• La Red de Periodistas Venezolanas se enfoca en visibilizar los problemas que afectan a las mujeres desde una perspectiva de derechos humanos en los medios de comunicación 

Crear un espacio donde se promoviera el periodismo con perspectiva de género y acabar con el sexismo en los medios de comunicación venezolanos fueron algunas de las metas que se propuso la Red de Periodistas Venezolanas. Esta organización cuenta con cerca de 80 integrantes y es pionera en la formación y apoyo para las comunicadoras del país. 

Desde hace poco tiempo distintas organizaciones de defensa a los derechos de las mujeres han promovido el enfoque de género en los medios de comunicación. Asimismo, se ha concientizado sobre la igualdad de género en estos ambientes laborales. 

Con el tiempo algunos medios de comunicación fueron adoptando estas filosofías, pero todavía las mujeres periodistas deben superar algunos desafíos. 

Las mujeres vivimos discriminaciones y violencias cotidianas en todo el mundo y el ejercicio del periodismo no escapa de esa realidad. Es más probable que una mujer periodista sufra acoso en el trabajo, que encuentre barreras para ascender o que no se tome en serio su liderazgo y experticia. En Venezuela, se suma que vivimos en un contexto hostil para el periodismo independiente, donde las mujeres somos blanco de violencias políticas también diferenciadas”, aseguró Estefanía Reyes, fundadora de la Red de Periodistas Venezolanas, en entrevista para El Diario.

Retos para las periodistas venezolanas 

María Laura Chang, también fundadora de la Red, considera que la posibilidad de ascender a cargos de liderazgo en medios tradicionales es uno de los mayores retos para las periodistas de Venezuela. 

“Me parece que hay mayor volumen de periodistas mujeres en los medios y ahí el reto es tener un puesto de liderazgo, edición o jefe de sección, que suelen ser reservados para hombres”, dijo en entrevista para El Diario. 

María Laura indicó que a esto se le añade el hecho de que el trabajo periodístico suele ser mal remunerado. “Si no tienes un contrato importante en un medio prominente es muy difícil poder subsistir, y es lamentable porque en contextos como la pandemia tener un puesto de trabajo estable es complicado”. 

La crisis migratoria venezolana también ha impulsado que muchos periodistas busquen oportunidades en otras latitudes. Esto influye en la posibilidad de lograr un empleo de acuerdo con las políticas de cada país. 

Hay países donde no hay la iniciativa de contratar a periodistas migrantes. Conversé con una periodista especialista en migración y me dijo que España es uno de esos países. En Argentina pasa lo mismo. Tenemos un grupo de comunicadores venezolanos en este país y muchos trabajan en medios venezolanos o de otros países, pero justo a las mujeres les cuesta más conseguir esas oportunidades. Es una doble barrera”.

María Laura Chang, periodista freelance venezolana radicada en Argentina

Red de Periodistas Venezolanas 

Que las periodistas venezolanas puedan afrontar y superar estos desafíos juntas son algunas de las cosas que promueve la Red de Periodistas Venezolanas. Esta iniciativa surgió de la inquietud de un grupo de comunicadoras que ha investigado y abordado temas de derechos humanos y enfoques de género. 

Estefanía Reyes, Julett Pineda y Francis Peña conversaron esta posibilidad por primera vez en el año 2019, mientras estudiaban unas maestrías en la Universidad de Leicester en Reino Unido, gracias al programa de becas Chevening. 

Tiempo después contactaron a María Laura Chang para proponerle que se uniera al proyecto. Posteriormente, fue incluida en este grupo la periodista Gabriela Mesones Rojo. Juntas impulsaron la Red de Periodistas Venezolanas en 2021. 

Veía una tremenda necesidad de inyectarle perspectiva de género al periodismo venezolano, especialmente en este momento de crisis donde los problemas y la palabra de las mujeres estaba poco representada en los medios” Estefanía Reyes, periodista venezolana

Para lograr este objetivo buscaron métodos para capacitar profesional y personalmente a los periodistas en aspectos que las ayudaran a conseguir mejores oportunidades laborales. También se han enfocado en promover el abordaje de temas periodísticos con un enfoque de derechos humanos. 

“Hemos concretado talleres sobre cómo cubrir la violencia de género y los suicidios que ocurren en ese contexto. También talleres de salud mental para afrontar lo que generó el movimiento de #YoSíTeCreo y la reciente alianza que hicimos con Hearts on Venezuela, para que los miembros de la red puedan publicar en medios importantes fuera de Venezuela”, detalló María Laura.  

