• Yoennis Domínguez grabó el enfrentamiento entre los militares y los ciudadanos el 10 de febrero de 2021 y publicó el video en Facebook. Foto: AFP

Nueve jóvenes fueron acusados por el régimen cubano de iniciar una serie de disturbios en la comunidad de Santiago de Cuba ocurridos el 10 de febrero de este año y, luego, difundir las imágenes en redes sociales. Ellos presentaron la apelación porque, de acuerdo con su testimonio, en ningún momento participaron de la turba y solo grabaron la situación. Este 17 de junio el Tribunal Municipal de Santiago de Cuba ratificó la sentencia de cinco años de trabajo correccional con internamiento para uno de ellos, Yoennis Domínguez. 

Foto: Yoennis Domínguez

“No hubo contemplación con nadie. Ellos (las autoridades) están conscientes de que no hay pruebas y lo asumieron durante el juicio, pero decían que por estar parados en ese lugar y en ese momento, nos merecíamos la cárcel. Allí fuimos todos llamados delincuentes, bandidos y contrarrevolucionarios. El fiscal y el juez dijeron que fueron benevolentes porque realmente deberían habernos sentenciado a una condena mayor”, dijo Domínguez para el medio Cubanet.

El Tribunal condenó al joven cubano por los delitos de “desorden público” y “atentado”, a pesar de que no existen pruebas concluyentes de su participación en los disturbios. Solo se conoce su acción de grabar los hechos. “En ninguno de los videos que se publicaron aparezco lanzando piedras o incitando al resto de la población a ejercer violencia. Mi condena, y así me lo han dejado claro, es porque a través de mi publicación el mundo conoció el hecho”, agregó Domínguez.

Los disturbios entre la fuerzas policiales y la población civil

El enfrentamiento entre las fuerzas combinadas del Ministerio del Interior y la ciudadanía de Santiago de Cuba ocurrió en la comunidad Nueva Vista Alegre. Este último grupo intentó linchar a un hombre acusado de violar a una niña de ocho años de edad, quien posteriormente fue sentenciado a 30 años de prisión. 

La indignación de la población por la gravedad del hecho generó una serie de disturbios entre las fuerzas militares del régimen y los vecinos de la zona. “En un momento del enfrentamiento, los boinas negras (policía élite) dispararon con sus armas largas y cortas, pero la gente siguió enfrentándolos con piedras. En realidad, las personas respondieron así porque los policías fueron los primeros en agredir a los muchachos que estaban queriendo linchar al violador”, comentó un vecino al medio de noticias Cubanet

Ese día ocho policías resultaron heridos y detuvieron a seis ciuidadanos. Yoennis Domínguez grabó la situación y lo publicó en Facebook. Se convirtió en el video más visto sobre la situación, pues se ve a las fuerzas policiales disparando contra los civiles. Luego de esto, el joven cubano fue interrogado y recluido en la prisión de Aguadores. Al salir relató las torturas que sufrió por ser denominado el “hombre que avergonzó a Cuba” por su publicación. 

Fueron meses de terror para mí. Ya lo he contado varias veces, me amarraban pies y manos, y a veces me veía obligado a defecarme encima. Intenté suicidarme y fui internado en un hospital psiquiátrico, donde me mantenían esposado y drogado con medicamentos sin consentimiento mío”, relató Domínguez para Cubanet.

Las declaraciones de Yoennis Domínguez dan cuenta de una condena por el simple y llano hecho de grabar una situación particular. “Yo les pregunté cómo sabían eso, sí todavía faltaba la apelación, y me contestaron que yo estaba en la lista de uno de los mayores contrarrevolucionarios del país. A juzgar por la actitud del juez y del fiscal, por la falta de pruebas y la abusiva condena, todo ya estaba planeado; la orden de arriba era castigarme”, explicó. 

La aniquilación de la libertad de expresión en el régimen cubano

Los medios tradicionales de información como la televisión, la radio y los periódicos están controlados por las necesidades propagandistas del castrismo. No existe espacio para el debate y la disidencia en ellos. Sin embargo, en los últimos años, con la llegada del Internet a la isla algunos periodistas independientes, activistas y artistas han encontrado un lugar para hacer escuchar su voz. 

Claro está, el régimen cubano ha intentado cercenar todos los espacios de disidencia y la accesibilidad al Internet en la isla es un privilegio que solo el 5% de la población puede tener. El control de este servicio está en manos de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba S.A, una compañía estatal. También existe el bloqueo de páginas internacionales y plataformas de comunicación externas y los “blogueros” o periodistas de las redes sociales han sufrido una persecución visible. Muchos de ellos, sobre todo en el último año, han sido encarcelados, interrogados y torturados por su trabajo reporteril en el país. 

Foto: Cortesía Movimiento San Isidro

Uno de los casos más conocidos es la lucha constante del Movimiento San Isidro para defender los pocos espacios de libertad en Cuba. Sus inicios se remontan al año 2018, cuando presentaron resistencia ante el Decreto N.° 349 dictado por el régimen cubano, que regula las expresiones artísticas y culturales en el país. Luego, en noviembre de 2020, el rapero Dennis Solis, uno de los fundadores del movimiento, fue arrestado ilegalmente en su hogar. Este hecho provocó una serie de reacciones nacionales e internacionales ante la persecución política en contra de los periodistas y cultores disidentes.

Un ejemplo de ello es la situación actual del rapero Maykel Castillo, conocido como Maykel Osorbo, por su participación en la canción “Patria y vida”. Este cantante se encuentra detenido por “desobediencia, resistencia y desacato”. Castillo fue detenido y torturado en varias ocasiones por adeptos al régimen, pero, a su vez, el caso de su represión generó una respuesta colectiva en la población cubana: activistas, cultores, periodistas y civiles se unieron en una sola voz para enfrentarse al régimen comandado por Miguel Díaz Canel.

Foto: Cortesía Anamely Ramos/Facebook

“La revolución ha creado todo un imaginario, una narrativa que tiene palabras precisas, puntuales, eslóganes con significados antiquísimos de los comienzos de la revolución hace 60 años. Entonces sí, parte del asunto es el rescate del lenguaje. ¿Por qué tenemos que seguir anclados a una idea de que la patria está irremediablemente unida a la muerte y no a la vida? Uno también vive para la patria, no estamos necesariamente en un estado de guerra y queremos vivir con todas las implicaciones que tiene vivir, que es tener un mínimo de prosperidad, de decencia, de dignidad para enfrentar la vida, y no el terrible estado de carencia que los cubanos están sufriendo desde hace tanto tiempo”, explicó Michel Matos, integrante del Movimiento San Isidro, en exclusiva para El Diario.

La población cubana se enfrenta a una represión sistémica e histórica; sin embargo, la unión y el reconocimiento de la lucha en el último año es, quizás, un vestigio de esperanza para el futuro. El régimen, por su parte, sigue callando todas las voces que informen sobre la realidad de la isla.

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