• La iniciativa espera brindarle a varias maestras los materiales para reforzar la educación de los niños de escasos recursos que residen en el sector | Foto: Víctor Salazar

La zona 3 del barrio José Félix Ribas en Petare alberga la primera casa de tareas dirigidas que decidió apoyar la organización no gubernamental (ONG) Zona de Descarga. Este espacio se convirtió en un apoyo para los niños y adolescentes que no pueden asistir a los colegios por la pandemia. 

Migleiris Villaroel, docente en educación especial, comenzó este proyecto en junio del año 2020 en casa de una tía. Aunque trabajaba originalmente en una institución preescolar, el salario era insuficiente para cubrir sus necesidades básicas y decidió buscar otro ingreso con las tareas dirigidas. 

La maestra tutora atiende a estudiantes de 6 a 13 años de edad, también acepta a alumnos con discapacidad. Cuando empezó las clases formó un grupo de 10 personas y actualmente apoya a 37 niños de la zona. 

Jimmy Pérez, vocero de Zona de Descarga, y Migleiris estudiaron juntos en el liceo y siempre están en constante comunicación. En mayo de 2021 sus proyectos se unieron para crear la iniciativa Un libro para Petare. 

Una alianza por los niños de Petare

Zona de Descarga celebró el primer aniversario de su iniciativa Cine Platabanda el pasado 14 de mayo y Jimmy decidió invitar al grupo de tareas dirigidas de su amiga de la infancia. 

Los niños estaban contentos cuando los invitamos al Cine Platabanda. Vieron la película, la exposición de pinturas, observaron que había muchachos recitando poemas y a la gente de Dale Letra y les interesaron mucho esas dinámicas. Ese mismo día subí a la casa de las tareas dirigidas y vi que el sitio, a pesar de todo ese esfuerzo que hace Migleiris, necesita seguir adecuándose para dar las clases”, dijo Jimmy Pérez en entrevista para El Diario.
Foto: Abraham Tovar

Jimmy relató que la habitación no tenía pizarrón, pero contaba con unas cestas y unos bancos que llevó Migleiris para que los niños se sentaran. Agregó que pese a que el espacio no estaba diseñado para educar a niños, pero la profesora tenía el empeño para hacer de él un lugar agradable. 

Una particularidad del grupo que atiende la maestra es que la mayoría de ellos carece de dispositivos móviles, por lo que todos bajan el contenido de sus colegios en la casa de tareas dirigidas. Un vecino les presta la clave del wifi y luego de que todo el material fue descargado, se lo distribuyen. 

Sus estudiantes pertenecen a los colegios Rafael Napoleón Baute, Armando Reverón y la Escuela Técnica Industrial Campo Rico que son instituciones cercanas al barrio José Félix Ribas. También tiene alumnos del liceo Nicolás de Castro, en Los Ruices. 

Campaña Un libro para Petare

Luego de conversar cuál sería la mejor herramienta para apoyar la casa de tareas dirigidas, el 25 de mayo nació la iniciativa Un libro para Petare. El objetivo inicial fue conseguir libros, cuadernos y útiles escolares para los niños. 

En sus visitas anteriores Jimmy vio que algunos de los estudiantes tenían cuadernos muy viejos o trabajaban con materiales reciclados.

De nada sirve llevar un libro, un cuaderno o hacer una campaña para los colegios sin planificación, porque ya vimos la experiencia del gobierno de dar por dar. Muchas veces esto cae en manos indebidas y empiezan a buscar lucro con los materiales. La fórmula que nosotros planteamos es entregar las donaciones a padres responsables y maestras comprometidas con un proyecto de tareas dirigidas, porque sabemos que ahí hay niños preocupados por su educación y esa es la mejor garantía”, explicó el activista.

Cuando la idea ya estaba clara, los voceros de Zona de Descarga hicieron lo posible por difundir el proyecto entre la comunidad y representantes de la sociedad civil. Las ONG Dale Letra, Caracas Ciudad Plural y Somos Humana son algunas de las que quisieron contribuir con la causa. 

