• La propagación de las nuevas cepas es un problema sanitario mundial, ya que representan mutaciones del covid-19 y síntomas más graves. Este 18 de marzo la Consejería de Salud y Familias en Andalucía, España, informó la aparición de la variante A23-1 en la región

La mutación del covid-19 es una de las grandes preocupaciones de la comunidad científica y médica. Los expertos concluyen que la mejor manera para reducir las variantes del virus es la vacunación masiva, ya que, de acuerdo con varias investigaciones, las nuevas cepas se propagan un 60% más rápido y pueden presentar síntomas más graves. Por ejemplo, la cepa A23-1 presente en Uganda, y en algunos casos aislados en Reino Unido, tiene un porcentaje de propagación mucho mayor, pero, hasta el momento, no implica mayor peligro de mortalidad. 

Este tipo de mutaciones son detectadas gracias a los estudios genómicos realizados a todos los pacientes con coronavirus. De esta manera, los cambios genéticos en el virus podrán ser encontrados y, posteriormente, estudiados para su tratamiento. Sin embargo, aunque en algunas cepas no existe un cambio notable en los síntomas, en otras la tasa de mortalidad es mucho mayor. Un ejemplo de ellos es la cepa británica y brasileña; esta última llegó a Venezuela en las últimas semanas.

Diferencias entre variante, mutación y cepa

Variante: son mutaciones del virus reunidas en un mismo grupo. Por ejemplo, con el avance de los contagios se van dando “errores” o modificaciones en el copiado del código genético del virus y, luego, al agruparse esos cambios característicos se clasifican en variantes o linajes.

Mutación: son cambios que tienen los virus a nivel genético. Las primeras modificaciones, ante el avance del contagio, se clasifican primero como mutaciones en la estructura genética del virus.

Cepa: incremento sustancial en las mutaciones que crea un nuevo tipo de virus. Es la última etapa del proceso de una mutación que, en comparación con las variantes, ha modificado la cadena genética del virus.

Un estudio publicado en la revista British Medical Journal (BMJ) halló que las personas infectadas con la cepa B.1.1.7 -conocida como la variante británica- tienen un 32% y un 104% mayor probabilidad de fallecer que una persona infectada con la cepa regular del virus. Además, las variables presentan un nivel de contagio mucho mayor lo que amilana el proceso de vacunación masiva y representa un aumento en las tasas de hospitalización y muerte. 

Por su parte, la variante P.1 identificada en Brasil mantiene un nivel de contagio mucho mayor que la cepa original del virus. La experiencia de la mutación en Manaos, Brasil, da vestigios de un virus fortalecido que tiene un porcentaje de reinfección entre 25% y 60%. Los investigadores de Brasil y del Imperial College de Londres, Inglaterra, descubrieron en sus estudios preliminares que la nueva cepa surgió a mediados de noviembre de 2020 y puede evadir la autoinmunidad generada por una previa infección del virus. 

La cepa sudafricana B.1.351, en comparación con las estudiadas en la Amazonía brasileña, en el Reino Unido y en Uganda, está asociada, en primera instancia, con una resistencia mayor a la vacunación. El Sistema Nacional de Salud de España explicó: “Esta misma mutación está presente en la variante B.1.1.7 (variante británica) aunque el análisis filogenético indica que son variantes diferentes. Esta variante ha crecido rápidamente en Sudáfrica y está asociada, en un primer estudio, a una reducción importante en la efectividad vacunal de la vacuna de AstraZeneca, ChAdOx1 nCoV-19 (AZD1222)”. 

En los primeros meses de 2021 la transmisión de la variante sudafricana se notificó en 51 países del mundo, entre los que están España, Reino Unido, Austria, Bélgica, Noruega, Países Bajos, Italia, Portugal, Francia, Alemania, entre otros. Uno de los principales temores con la evolución de las nuevas mutaciones es la resistencia a las vacunas pensadas, en un principio, para detener la cepa regular del covid.19.

¿Las vacunas funcionan ante las nuevas variantes?

Las variantes en el virus representan un nuevo temor, pero, de acuerdo con las investigaciones realizadas, las vacunas funcionan para tratar este tipo de mutaciones en el virus.

