• La pandemia fue el catalizador para que fenómenos como la dolarización transaccional siguieran extendiéndose en el país

Desde el 13 de marzo de 2020, cuando se informó al país la detección de los dos primeros casos positivos de covid-19, se han registrado numerosos anuncios en materia económica en Venezuela. El arribo del virus ocurrió en un contexto de profunda recesión, luego de casi 7 años de contracción del Producto Interno Bruto (PIB). 

Cifras publicadas por la firma Ecoanalítica revelan que este contexto previo sirvió como un catalizador para que la economía venezolana registrase una contracción de al menos 30% para el cierre de 2020.

En estas circunstancias se produjeron anuncios. La suspensión del cobro de alquileres, la dolarización del precio de venta de la gasolina y la implementación de un esquema de flexibilización de la cuarentena como fue el denominado 7 + 7.

En El Diario elaboramos una lista de algunos de los acontecimientos que marcaron la agenda económica durante el primer año de la pandemia.

Suspensión del pago de alquileres

Una de las primeras medidas asumidas por Nicolás Maduro luego de decretar la cuarentena el 15 de marzo fue suspender los cánones de arrendamiento. La medida estaría vigente por un lapso de seis meses. El argumento detrás de esta decisión fue proteger a los arrendadores durante el tiempo que durase la epidemia.

El decreto, que se publicó en la Gaceta Oficial Extraordinaria N° 6.522 con fecha del 23 de marzo, establecía que el pago de los alquileres tendría que estructurarse a partir de un acuerdo entre los inquilinos y los propietarios de los inmuebles.

Cavececo. Aproximadamente, entre un 70% y 80% de los locales que componen un centro comercial se encuentran en alquiler.

La suspensión de los cánones significó un golpe directo a gremios como la Cámara Venezolana de Centros Comerciales (Cavececo). En palabras de su presidenta, Claudia Itriago, esto supuso la paralización de la única fuente de ingresos de los centros comerciales.

“En el sector de los centros comerciales nos hemos visto afectados económicamente al igual que el resto del país. No somos ajenos a la situación que se está viviendo”, afirmó Itriago para El Diario luego de conocerse la noticia.

Una postura similar, rechazando el decreto, asumió también Teresa Borges, vicepresidenta de la la Cámara Inmobiliaria de Venezuela (CIV). También por Aquiles Martini, expresidente del sector.

Ambos indicaron que el decreto era una demostración de cómo las medidas aplicadas por el régimen de Maduro solamente benefician a los inquilinos. En perjuicio de los propietarios. Dijeron que uno de los pocos recursos con los que cuentan los arrendadores es el diálogo con los arrendatarios. Por esta razón consideraban que era necesario que estos ambos actores se sentaran a conversar a fin de estructurar un cronograma de pagos que fuese beneficioso para todos los involucrados.

Devaluación del bolívar

bolívares
Foto cortesía

La cuarentena por la pandemia no fue un obstáculo para que el bolívar continuase su caída estrepitosa con respecto al dólar. Esto queda evidenciado al observar como en el transcurso de un año, la tasa de cambio pasó de Bs. 114.040 por dólar a Bs. 1.840.721.

Esta variación se traduce en un diferencial de Bs. 1.726.681. Lo que representa que un dólar es capaz de comprar más de 10 veces más bolívares en los actuales momentos, de lo que podía al inicio de la pandemia.

José Ramón Acosta, economista y experto en instituciones financieras, explicó que una de las principales razones de esta devaluación de la moneda nacional está asociada con la emisión indiscriminada de bolívares realizada por parte del régimen de Maduro.

Otro aspecto que según el experto motivó el alza de la tasa de cambio, al menos al inicio de la cuarentena, fue la incertidumbre que esta misma creó acerca de una posible escasez de productos tal y como ocurrió en otros países.

“No es extraño que el bolívar se devalúe, lo extraño es cuando la tasa de cambio permanece estable o disminuye”, apuntó.

