• El cantante comentó en exclusiva para El Diario su versión del caso de la detención del influencer José Pérez, luego de que este expusiera públicamente a su hija de 13 años en un video. Señaló que la joven sufrió un cuadro de insomnio y depresión ante la ola de críticas que la obligaron a cerrar sus redes sociales

Un final feliz es lo que desea el cantante zuliano Omar Enrique Gotera ante la polémica que desde hace días involucra a su hija María Paula, de 13 años de edad. La joven debió cerrar sus cuentas de redes sociales luego de recibir una ola de críticas por otros usuarios. Para él, la campaña contra su hija tiene un solo culpable: el tiktoker José Pérez, quien en un video publicado el pasado 27 de febrero la acusó públicamente de ser “la hija de un enchufado”.

En entrevista exclusiva para El Diario, el músico señala que hizo lo que cualquier otro padre habría hecho ante una amenaza contra su familia. Reconoce que no son pocos los insultos que recibe en Internet por sus abiertas conexiones con la Administración de Nicolás Maduro, pero que eso no debe ser excusa para que el escarnio se extienda también a sus seres queridos. Por eso el 28 de febrero Pérez fue detenido por una comisión de la División de Delitos Informáticos del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), acusado de difamación e incitación al odio.

Luego de 21 días bajo custodia en la sede principal de la policía científica, en Caracas, el influencer fue liberado con medidas cautelares este sábado 20 de marzo. Al igual que otros usuarios de Internet detenidos por emitir comentarios contra voceros del régimen, al momento de su excarcelación publicó un video en el que pidió disculpas al cantante y su familia, y especialmente a la menor de edad, quien fue la más afectada:

“Quiero hacer este video para pedirle disculpas públicamente a María Paula Gotera y su familia por todo el daño en el que se vio envuelta por mi video y la reacción que tuvo de todas las personas de Internet. Muchas personas hicieron comentarios muy malsanos y feos que no aportan nada bueno, que incitan al odio y al bullying y eso es algo que hay que dejar de lado”, declaró.

Durante la audiencia de presentación de Pérez ante el Tribunal Segundo de Caracas, el 1° de marzo, se le imputaron inicialmente los cargos de injuria y difamación, por los cuales le fueron dictadas medidas cautelares. Sin embargo, un día después volvió a ser presentado, esta vez ante el Tribunal 42 de Control del Área Metropolitana de Caracas, donde fue acusado de incitación al odio. De acuerdo con la ONG Espacio Público, esa irregularidad constituyó una violación del artículo 49 de la Constitución, que establece que ningún individuo puede ser sometido a juicio por los mismos hechos por los cuales ya había sido juzgado anteriormente. 

Para Omar Enrique, solo se trata de convertir en una campaña política un hecho netamente penal. Asegura que desde las redes sociales y organizaciones no gubernamentales se intenta crear la matriz de que Pérez es un perseguido político, cuando la verdadera víctima de acoso y bullying, afirma, fue su hija. Reclama que ninguna ONG le pidió dar su versión de lo ocurrido ni conocer el estado de su hija. 

¿Cómo se encuentra su hija en este momento?

—Mi hija ahorita está más tranquila. Está en el proceso de adaptación a la nueva realidad, porque era una niña que no estaba expuesta públicamente, que nadie la molestaba, que los seguidores que tenía en sus cuentas eran seguidores orgánicos y nunca había tenido ningún tipo de ataque. Ella realmente lo único que hacía en su Instagram y TikTok era bailar y hacer las cosas que hace una niña de 13 años. Por más que tú la veas maquillada, arreglada, no quiere decir que ella tenga la capacidad mental de afrontar un ataque tan desmedido y tan enfermo como el que sufrió en estos días por el tema de que comenzaron a exponerla al escarnio público. 

—¿Cuál fue su cuadro después de recibir esa ola de comentarios negativos?

