• Aunque los deberes y poderes del secretario de estado varían de un estado a otro, una responsabilidad común es la gestión y supervisión de las elecciones y las listas de votantes

Las elecciones en Estados Unidos no las definen los electores, sino los colegios electorales que cada estado tiene establecido según la población que habitaba en su censo más reciente -por ser un sistema de segundo grado- pero luego de los comicios de 2020, donde en repetidas ocasiones el expresidente Donald Trump denunció sin pruebas manipulación electoral, el próximo proceso los podrían decidir los secretarios de Estado regionales. 

Durante el conteo electoral y el lento proceso de certificación electoral, los aliados de Trump buscaron bloquear el voto ausente, las boletas electorales por correo, las urnas para entregar las boletas electorales y otras herramientas diseñadas para hacer que la votación sea más fácil y segura durante una pandemia global, mientras sus abogados presentaron docenas de demandas para dificultar la votación, una intensificación del legado republicano de tácticas de supresión de votantes. 

A lo largo de este inédito episodio, los secretarios de Estado se mantuvieron firmes frente a estos ataques. “A pesar de la constante denigración de los funcionarios y aliados de la campaña de Trump, así como del propio presidente, no retrocedimos. En cambio, nos mantuvimos enfocados en garantizar la integridad y precisión en el conteo de las boletas, así como en asegurarnos de que todos los estadounidenses elegibles pudieran votar de manera segura durante la pandemia. Nuestra debida diligencia resultó en que las elecciones de 2020 fueran, en última instancia, las elecciones más seguras en la historia de nuestra nación“, afirma Jena Griswold, Secretaria de Estado de Colorado.

Pero, desde que asumió el poder el demócrata Joseph Biden el 20 de enero de 2021, los republicanos en control de los Congresos regionales han presentado una cantidad de proyectos de ley sin precedentes, más de 400 en 47 estados, para intentar reprimir los próximos procesos electorales. 

En Georgia, Arizona, Florida, Iowa, Arkansas y Montana, los proyectos de ley que limitan los períodos de votación e imponen nuevas restricciones de identificación ya se han convertido en ley, y los proyectos de ley en Ohio y Texas serán aprobados sin mayores contratiempos.

En Arizona, el Partido Republicano estatal ordenó una auditoría, dirigida por una firma partidista sin ninguna experiencia electoral, de los 2.1 millones de votos emitidos el año pasado en el condado de Maricopa. 

Por su parte, el condado de Fulton en Georgia buscará realizar una auditoría después de que un juez dictaminó que las papeletas de voto ausente podrían abrirse para las partes que buscan examinarlas en busca de evidencia de fraude.

Aliados de Trump se postulan como funcionarios electorales en estados clave

Y ahora, los aliados de Trump que han estado promoviendo que las elecciones de 2020 fueron robadas se postulan para ser los principales funcionarios electorales de los estados como secretarios de estado en varios estados clave en el campo de batalla:

Jody Hice: representante de Georgia, una de las patrocinadoras clave de Trump en este tema. Votó en contra de certificar los resultados del Colegio Electoral de 2020 y ha afirmado repetidamente que las elecciones en Georgia estaban plagadas de «fraude» y que las boletas se enviaron a «ilegales». votantes».

El expresidente de EE.UU. Donald J. Trump. EFE/EPA/Erin Schaff / POOL/Archivo

Mark Finchem: representante del estado de Arizona, uno de los principales defensores de la auditoría que se lleva a acabo en la entidad y organizador de «Stop the Steal».

Jim Marchant: representante de Nevada, quien el año pasado alegó infundadamente fraude electoral en su propia derrota del Congreso de cinco puntos y demandó para que se anulara.

Kristina Karamo: representante de Michigan, quien pasó semanas cuestionando los resultados de las elecciones en el estado, testificando ante un comité legislativo sobre «irregularidades» y participando en varias demandas que intentan revertir el recuento.

Estos teóricos de la conspiración quieren que estos cargos de secretarios de estado traten de doblegar la democracia a su voluntad. Esto no es más que un esfuerzo continuo y coordinado para reprimir a los votantes y tomar el poder. Es antidemocrático, antiestadounidense y simplemente incorrecto. No podemos permitir que esto se convierta en nuestro estándar para los funcionarios electos“, acota Griswold.

En 2022 estarán en juego 26 puestos de secretario de estado en la boleta electoral. Estas elecciones se llevarán a cabo en Alabama, Arizona, Arkansas, California, Colorado, Connecticut, Georgia, Idaho, Illinois, Indiana, Iowa, Kansas, Massachusetts, Michigan, Minnesota, Nebraska, Nevada, Nuevo México, Dakota del Norte, Ohio, Rhode Island, Carolina del Sur, Dakota del Sur, Vermont, Wisconsin y Wyoming, según BallotPedia, la enciclopedia digital de política y elecciones estadounidenses.

En 2020 hubo siete secretarios de estado en la boleta electoral. Estas elecciones fueron en Missouri, Montana, Carolina del Norte, Oregón, Vermont, Washington y Virginia Occidental.

Los demócratas ocuparon un cargo en 2020. En Oregón, Shemia Fagan ganó las elecciones, sucediendo al republicano Bev Clarno. Los cinco titulares que buscaron la reelección ganaron. Los republicanos mantuvieron la oficina de Montana en una elección de escaños abiertos.

Actualmente hay 21 entidades con Secretarios de Estado demócratas, 25 republicanos y uno independiente. En 47 estados, todos excepto Alaska, Hawai y Utah, el secretario de estado se encuentra entre las principales oficinas ejecutivas. 

Aunque los deberes y poderes del secretario de estado varían de un estado a otro, una responsabilidad común es la gestión y supervisión de las elecciones y las listas de votantes, que se asignan al secretario de estado en 41 estados. Seis estados imponen algún tipo de límite de mandato en la oficina del secretario de estado. Otras responsabilidades comunes incluyen el registro de empresas, el mantenimiento de registros estatales y la certificación de documentos oficiales.

La Asociación Democrática de Secretarios de Estado, está “luchando contra estos proyectos de ley de supresión de votantes, haciendo que nuestros sistemas electorales sean más seguros y accesibles, y garantizando que todos los votantes puedan expresar su opinión en las urnas. Trabajamos día tras día para rechazar las mentiras electorales y evitar que estos teóricos de la conspiración alcancen cargos más altos y desmantelen la democracia desde adentro“.

Estamos a menos de 500 días de las elecciones de 2022. Si bien eso parece muy lejano, la elección de secretarios de Estado debe ser una prioridad si los estadounidenses quieren seguir protegiendo su democracia.

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