hacer lo que hace el personaje, y él no vive una pandemia. Entonces allí la pandemia se detiene. En el proceso de lectura, sí estuvimos con el tapabocas puesto y en la mesa había más frascos de alcohol y antibacterial que cualquier otra cosa. Pero cuando nos subimos al escenario, lo que empieza a jugar es la realidad de la obra”.

El Trasnocho Cultural reabrió sus puertas el pasado 27 de enero con reducción del aforo de las salas y señalización para el cumplimiento de medidas de bioseguridad | Cortesía @trasnochocult

La activación de los teatros es una medida reciente, por lo que el GA80 subió a escena con una pieza de repertorio. Sin embargo Manrique no descarta la posibilidad de trabajar una nueva.

“Hasta enero estábamos viviendo esa incertidumbre de no saber si se iban a abrir los teatros o no. Recién se activó y estamos viendo qué programar. Para mí el hecho de la creación es una necesidad. Sé que es duro, porque uno antes ensayaba y podía saber que en 4 meses ibas a escenario y podías mantener de forma corrida la obra por varios meses. Ahorita trabajas una semana sí y después no sabes cómo a ser la cosa. Pero más allá de esa incertidumbre, yo empiezo a tener la necesidad de ensayar un nuevo espectáculo y tengo la esperanza de que esto poco a poco se vaya normalizando”, añade. 

El regreso del ensayo presencial 

Luego de presentar La ira de Narciso, la compañía Deus ex Machina vuelve sobre el dramaturgo Sergio Blanco con El bramido de Düsseldorf. Proyecto que habían empezado a trabajar el año pasado y que debieron detener por la pandemia. Lo retomaron luego vía online y hace algunas semanas pudieron dar inicio a los ensayos presenciales. 

 “Esto nos ha hecho retomar también el entusiasmo porque el encuentro otorga mucha más satisfacción mientras trabajas. Fluyen mucho más las lecturas; ya que con todo el tema de la conectividad y las fallas de electricidad en Venezuela siempre hay algo que interrumpe. En Zoom el texto está intervenido con un ‘¿me escucharon?’, ‘sí lo dije’, ‘ah, no te oí”, señala la actriz y fundadora de la compañía, Rossana Hernández, quien está al frente de este montaje. 

El reencuentro ha generado mucha alegría, aunque sin descuidar las medidas necesarias para evitar algún contagio. “Es un elenco pequeño, solo tres actores, eso también nos ha permitido atrevernos a trabajar encontrándonos. También tomamos las medidas: es una sala de ensayo grande, trabajamos con una mesa larga y cada actor está en un extremo. Yo cuento con que sean responsables tanto los integrantes del equipo como el público; que la gente cumpla las medidas y los teatros las hagan cumplir. Que nos cuidemos entre todos, porque un eslabón que no lo haga nos pone en riesgo a todos”, agrega.

La agrupación espera poder estrenar El bramido de Düsseldorf para abril o mayo en el Espacio Plural, en Las Mercedes. Mientras tanto, el grupo presenta la obra Emilia, de Claudio Tolcachir y protagonizada por Diana Volpe, en la plataforma web del Trasnocho Cultural.

La pieza Tres historias del mar dará inicio a la programación 2021 del Centro de Creación Artística TET  

La prueba de descarte 

Tras la presentación de una obra de Teatro Danza con Angélica Escalona en el primer trimestre del año pasado, la agrupación Séptimo Piso paró sus actividades. Hasta la fecha, se han concentrado en los talleres online, los cuales esperan retomar de manera semipresencial para este mes. Las clases serán en Teatrex durante las semanas de flexibilización y por seis meses, indica el director del grupo, Dairo Piñeres. 

Además de retomar una pieza en formato audiovisual –Chicas venganza, que presentaron en Microteatro y que llevarán a festivales–, se encuentran en la producción del monólogo El último romántico, protagonizado por Xavier Muñoz. Se trata de una revisión del mito del casanova, una especie de Don Juan de la modernidad. Lo llevarán a escena el próximo 26 de febrero en Teatrex, cuya sala principal de 280 butacas quedará recudida al 40% del aforo. 

Además de las medidas que ha tomado el recinto cultural para recibir a los espectadores, Piñeres cuenta que el mismo equipo artístico ha hecho su parte: “Nos hemos hecho la prueba para descartar covid-19, porque en el montaje estamos todos juntos”.

Un espectador asiduo de las salas teatrales y director que en épocas llegó a tener tres obras en cartelera en simultáneo, asegura sentirse raro con este regreso. “Tengo casi 30 años de carrera y es la primera vez por mucho tiempo que no voy al teatro, no hago y no veo gente.  Y el teatro es estar con los otros, tocarnos, sentirnos, es un trabajo de cercanía. Uno se siente un ser extraño”.

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