Uno de los efectos más nocivos de la devaluación del bolívar, registrada durante la pandemia, fue que la capacidad de compra del sueldo mínimo se pulverizó en el último año.

En este sentido los aumentos salariales decretados por el régimen resultaron ser ineficaces para frenar esta problemática.

Escasez de gasolina

Cola para surtir gasolina en la california. Cuarentena
Foto: Víctor Salazar / @Vaskdc

La cuarentena decretada en el país desde mediados de marzo de 2020 coincidió con el franco deterioro de la producción de combustible en el país. Dicha realidad se pudo constatar en las colas de vehículos intentando surtir gasolina registradas en todo el territorio nacional.

Esto ocasionó que sectores agroproductivos del país advirtieran que la falta de hidrocarburos estaba afectando la poca productividad del campo venezolano.

“Nos están surtiendo entre 30 y 40 litros de gasolina semanal y eso no alcanza para recorrer las distancias que tienen que cubrir los productores. Que pueden llegar a ser fácilmente de hasta 300 kilómetros”, denunció el productor y vicepresidente de la Asociación de Ganaderos del Municipio Piar (Asogandipiar), Octavio Páez.

Ante esta situación la respuesta del régimen fue la importación de refinados para poder abastecer el mercado nacional y así evitar la paralización del país.

Esta estrategia se consolidó con la llegada al país de cinco buques iraníes con 1.400.000 barriles de combustible; por un valor aproximado de 45.000.000 de dólares. La compra se produjo pese a las sanciones económicas impuestas por el gobierno de Estados Unidos a Petróleos de Venezuela (Pdvsa). 

Ello significó que el régimen de Nicolás Maduro tuviese que utilizar a intermediarios a fin de poder realizar la operación. Esto ante el temor de que el gobierno estadounidense pudiese impedir físicamente el arribo de los tanqueros al país.

Oro. Se especula que el envío de combustible iraní ha sido pagado utilizando las reservas de oro de Venezuela.

Si bien, este temor no llegó a concretarse, la decisión tensó la relación entre ambos países debido a las sanciones económicas que pesan sobre Irán. Una nación en la que sus líderes políticos son abiertamente antiestadounidenses.

“La importación de combustible iraní es tan solo una solución coyuntural. No puede verse como la respuesta a mediano o largo plazo de los problemas de abastecimiento de gasolina que sufre el país”. Asi lo dijo en su momento para El Diario el economista y experto petrolero Rafael Quiroz.

Luego del arribo del combustible al país, se supo que el mismo sería comercializado bajo un esquema dual. Este contemplaría el pago del litro a 0,5 dólares en estaciones de servicio “dolarizadas”. Al tiempo que también se podría surtir a un precio subsidiado (Bs. 5.000 por litro) con un límite mensual de 120 litros.

Maduro mencionó que la medida se da “luego de haber pasado roncha de estos dos meses (de escasez); donde el gobierno imperialista de Estados Unidos logró quitarnos los insumos y la gasolina que venía a Venezuela en barcos”. 

Una situación a la vivida con la escasez de la gasolina ocurrió también con el suministro de gasoil. Un producto imprescindible tanto para la generación eléctrica como para el transporte urbano y de carga en el país.

Dolarización

Dólares
Foto cortesía

La dolarización transaccional que vive la economía venezolana obligó a la banca a reinventarse en plena cuarentena al crear nuevos productos para captar parte de las divisas que circulan en el país.

En este sentido las instituciones financieras venezolanas comenzaron a ofrecer a sus clientes la posibilidad de abrir cuentas en moneda extranjera desde las que, en algunos casos, pueden realizar y recibir transferencias internacionales. A fin de incentivar la creación de este tipo de cuentas bancarias, las mismas no poseen un monto mínimo de apertura.

Transacciones. Aproximadamente 60% de las transacciones que se realizan en el país son realizadas en monedas distintas al bolívar.