—Ella presentó un cuadro de insomnio, de depresión, porque tuvo como una semana llorando todos los días. Su mamá y yo teníamos que acostarnos con ella a dormir, porque ella se sentía deprimida. Es una niña que no tiene la capacidad para aguantar ese tipo de críticas a su edad.

—¿Cree que todas esas críticas que sufrió su hija fueron culpa del video de José Pérez?

—Por supuesto. El primer video que monta un influencer desde que mi hija está en redes sociales fue el de este muchacho. Cuando borró la primera publicación que hizo, le pasó la información a otros influencers que están fuera de Venezuela para que lo colocaran en sus cuentas y siguiera el bullying contra mi hija. Aquí tenemos que estar claros en algo: mi hija tiene 13 años, es una niña que no se mete con nadie. A mí no me importa que se metan conmigo, yo estoy acostumbrado a eso. Tengo la capacidad mental y tengo el aguante para que se metan conmigo todo lo que les dé la gana porque yo soy mayor de edad, tengo cédula en el piso y yo hasta me río con eso. A mí me da risa que una gente que no me conoce diga todas las locuras que me dice. Aparte de que yo soy un tipo, y lo puedes ver en mis redes sociales, que independientemente de todos los ataques que a mí me hacen, no meto con nadie ni critico a nadie ni hablo de política en mis redes sociales. Mis redes sociales son para hablar de mi vida artística y de vez en cuando pongo una foto con mi familia. Pero yo en ningún momento me he puesto en dimes y diretes con la gente que me escribe. Jamás lo he hecho, yo siempre he sido una persona muy respetuosa. 

Aquí nadie puede decir que yo me pongo, como por ejemplo, como un enfermo mental como lo es Franklin Virgüez, que varias veces me ha atacado. Yo no me voy a poner al nivel de él, porque es un pobre estúpido, un palangrista profesional. Yo no me voy a poner a decirle fracasado, ¿para qué ponerme en eso? Eso no tiene sentido.

Defender a una persona que se meta con un niño de 13 años es una cosa increíble. No solamente es un delito porque es una mujer, y las leyes (sobre la violencia) contras las mujeres son muy fuertes aquí en Venezuela y en cualquier parte del mundo, sino que aparte es menor de edad y la protege la Lopnna (Ley Orgánica para la Protección del Niño, Niña y Adolescente), y aparte está instigando al odio, son tres delitos que tiene. Mi hija no es la victimaria, es la víctima. Simplemente a ese muchacho lo denunciamos por instigación al odio, por acoso a un menor de edad y por atropello a una mujer. 

José Pérez. Foto: Cortesía Instagram

Él no tenía por qué meterse con mi hija porque ella jamás se metió con él, mi hija ni lo conoce. Si ese tipo no saca ese video ella jamás habría sabido que él existía. Entonces salen con que ‘porque es tu hija y tú apoyas al gobierno’ mira, yo apoyo a quien a mí me dé la gana, ese mi problema. ¿Acaso yo me estoy metiendo con José Pérez, o me estoy metiendo con X, o con Y, porque apoyan a (Juan) Guaidó, o porque a quien les dé la gana? Ese es problema de ellos. 

Aquí es el mundo al revés: Estos tipos pelean porque el gobierno es dictador, está bien, chévere. Pero entonces uno tiene que apoyar lo que ellos dicen, sino entonces eres un maldito, un sucio, un perro y cualquier infinidad de groserías y locuras que te dicen. No entiendo qué es lo que están defendiendo ellos. Yo lo he dicho en millones de entrevistas: Yo soy amigo del presidente de la República (Nicolás Maduro) y lo seguiré siendo hoy, mañana y siempre. Porque yo soy amigo de quien a mí me dé la gana. Ese es mi problema y al que le guste, que le guste, y al que no le guste, ese no es mi problema ni de nadie. Así de fácil. Yo no entiendo cuál es el rollo. Aparte de eso, los tipos empiezan a hablar estupideces de que eso es lavado de dinero. Dame las pruebas de que yo soy narcotraficante y ando en lavado de dinero, pues, ¡Dámelas, yo quiero verlas! Hablan por hablar. Desprestigian por desprestigiar. Te hacen una campaña sucia sin tener ninguna prueba en la mano, ¿y uno se la tiene que calar? ¿Porque uno es chavista lo tiene que aceptar? Es una cosa absurda.