“Lo que ocurre con los virus es que tienen algunas proteínas en su membrana y lo que nosotros hacemos al desarrollar una vacuna es crear anticuerpos contra esas proteínas. Esta nueva cepa cambió un poquito su proteína de membrana y hay algunas partes nuevas, pero cuando nosotros creamos una vacuna, la vacuna tiene capacidad de generar anticuerpos contra múltiples partes de esta proteína y puede que algunas de estas partes no sean efectivas, pero los otros anticuerpos sí. Por lo tanto, por mucho que haya mutado la cepa, probablemente la vacuna va a ser efectiva”, comentó la infectóloga chilena Inés Pérez.

Por su parte, el profesor de la Universidad de Warwick, Lawrence Young, explicó que la información recopilada hasta ahora da a entender que las vacunas son funcionales ante las distintas variantes. “La mayoría de estas mutaciones no tienen efecto en el comportamiento del virus, pero muy ocasionalmente pueden mejorar su habilidad para infectar y/o volverse más resistentes a la respuesta inmune del cuerpo», agregó. 

Mutaciones, variantes y cepas: tres estados evolutivos del covid-19 y su peligrosidad
Foto: AFP

De acuerdo con las investigaciones, las vacunas funcionan porque las mutaciones del virus no representan grandes cambios en la estructura genética. Entonces, la vacuna es una dosis creada para fortalecer el sistema inmunológico y preparar una respuesta del cuerpo ante estos cambios en el covid-19. Sin embargo, si el virus continúa su proceso de mutación hasta cambiar por completo su cadena genética sería resistente a las vacunas y continuaría con una propagación mucho mayor. 

La variante brasileña en el contexto venezolano

El miércoles 3 de marzo Nicolás Maduro informó sobre la presencia de pacientes de covid-19 infectados con la variante brasileña, denominada P.1. Los casos fueron detectados en el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) en un proceso de vigilancia genómica. En ese momento, se habían detectado 10 personas contagiadas con esta variante: seis en el Estado Bolívar, dos en Caracas y dos en Miranda. Las medidas de restricción aumentaron y las falencias en el sistema de salud volvieron a mostrarse con el aumento de casos graves en el país. 

Mutaciones, variantes y cepas: tres estados evolutivos del covid-19 y su peligrosidad
Foto: Boris Vergara

“Hay un incremento muy fuerte. Nosotros ya teníamos una crisis hospitalaria y este incremento de casos de covid-19 no lo esperábamos. Se han tomado muchas medidas pero es necesario destacar que también han sido un poco erradas. No se acataron las recomendaciones de las personas que realmente saben del tema y eso lo estamos pagando los ciudadanos y los trabajadores”, comentó el dirigente sindical Mauro Zambrano en exclusiva para El Diario

Zambrano aseveró que las unidades de terapia intensiva en la región capital están al 95% de su capacidad. Existen distintos factores para el colapso operativo de los hospitales públicos, pero uno de los principales es la falta de personal de salud debido a las condiciones laborales y salariales de los empleados.

“Un paciente llega a un hospital y no puede ser atendido rápidamente porque todas las camas están ocupadas o la mayoría de ellas. Tendrían que habilitar servicios para atender a los pacientes con covid-19 que lleguen. Para abrir más servicios en los hospitales es necesario tener más personal, una alimentación adecuada, entre otros elementos”, agregó el sindicalista.

Las semanas de asueto flexibilizadas provocaron varios repuntes en los infectados por covid-19 en el país. El régimen de Nicolás Maduro anunció una flexibilización amplia en Semana Santa para el disfrute de las festividades, pero Gioconda Cunto de San Blas, comentó en exclusiva para El Diario que la relajación de las medidas de seguridad puede ser la causa en el incremento de los casos. 

Asimismo, el proceso de vacunación implementado por el régimen de Nicolás Maduro comenzó el 18 de febrero, pero la confusión y la falta de planificación han sido dos factores constantes. El 13 de febrero llegó al país un cargamento de 100.000 dosis de vacunas Sputnik V, el 2 de marzo un lote de 300.000 vacunas Sinopharm y el 6 de marzo un segundo cargamento con 100.000 Sputnik V. Los especialistas aclaran que, por los momentos, la cantidad de vacunas es insuficiente para inmunizar al 70% de la población, cifra mínima para comenzar una inmunización colectiva. 

Foto: Miguel Gutiérrez

La llegada de la variante P.1 a Venezuela es un golpe más al deteriorado sistema de salud venezolano. Por ahora, la respuesta del régimen ha sido insuficiente y los centros médicos vuelven a tener sus instalaciones al 95% de su capacidad para atender pacientes con covid-19. Los expertos recomiendan mantener las medidas de bioseguridad y la cuarentena obligatoria para evitar el incremento en los contagios.

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