Las donaciones comenzaron a llegar de a poco y el pasado 7 de junio los estudiates recibieron varias cajas con libros, cuadernos y un pizarrón para optimizar las clases. Los alumnos de Migleiris agradecieron la campaña imitando la iniciativa de Dale Letra con los materiales que tenían a mano. 

El recibimiento

Jimmy relató que el día que llegaron los primeros libros, los estudiantes de Migleiris recibieron las donaciones con mucho entusiasmo. “Recuerdo que subimos más de 140 escalones con cajas, cada una tenía 30 o 40 libros. A nuestro lado iban niños de 6 u 8 años cada uno subiendo con un libro”. 

Un estudiante tomó un libro de cuentos para niños y prometió leerlo al día siguiente. Otro alumno se comprometió a llegar más temprano para organizar los textos que llegaron, contó el activista. 

Agregó que entre las donaciones recibieron libros de Literatura, cuentos venezolanos, Inglés, Matemáticas y Biología. No obstante, los favoritos de los estudiantes fueron los de cuentos infantiles. 

Foto: Zona de Descarga

La emoción del momento, aclaró Jimmy,  también se vio reflejada en la comunidad. Varios vecinos ayudaron a subir las cajas y otros aplaudieron cuando pasaron cerca de sus casas con las donaciones. 

El vocero de la ONG insistió en la importancia de que los habitantes del sector se involucren en las actividades y sean testigos del esfuerzo que han puesto las maestras en la educación de los niños en Petare.

Más apoyo 

A medida que el proyecto se conoció en Petare, más maestras de tareas dirigidas quisieron unirse a la iniciativa. El equipo de Zona de Descarga ha podido visitar varias de las viviendas donde se imparten las clases y determinó que requiere mucho apoyo de la comunidad para adecuar estos espacios. 

Las zonas 6, 7, 8 y 10 del barrio José Félix Ribas; el barrio la agricultura y el barrio 19 de Abril son algunos de los sectores donde están ubicadas estas casas de tareas dirigidas que comenzaron a popularizarse en medio de la pandemia por covid-19.

“Algunas de las casas son inaccesibles para la mayoría de las personas, pero están cerca de los niños. Esto beneficia a la comunidad porque el estudiate no tiene que bajar 400 escalones y cruzar las calles para llegar a su clase. Otras tienen muchos problemas con los servicios básicos como el agua y el Internet”, explicó Jimmy. 

Pese a estas deficiencias, admitió que las profesoras hacen los posible por mantener la higiene en las habitaciones y garantizar que sea espacios seguros para el aprendizaje

Foto: Zona de Descarga

En ese sentido, el fundador del proyecto espera que la campaña pueda llegar a suficientes personas para apoyar a las maestras con las casas, los alumnos y brindarles la oportunidad a los niños de adquirir otros conocimientos mientras asisten a tareas dirigidas. 

Unos amigos de la escuela de Salud Pública de la Universidad Central de Venezuela (UCV) que son terapeutas ocupacionales y fisioterapeutas, se comprometieron con nosotros a dar charlas y talleres sobre higiene postural y cómo se debe agarrar un lápiz. Los psicólogos también quieren ir a dar consultas gratuitas y hablar con la maestra”, agregó.

A juicio del activista, este intercambio de conocimientos con especialistas puede ser un aporte tan valioso como los libros y cuadernos que puedan donar. Añadió que le gustaría incluir en este tipo de actividades a profesionales de disciplinas artísticas, culturales y científicas. Aclaró que las redes sociales de Zona de Descarga son los canales de comunicación para quienes deseen brindar su aporte. 

“Es necesario el intercambio de costumbres, conocimientos y manifestaciones porque propicia la construcción de paz. Cuando tuvimos el aniversario de Cine Platabanda reunimos a un grupo de cineastas, fotógrafos, periodistas y escultores. Los niños que los escuchaban decían ‘yo quiero hacer eso’. Se daban cuenta que existen posibilidades más allá del barrio, amplían sus perspectivas”, destacó Jimmy. 

Otro apoyo que le gustaría conseguir es dotar las casas con implementos de bioseguridad como tapabocas y gel antibacterial. Aclaró que no pueden bajar la guardia frente a la pandemia, porque eso podría frenar el impacto positivo de las casas de tareas dirigidas en Petare. 

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