• En El Diario conversamos con el artista plástico venezolano radicado en Los Ángeles, Estados Unidos, para conocer sus más recientes obras

Son momentos aciagos para la humanidad, pero en medio de la crisis global por la pandemia del covid-19 todavía hay espacio para el arte y la belleza. Es por eso que en El Diario conversamos con el artista plástico venezolano Leonardo Moleiro, quien ha desarrollado su carrera artística desde temprana edad.

Utiliza el arte como una forma de expresión y un medio para comunicarse a través del lienzo. Se vale de una extensa paleta de colores y de la abstracción de las formas como herramienta principal para su propuesta artística. 

Creció entre siete mujeres, hecho que, según dice, influye claramente en sus lienzos donde se puede apreciar la figura femenina como protagonista principal.

Leonardo Moleiro, el artista plástico venezolano que recorre el mundo con su cubismo gráfico
Foto: Leonardo Moleiro

A través de sus formas, invita al espectador a descubrirlas, a pensarlas y a disfrutar de su alegre colorido y beldad estética.

Fernando Moleiro se define a sí mismo como un “cubista gráfico”, que no es más que la mezcla de las formas, colores, manejo del espacio y la composición de la experiencia heredada de sus años profesionales en el diseño gráfico publicitario. 

—¿Por qué y cuando parte de Venezuela a los Estados Unidos?  

—Parto de Venezuela en mayo de 2008. Necesitaba desarrollar mi obra fuera de Venezuela. Ya tenía varias puertas abiertas en diferentes países como España, México, Estados Unidos y Japón. Tomé la decisión de irme a Estados Unidos porque ya había construido una relación con algunas galerías y art dealers aquí en EE UU. Fue un proceso que se dio poco a poco, de forma muy fluida, realmente no fue nada apresurado. Creo que me tomó unos dos años poder constituir la plataforma que necesitaba para poder desarrollar mi obra. 

Leonardo Moleiro, el artista plástico venezolano que recorre el mundo con su cubismo gráfico
Foto: Leonardo Moleiro

—¿Cómo es un día de trabajo artístico para Leonardo Moleiro?  

—En mi estudio aquí en Chinatown, en Los Ángeles pintando, pintando y pintando. Paso todo el día desarrollando mi propuesta artística, ya sea en el dibujo, lienzo, computadora o cualquier otro elemento o superficie que me permita crear. Realmente puedo pasar todo el día pintando. Tengo un pequeño estudio en mi casa y hay días que me quedo allí pintando, puedo estar allí desde la mañana hasta la madrugada. Así lo hacía cuando era niño en mi casa y ya de adolescente en casa de mi abuela.

—Comentaste que creciste entre mujeres, ¿cómo fue? 

—Realmente son ocho mujeres. Mi historia con ellas se resume en una palabra: ¡Amor! Ellas son mi mamá, abuela materna, cuatro tías, que son hermanas de mi mamá, y dos primas que son hijas de dos hermanas de mi mamá. 

—Eres graduado en sociología. De estudiar a la sociedad en una carrera universitaria, pasas a las artes. ¿Por qué esa transformación?

—Nunca pasé a las artes. Las artes siempre estuvieron allí. De hecho, siempre supe que esto era lo que quería hacer, nunca lo dudé y siempre lo hice. Lo demás ha sido complementario, herramientas para mejorar como creador, un poco para entender el arte desde varios puntos de vista y así fortalecer la propuesta creativa.

Leonardo Moleiro, el artista plástico venezolano que recorre el mundo con su cubismo gráfico
Foto: Leonardo Moleiro

—¿Cómo fue tu experiencia en el mundo de la publicidad?

—¡Maravilloso! Allí me desarrollé como comunicador. Tuve la oportunidad de trabajar para grandes marcas en interesantes proyectos dentro y fuera de Venezuela. Me dio una proyección internacional muy importante, sobre todo para entender la forma de hacer negocios y de comunicar de diferentes culturas. Actualmente mi obra tiene mucho de eso, de ese grafismo publicitario y esa búsqueda en la transmisión del mensaje. Como creativo publicitario obtuve muchos premios de importancia nacional e internacional y eso me abrió muchas puertas que ayudaron a mi desarrollo profesional, personal y artístico.

—¿Cuáles son tus artistas plásticos predilectos y que te han inspirado?

—En orden de predilección: Vincent van Gogh, Marc Chagall, Alirio Palacios y Cristóbal Rojas. En cada uno he encontrado diferentes formas de inspiración. De Vincent, la pasión; en Chagall, la creatividad y movilidad en la composición; de Alirio, la fuerza y técnica y de Cristóbal, el manejo de la luz y el dramatismo en la propuesta. Cualquiera de los cuatro me llenan de inspiración en mi día a día.   

—¿Qué es para ti el cubismo gráfico?

—Es un término que yo apliqué a mi trabajo una vez que me entrevistaron aquí en Los Ángeles y me pidieron definir mi obra. Siento que, en mi cubismo, yo aplico mucha gráfica traída del diseño publicitario. Creo que es un homenaje a mis años de creación publicitaria y es algo que está muy marcado en mi propuesta. Los colores y las formas están allí, no al azar, están allí colocadas en perfecta armonía para generar una búsqueda y en esa búsqueda encontrar el mensaje. Me emociona mucho cuando la gente lo nota. La gráfica y la plástica se encuentran en mi propuesta para traernos alegría, mucho que ver y explorar. 

—¿Cuáles son tus obras más queridas?

—¡Todas! Definitivamente todas son mías y siempre lo serán. Esa conexión nunca se romperá.

—¿Qué innovaciones has agregado a tus obras recientemente?

—Actualmente estoy trabajando mucho con madera y he estado explorando agregar algo de tecnología a la propuesta. También estoy empezando a hacer esculturas. Creo que voy a explotar la interactividad en ellas. Es un proceso lento, de mucho estudio y trabajo. Ya veremos los resultados.  

—¿Qué sentimientos y pensamientos te llegan a la mente y corazón cuando ves a Venezuela en medios de comunicación o redes sociales?

—Decepción, frustración, ira, tristeza. De verdad son tantos sentimientos, y tan diferentes unos de otros, que a veces trato de no seguir buscando respuestas.  

Foto: Leonardo Moleiro

—¿Qué proyectos actuales tienes en materia de arte?   

—Hay varias obras públicas que debo terminar este año, ya que fueron contratadas por las autoridades de las ciudades para el año pasado y por el efecto covid-19 fueron pospuestas en su instalación. Pittsburgh, New Jersey, Philadelphia, Miami y Madrid son algunas ciudades en las que debo terminar la entrega. También tengo pautadas varias exposiciones individuales y colectivas en Los Ángeles, Denver, Washington DC, Ciudad de México, Madrid, Berlín y Corea del Sur. Esperemos que todo vaya marchando bien para poder cumplir con la agenda de este año.  

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