De igual forma, la banca nacional creó nuevos productos como las tarjetas de débito asociadas a cuentas en moneda extranjera. Estas permiten efectuar pagos que son debitados al saldo en dólares del cliente.

Esta apuesta de la banca ha sido vista como una posible solución a la escasez de dólares en efectivo. Que imposibilita a los comercios a dar cambio en divisas.

Desde el régimen se le ha dado, algunas veces de forma tácita, luz verde a los bancos. La idea es que continúen ampliando su cartera de productos en dólares. Esto quedó demostrado luego de que Nicolás Maduro presentase al país la tarjeta de débito del Banco del Tesoro, que permite realizar este tipo de operaciones.

“La banca no puede hacer todo lo que desearía, ni todo lo que los clientes le solicitan. O lo que la realidad del mercado le pide”, afirma José Ramón Acosta.

La dolarización transaccional también obligó a los comercios a ingeniar alternativas para poder ofrecer cambio a sus clientes al momento de realizar transacciones. Esto propició la creación de diversos mecanismos como billeteras virtuales, vales y transferencias mediante pago móvil.

Otro servicio que implementó la banca en plena pandemia fue la posibilidad de adquirir dólares por Internet. Este tipo de transacciones permiten que los usuarios realicen operaciones de menudeo. En ellas se les debitan los bolívares de su cuenta en moneda nacional y se les acreditan en su cuenta en divisas.

Turismo en crisis por la cuarentena

Playas durante la flexibilización de la cuarentena
Foto: Víctor Salazar

A un año del inicio de la cuarentena, el sector turístico se ubica como uno de los más golpeados por los efectos de la pandemia. Pese a que se han implementado políticas como el denominado 7 + 7, que supone la flexibilización de los controles, las cifras de la industria dan muestra de su fragilidad.

Según datos de Leudo González, presidente del Consejo Superior de Turismo (Conseturismo), para el cierre del primer semestre de 2020 la contracción que se registro en la ocupación hotelera fue cercana a 85%; comparada con el mismo periodo en 2019.

Esto ocasionó que al cierre de 2020, se perdiera aproximadamente 30% de los empleos formales asociados al turismo en el país. Lo que representa más de 120.000 puestos de trabajo.

Dos de los factores que han contribuido a esta situación son la falta de operaciones aéreas tanto nacionales como internacionales. Así como la negativa del régimen de implementar un esquema distinto al 7 + 7 que permita a las empresas trabajar de forma continua.

“Nosotros no dependemos exclusivamente de la movilización por razones de esparcimiento y diversión. Muchas de nuestras operaciones dependen del viajero de negocios, el corporativo, el viajero por razones de salud, entre muchos otros”, afirmó González.

Impacto 7+7

Foto: Víctor Salazar

El impacto económico de la cuarentena radical implementada por el régimen llevó a que tuviese que aplicarse un nuevo esquema. Esto llevó a la creación del denominado 7 + 7. El plan contempla la flexibilización de las medidas de distanciamiento social permitiendo que los comercios puedan abrir sus puertas.

Desde los sectores productivos han indicado que esta alternativa no les permite generar los ingresos suficientes para poder continuar operando. Debido a esto han solicitado de forma reiterada que se les permita trabajar de forma continua bajo estrictas medidas de bioseguridad.

“Nosotros creemos que en Venezuela las condiciones están dadas para una desescalada paulatina (de la cuarentena radical). Supervisada y enfocada en el control de bioseguridad”, afirmó el presidente de de Consecomercio, Felipe Capozzolo.

Ante la negativa del régimen de Maduro de apoyar la propuesta se produjo un fenómeno de informalización de la economía. Esto llevó a que un segmento de los comercios optaran por migrar de rubro; comenzaron a vender alimentos para poder abrir sus locales de forma continua.