Sin embargo, aunque todo el mundo está de acuerdo en que estuvo mal por parte de José Pérez exponer públicamente en un video a una menor de edad, también critican que la razón por la que el Cicpc actuó tan rápidamente se debió a sus conexiones con Nicolás Maduro. ¿Qué opina de eso?

—Yo puse la denuncia como la pone cualquier ciudadano. Aparte, ya a ese muchacho le habían hecho otra denuncia porque él también expuso a una niña de nueve años que grabó un video en el puente sobre el lago (de Maracaibo). No es la primera vez que el tipo incurre en el problema. Él nos dijo a nosotros que no sabía que María Paula tenía 13 años, pero la otra se ve a leguas que tiene nueve años porque es chiquitita. O sea, él no sabe nada, pues. Son mujeres a destiempo. Por Dios.

¿Durante el tiempo que José Pérez estuvo detenido hablaron con él?

—No. Yo no crucé ningún tipo de palabra con él. 

¿Sabía que se cometieron irregularidades en su juicio, como que fue presentado en tribunales dos veces por el mismo delito?

—Acuérdate de que cuando se denuncia y cuando la persona es aprehendida, de ahí en adelante es acción pública. Yo no tengo nada que ver con eso. Esas fueron las acciones que tomó el tribunal, que tomó la fiscalía y en eso yo no tengo ningún tipo de control ni nada por el estilo. 

¿Cómo hace usted para cuidar a su familia de las personas que no diferencian la vida política de la personal?

—Vuelvo y repito: el que se meta conmigo, a mí no me importa, yo estoy preparado para recibir cualquier tipo de ataque de estos enfermos. Porque estos tipos están enfermos. Yo quisiera ver si no hubiese sido la hija mía, sino la hija de un político de oposición renombrado, cómo hubiese sido el cuento. Que la dictadura está dañando la imagen de mi hija, porque son no sé qué cosa, sabes que habrían dicho algo así. No nos tapemos las manos con los ojos. Si fuera al revés, fuera el desastre, y van para la ONU, y salen las ONG hablando, porque aquí los finitos para unos y los anchos para otros. Así como dices que el Cicpc actuó rápido porque era mi hija, así mismo si no hubiera sido mi hija sino la de alguien de oposición, inmediatamente se van a poner denuncias a los tribunales internacionales. 

Todo es un show de parte de esa gente. Ahí está Espacio Público, que es la ONG que está defendiendo a este señor. ¿Espacio Público me llamó en algún momento para saber cómo está la salud mental de mi hija, cómo se sentía?¿Me llamaron para eso? Ellos pusieron a ese señor como si él fuese el agraviado, el agredido. Aquí lo que pasó fue por culpa de él ¿Por qué se tenía que meter con mi hija? Únicamente porque el papá es chavista y es amigo del presidente. ¿Porque yo soy chavista tengo que calarme que a mi hija la atropellen y la destruyan?

Pérez no ha sido el único influencer que ha sido detenido por hablar mal de personajes del régimen. Entonces aunque diga que el error fue de él, hay usuarios en redes sociales que lo están viendo como otro capítulo de persecución y censura. 