El enfoque de género 

De acuerdo con Estefanía Reyes, el enfoque de género en los medios de comunicación no está ligado a una ideología, sino al respeto de los derechos humanos, por lo que considera importante impulsarlos en las redacciones. 

“Los medios tienen la obligación de asumir la responsabilidad que les corresponde para construir sociedades más equitativas, inclusivas y justas. Para eso tienen que invertir en capacitar a su personal, a sus líderes, educar a sus audiencias y generar condiciones laborales seguras para las mujeres en las salas de redacción”, agregó.

Agregó que los medios de comunicación tienen el poder de sostener o desmantelar sistemas discriminatorios como el machismo y aportar una mirada sensible a los problemas sociales en Venezuela. 

Esa sensibilidad no debería abordar un tema en específico. Aunque sin duda los derechos de las mujeres son una prioridad importante, debería reflejarse en todas las páginas de un medio, en todas las notas del noticiero y en todos los programas de radio: en lo político, en lo deportivo, en lo económico, en lo cultural, en todo”, enfatizó.

El poder de la visibilización 

Para María Laura, el periodismo tiene el poder de darle visibilidad a problemas que corren el riesgo de ser normalizados por la sociedad. Destacó que la violencia de género, la violencia obstetrica, la persecusión política y el acoso sexual son algunos de los temas que ahora son más visbles en los medios gracias el enfoque de derechos humanos. 

Pese a esto, considera que es momento de que los medios de comunicación aborden estos tópicos con mayor profundidad en trabajos de investigación. 

“El tema de la violencia obstétrica siento que es urgente en Venezuela. Cuando empecé a investigar me di cuenta de que el concepto de violencia obstétrica había sido ideado por una persona venezolana. Y que incluso el régimen de (Nicolás) Maduro se había apropiado de eso para hacerle creer al resto del mundo que en Venezuela hay un parto humanizado, cosa que sabemos que no es cierta”, señaló. 

Foto: Meridith Kohut- The New York Times

La periodista aseguró que un trabajo regional llamado “Parto robado” dio una primera mirada a esta realidad en Venezuela y en Latinoamérica. Sin embargo, insiste en que deben hacerse más investigaciones al respecto. 

Destacó que el hecho de que la violencia obstétrica sea “la norma y no la excepción en Venezuela” hace de esto una prioridad en el periodismo. Indicó que con estas investigaciones se pueden impulsar programas de capacitación en maternidades y escuelas de obstetricia para sensibilizar a los profesionales de la salud sobre esto. 

Retos emocionales

Ambas periodistas coinciden en que cubrir problemas sociales y especialmente en aquellos que afectan a las mujeres “pasa factura emocionalmente”. 

Definitivamente la ola de testimonios que surgieron del movimiento #YoSíTeCreo fue devastadora. Nos sentíamos furiosas, indignadas y tristes, pero lo importante es que aprovechamos todos esos sentimientos para canalizarlos en acciones proactivas”, argumentó Estefanía.

A raíz de este suceso, la red promovió talleres sobre cómo cubrir casos de abuso sexual y sesiones de contención emocional para periodistas. Además de trabajos que visibilizaron el problema desde una perspectiva feminista. 

Las periodistas señalan que abordar la violencia de género puede trastocar emocionalmente a quienes investigan, por la cantidad de veces que deben leer y escuchar testimonios de víctimas. 

“Cuando hice el trabajo del parto robado entrevisté a una víctima de violencia obstétrica durante un aborto espontáneo. Luego de escucharla nos pusimos a llorar juntas. El relato fue muy conmovedor. Ese día yo me quedé sin habla. Nunca he sido madre, pero todo lo que atravesó ella y saber que eso se repite todo el tiempo fue lo que más me afectó”, explicó María Laura. 

Para los periodistas que se han establecido en otros países también puede ser un tema sensible las consecuencias de la migración. Porque es un problema que les afecta directamente. 

El cansancio emocional no es tangible, no lo puedes medir, pero sabes que hacer este tipo de trabajo va a afectar tu productividad. En este escenario hay que dar la talla, procesarlo con tiempo y nunca presionar, porque la presión no es buena amiga cuando hablamos de estos temas”, expresó.

Pese a la carga emocional que implica la cobertura de estas fuentes, ambas periodistas insisten en que es necesario seguir visibilizando estos problemas. Esperan poder promover con la red lluvias de ideas para investigaciones periodísticas de alto nivel en las que las mujeres sean protagonistas. 

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