Cifras publicadas por Conindustria dan cuenta de cuán grande ha sido el impacto del 7 + 7. Desde el inicio de la pandemia, solo 50% de las industrias del país han podido trabajar. Lo que representa una cifra cercana a 444 empresas activas. Dichas compañías han trabajado a cerca de 19% de su capacidad instalada.

Vuelos suspendidos por la cuarentena

Vuelos suspendidos en cuarentena
Foto cortesía

Una de las medidas asumidas para frenar la propagación del covid-19 fue la suspensión de los vuelos tanto nacionales como internacionales. Esto supuso, en conjunto con el cierre de las fronteras terrestres, significó el aislamiento de Venezuela durante los primeros meses de la pandemia.

Posteriormente, el Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (INAC) autorizó a algunas aerolíneas a reactivar los vuelos. Hacia el archipiélago de Los Roques, en el ámbito nacional, y hacia México, República Dominicana, Irán y Turquía en el internacional. Meses después la lista se amplió al incluir Bolivia y Panamá como nuevos destinos.

Para ello se autorizó a las compañías Avior, Laser, Copa Airlines, Conviasa, Rutaca, Estelar, Venezolana, Turpial y Turkish Airlines reiniciaran operaciones.

El INAC ha informado que exigirá, a su llegada al país, que los pasajeros de vuelos internacionales se realicen una prueba PCR. Esta medida busca verificar que no están contagiados por covid-19. 

Desde organizaciones como Conseturismo se ha planteado la necesidad de que se le permita a las aerolíneas trabajar al 100% de sus capacidades para poder reiniciar la recuperación del sector.

Auge del delivery durante la cuarentena

Foto cortesía

La entrega a domicilio era una modalidad de negocio que existía previo a la pandemia. Sin embargo, luego del inicio de esta se convirtió en el mecanismo de compra de gran parte de la población. 

Eso quedó demostrado en el reporte de tendencias de consumo elaborado por la fima de investigación de mercado, Nielsen Venezuela. En él, 45% de los consultados indicaron que habían utilizado algún servicio de delivery.

Estas cifras son respaldadas por un estudio que realizó el Observatorio Iberoamericano de Franquicias (OIF). En él indican que este mecanismo representa entre 30% y 40% del total de ventas realizadas por los comercios.

En esta situación Alfonso Riera, director de Front Consulting Group, explicó que muchas franquicias prefirieron orientar sus esfuerzos en brindar a sus clientes la posibilidad de recibir sus productos en sus hogares. La razón de ello es que de esta manera podían generar mayores ingresos durante la cuarentena.

“Algunas concentraron todo el personal y logística para garantizar producción y envío a través del delivery. Otras cerraron, no sabemos si de forma permanente o si se producirá algún ajuste estratégico”, afirmó para El Diario.

Reinventarse o cerrar

Comercios
Foto cortesía

José Ramón Acosta señala que una lección que deja la pandemia es que el trabajo no es la única forma de generar valor; esto también se puede lograr a partir de la innovación. Tal y como ha ocurrido en esta oportunidad.

“Las empresas que han sido más flexibles en su forma de pensar. Han sido más innovadoras, se han adaptado mejor y más rápidamente a las nuevas circunstancias son las que han sobrevivido”, indica.

Apunta que es por ello que aquellos modelos de negocio que lograron implementar estrategias como el trabajo remoto pudieron sortear de mejor manera la crisis económica que ocasionó la cuarentena.

No obstante, comenta que existen sectores que no han podido beneficiarse de este tipo de prácticas. Esto debido a sus condiciones particulares impiden que la alternativa de trabajar a distancia sea una opción.

Esta modalidad de trabajo a distancia se vio dificultada en Venezuela debido a la precaria situación de las telecomunicaciones; que han ocasionado que las velocidades de conexión a Internet del país se ubiquen entre las peores del continente. La cuarentena ha significado un punto de infección para la economía venezolana. En este tiempo, se demostró cómo la empresa privada, a pesar de los retos que ha tenido que afrontar, continúa apostando por el país al generar riqueza y puestos de trabajo.

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