—Si José Pérez hubiese hablado de mí no hubiese pasado nada, porque yo soy un viejo. Muchísimas personas han hablado mal de mí y no las he metido presas. Y hablando puras mentiras. Franklin Virgüez vive poniéndome cosas, hay tipos aquí que me han puesto miles de cosas, ¿y yo he metido preso a alguno? A ninguno. Porque yo no soy menor de edad, y estoy claro en lo que estoy haciendo. Pero los hijos son intocables. Y el que vaya a hacer algo contra mi hija lo voy a denunciar, sea quien sea, esté en el país que esté. Porque eso no es un delito solamente en Venezuela, eso es un delito en todas las legislaciones del mundo. Eso es un delito aquí, en Estados Unidos, en España y donde sea. El primer país que puso leyes contra el bullying fue Estados Unidos, porque a los chamos les enfermaban la mente y se iban al colegio con una ametralladora y mataban a 40 compañeros. Si mi hija hubiese caído en una depresión y se hubiese tomado un montón de pastillas y se hubiese muerto, ¿quién me la paga? ¿José Pérez por su inmadurez?

¿Cómo le ha afectado a usted este vínculo con el régimen en su carrera musical? Recordemos que hace unos años fue vetado de Colombia por ellos.

—A mí me vetaron de Colombia por mi amistad con el presidente Nicolás Maduro, a mí no me importa eso. Si en un país me van a vetar por eso, que me veten. Yo soy amigo de quien yo quiera, yo no tengo que darle cuentas a nadie de nada porque yo no estoy haciendo nada malo. En un futuro yo te garantizo que voy a entrar a Colombia y los conciertos que no hice los voy a hacer el triple. Porque a mí no me prohibieron entrar a Colombia por lo del presidente, eso fue una excusa. A mí me prohibieron entrar a Colombia porque en el año 2018, y eso no lo dice nadie, hice más de 40 conciertos, todos llenos. En el año 2019 era el artista principal de los Carnavales de Barranquilla, y todo lo llenaba, y en ningún lado me pitaron ni me pasaba nada, y eso a los políticos de oposición que viven allá les daba indignación. ¿Cómo es posible que ese chavista venga para acá y nadie lo pita (abuchea), todo es una felicidad? Y eso le ardía a ellos: que un chavista fuera para allá y no le pasara nada. Eso era todo, que no podían negar el éxito que tenía yo en Colombia. Imposible que lo nieguen, no hay manera. 

El concierto principal del Carnaval de Barranquilla en febrero de 2019 era con Daddy Yankee, Maná, Giberto Santa Rosa, Víctor Manuelle, Sergio Vargas, Jorge Celedón y yo. Y tenía vendidos todos los conciertos de ese año, y el 14 de noviembre de 2018 llené la discoteca más importante de Bogotá. Eso es todo: La rabia, la envidia. Trataron cuatro veces de sacarme del concierto que estaban anunciando y no pudieron, entonces ya había un resentimiento por parte de esos locos. Pero ajá, me prohibieron la entrada a Colombia, pero ¿cuál es la sanción? Si hasta las cuentas de los bancos las tengo abiertas. Porque yo no hice nada malo en Colombia, yo no robé a nadie, ni estafé a nadie ni hablé mal de nadie. No hice nada. Mi único pecado es ser amigo del presidente Nicolás Maduro. Y lo seguiré siendo hasta que me muera. Eso no va a cambiar. 

Omar Enrique acompañado de Nicolás Maduro. Foto: Cortesía

¿Y qué opina de otros artistas que también públicamente mostraron su apoyo al régimen y parecieron ser premiados con cargos públicos, candidaturas en elecciones y hasta contratos con la Administración de Maduro?

—Eso es un problema de cada quien. Cada quien da su apoyo de la manera que lo crea. Por lo menos mi apoyo hacia el gobierno es porque soy amigo del presidente Maduro. Yo nunca he querido tener cargos ni he tenido la pretensión de ser candidato a nada y nunca he sido funcionario público. Lo único que he sido es presidente del comité de la Feria de la Chiquinquirá, que es un cargo que no tiene que dar rendición de cuentas porque el comité ni siquiera tiene una cuenta en el banco. Es un cargo que haces solo con la comunidad hablando con los empresarios, es algo en lo que toda la ciudadanía colabora. Es lo único que yo he hecho en mi vida, pero jamás he aspirado a un cargo ni nada. Yo siempre acompañé al presidente (Hugo) Chávez, y acompaño al presidente Maduro con mi arte, con mi música, porque yo soy artista. Lo que hagan los demás, es problema de los demás, como lo quieran hacer y como quieran llevar su vida.

