• Yo-Yo, como era conocido en territorio norteamericano, es el cuarto venezolano que jugó en el mejor beisbol del mundo. Como mánager destacó por su habilidad en la toma de decisiones

Cada 28 de febrero se cumple un año más de la muerte de Pompeyo Davalillo, uno de los primeros venezolanos que llegó a las Grandes Ligas. Representó la esencia de picardía, debido a su juego caribe. Es considerado uno de los mejores mánagers en la historia del beisbol criollo. El número 1 que usó en su uniforme lo reafirma.

Yo-Yo, como era conocido en vista de lo complicado que era pronunciar su nombre en territorio norteamericano, nació el 5 de junio de 1928 en Cabimas, estado Zulia. Hay cierta confusión con respecto a su lugar de origen, puesto que algunos registros indican que vino al mundo en Churuguara, Falcón.

Jugó en una época en la que era muy difícil para un pelotero latinoamericano dar el salto a Las Mayores. Fue bateador de contacto y promedio que peleaba cada turno. Inquietaba a los lanzadores por su agilidad en el corrido de las bases. Se desempeñaba como jugador del cuadro, donde destacó por su solvencia defensiva.

Foto: Biografías Globovisión

Miembro de una familia beisbolera, Pompeyo era conocido como un hombre que se salía del “librito”. Destacaba por su inteligencia y habilidad en la toma de decisiones. Le gustaba arriesgarse con jugadas fuera de lo común. Es un ícono de la estrategia en la pelota venezolana. Fue el mentor de varias generaciones de peloteros.

Los inicios de Yo-Yo Davalillo

Al zuliano lo seleccionaron en 1951 para representar a Venezuela en una serie contra Nicaragua. Allí jugó en la tercera almohadilla y obtuvo  el premio al Jugador Más Útil de Venezuela, donde fue campeón estafador, campeón infielder y segundo mejor bateador.

Luego participó en los Juegos Panamericanos de Buenos Aires (Argentina), en la XII Serie Mundial de Beisbol Amateur en México y en la XIII Serie Mundial Amateur de La Habana (Cuba). En 1952 se estrenó como pelotero profesional, con Cervecería de Caracas, donde lo eligieron Novato del Año.

Salto a las Grandes Ligas

Foto: Baseball Birthdays

A sus 25 años de edad se convirtió en el cuarto venezolano —primer zuliano— en hacer vida en las Grandes Ligas, al formar parte de los Senadores de Washington. Se uniformó como grandeliga después de Alejandro “Patón” Carrasquel, Jesús Manuel “Chucho” Ramos y Alfonso “Chico” Carrasquel.

Pompeyo Davalillo. Disputó 11 temporadas en las Ligas Menores, nueve de ellas en el nivel Triple-A.

Con 1.60 metros de estatura, Pompeyo es uno de los peloteros más pequeños en la historia de Las Mayores. En un partido frente a los Indios de Cleveland, se convirtió en el primer venezolano en estafar el home-plate en las Grandes Ligas. De ahí se acuñó su popular juego caribe.

Su pasantía por el mejor beisbol del mundo fue corta. Solo estuvo en aquella campaña de 1953. Participó en 19 compromisos, en los que dejó un promedio de bateo de .293. Tuvo 58 turnos, conectó 17 hits, anotó en 10 oportunidades, impulsó 2 carreras y robó 1 base, indica Baseball Reference.

Pompeyo Davalillo en la LVBP

Foto: Twitter

Yo-Yo disputó 13 temporadas en la Liga Venezolana de Beisbol Profesional (LVBP). En 1.770 turnos al bate dio 483 hits, 63 dobles, 18 triples y 3 cuadrangulares, anotó 249 carreras y remolcó 134. De acuerdo con Pelota Binaria,  estafó 69 bases, dejó .273 en promedio de bateo y .334 en slugging.

Como pelotero de los Leones del Caracas se bañó de gloria en cinco oportunidades: 1952-1953, 1956-1957, 1961-1962, 1963-1964 y 1966-1967. En 1957 se convirtió en el segundo pelotero en la historia en batear cinco hits en un juego de la Serie del Caribe, tras Archie Ware en 1951.

A causa de las numerosas lesiones que tuvo se retiró como pelotero profesional a los 37 años de edad, en la campaña de 1966-1967. Luego se dedicó a entrenar y dirigir. En esa faceta se hizo notar por su inteligencia, audacia, liderazgo y picardía.

Trayectoria como mánager

Foto: Águilas del Zulia

En 1964 inició su carrera como técnico en la Liga Mexicana, donde se convirtió en el primer mánager venezolano en dirigir en otro país. En las décadas de 1970 y 1980 dirigió a la selección de Venezuela en varios eventos internacionales: Juegos Panamericanos, Juegos Centroamericanos y del Caribe y Juegos Bolivarianos.

Apasionado y, en ocasiones, con pintorescas discusiones con los umpires, Pompeyo Davalillo disfrutaba de la alegría del beisbol como nadie. Era un hombre directo y estricto. No usaba eufemismos. Los peloteros tenían que asistir temprano a cada práctica, uniformados correctamente y concentrados en el juego, tal como reseña Prodavinci.

Su etapa más destacada como mánager en Venezuela fue en la década de 1990, dado que conquistó tres campeonatos: dos consecutivos para las Águilas del Zulia (1991-1992 y 1992-1993) y uno con los Leones del Caracas (1994-1995). Su última campaña como estratega fue la de 1997-1998, con Caribes de Oriente.

Legado de Pompeyo Davalillo

Foto: Twitter

El zuliano desarrolló una importante labor como formador de nuevas generaciones. Fue uno de los fundadores de la institución Criollitos de Venezuela. Se dice que era un padre ejemplar. Cuatro de sus nueve hijos estuvieron y están involucrados en la pelota profesional.

Debido a complicaciones de un accidente cerebrovascular, asociado con fallas respiratorias y renales, Pompeyo Davalillo falleció el 28 de febrero de 2013, a los 84 años de edad. La temporada 2013-2014 de la LVBP se celebró en su memoria.

Yo-Yo elevó el significado de la pelota caribe. Personificó el término “pompeyada” para salirse de lo convencional y dar pie a lo inesperado. Es uno de los mejores exponentes de la inteligencia, disciplina, talento y perseverancia. Su huella quedó enmarcada para la posteridad.

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