Pero no se puede negar la realidad de que en Venezuela se ha erigido una élite de empresarios y personalidades que se han hecho ricos a costa del régimen. ¿Justifica usted el odio que la población pueda tener contra estos personajes a los que llaman “enchufados”?

—Eso va a ser así con este gobierno y con los anteriores. Cuando aquí hubo otro gobierno antes del presidente Nicolás Maduro, cuando aquí alcaldías y gobernaciones pertenecen a otro partido político que no serían los afectos al gobierno, esos empresarios que hacen esos negocios que esos alcaldes y gobernadores ¿qué son?, ¿o es que acaso esos alcaldes hacen una oferta pública para que participen todos y se escoja al mejor? No nos caigamos a mentiras. Cuando los tipos de oposición llegan a un cargo meten a su gente, eso es así. Eso es normal en todos los gobiernos del mundo. Ahorita porque son enchufados estos, pero mañana serán enchufados otros. 

¿Pero puede entender la indignación de los usuarios de redes sociales al percibir que los seguidores del chavismo son intocables?

No es que sean intocables. Vamos a poner un ejemplo: si el día de mañana el presidente no fuera Nicolás Maduro, sino que fuera Capriles, ¿no nos tuvieran cercados a todos nosotros o nos hubieran matado? ¿Si mañana el gobierno fuera de oposición que hacen con nosotros?¿Y ellos no van a tener gente favorecida? Toda esa gente que habla esas barbaridades por las redes sociales quisieran más que nadie estar enchufados ellos. Eso es demasiado palangrismo. Aquí hablan como si el único gobierno que hiciera cosas fuera este. Si mañana el gobierno fuera de oposición, a nosotros nos matan. Ni siquiera nos van a tener pisados, nos matan a todos. Me matan a mí y a la familia mía, porque así son ellos. 

¿En ese caso teme que su carrera y su integridad se vean afectadas si hay un cambio de gobierno?

—No tengo miedo de eso. Yo no le tengo miedo a nadie. 

Otra impresión generalizada es que la Ley contra el Odio siempre se aplica contra opositores y no a oficialistas que también han difamado y expuesto a sus adversarios. ¿Cree que esa ley está instrumentalizada a conveniencia del régimen?

—No. Yo creo que es una ley necesaria, porque tú no puedes calarte que cualquier persona venga a hacer lo que le dé la gana contigo y no tenga un castigo por eso. No se puede aceptar que un tipo, delante de quien sea, te venga a insultar en la calle, te venga a agredir, y se quiera meter contigo solo por una posición política. Yo no estoy de acuerdo que eso pase de lado y lado. Porque yo he sido un tipo respetuoso que no me meto con nadie para que nadie se meta conmigo. Y se meten. ¿Entonces, yo me tengo que calar eso? Yo me lo tengo que calar porque yo soy chavista.

¿Cree que María Paula pueda volver pronto a las redes sociales?

—Ya María Paula volvió a las redes sociales. Yo le dije el fin de semana que volviera. Le dije que simplemente los comentarios de odio los borre y ya. Mi hija es una niña sana que no sufre de odios y no está pendiente de las cosas de los demás. Ella tiene todo el derecho de estar en redes sociales, absoluta y completamente. Y yo vuelvo y repito: el que se meta con mi hija y mi hijo, yo voy contra esa persona, aquí en Venezuela y donde sea. A mí no me importa que esté en Estados Unidos, porque yo puedo interponer una acción legal, allí, en España y donde sea, porque son menores de edad. Son delitos de bullying en Venezuela y en todo el mundo. 

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