• El miércoles 30 de junio se conoció la noticia de una adolescente de 14 años de edad que murió en Caracas luego de intentar cumplir con un reto en Tik Tok. En El Diario explicamos de qué va este desafío y los riesgos de replicarlo

Los retos virales son replicados por niños y adolescentes por lo cotidiano que se ha vuelto grabar videos y publicarlos en las redes sociales. Uno de los más populares durante estas últimas semanas es el Blackout Challenge. Se trata de un reto que ha sido criticado por lo peligroso que puede llegar a ser, podría poner en riesgo la vida de la persona que lo realice.

El reto consiste en colocar algún objeto alrededor del cuello para, de esta forma, dejar de respirar por unos minutos. Una vez que se bloquea la respiración, el objetivo es grabarse cuando se pierde el conocimiento.

A finales de enero de 2021, en Italia, una niña murió por asfixia tras colocarse un cinturón alrededor de su cuello. Fue uno de los primeros casos reportados en los medios.

retos en Tik Tok
Foto: AFP

La menor de edad sufrió un desmayo y luego sufrió un coma. Fue trasladada a un hospital infantil, donde los médicos comunicaron a la familia que era improbable que la joven despertara.

En Estados Unidos, un niño de 12 años de edad sufrió una muerte cerebral luego de haber intentado el Blackout Challenge. De acuerdo con medios locales, el menor de edad fue encontrado inconsciente en el baño de su casa y cayó en coma por 19 días antes de fallecer, el pasado 22 de marzo del 2021.

Recientemente, el pasado 17 de junio, otro joven murió luego de querer hacer el reto. The Daily Beast reseñó que se grabó haciendo el desafío hasta el punto de quedar inconsciente. Sus padres lo encontraron, pero posteriormente murió en un hospital.

La familia dijo que, tras el hecho, abrieron una campaña de recaudación de fondos para “asegurarse de que esto no le suceda a otra familia”. “En todo el mundo, las familias están perdiendo hijos por esto”, afirmó Thomas, padre del menor de edad.

En Venezuela, la periodista Mildred Manrique informó este miércoles 30 de junio que una adolescente de 14 años de edad perdió la vida por asfixia. Manrique alertó que esto es replicado por jóvenes que quieren intentar el reto de Tik Tok. 

El Blackout Challenge es sumamente peligroso de realizar y se une a la lista de retos que ya han sido denunciados anteriormente. Tal fue el caso de La ballena azul y Momo. Dos desafíos que llamaron la atención de los niños, niñas y adolescentes y que en varias ocasiones terminaron en la pérdida de vidas.

El peligro de los otros retos

La Ballena azul es un juego que fue inventado en Rusia. La dinámica consistía en cumplir 50 retos por aproximadamente 50 días, estos desafíos van desde dibujar una ballena con agujas o navajas, lastimarse con hojillas de afeitar, ver películas de terror en las madrugadas, hasta finalmente, lanzarse de un edificio alto.

En YouTube existen variedad de videos que muestran cómo se desarrolla este reto y muchos de ellos son recopilaciones extraídas de Tik Tok, donde usuarios realizan el Blackout Challenge y logran llevarlo a cabo de manera “exitosa”. 

Sin embargo, con el motivo de no incentivar y concientizar sobre los riesgos de los contenidos que consumen los menores de edad en Internet, es importante que los padres estén informados sobre este tipo de retos que se promueven en las redes sociales y cómo, a través de la comunicación en casa, se puede abordar un protocolo de prevención con una base de confianza sólida entre el representante y el niño, niña o adolescente.  

Foto: Getty Images

Angeyeimar Gil, activista e investigadora de la Red por los Derechos Humanos de Niños, Niñas y Adolescentes (Redhnna), indicó para El Diario que es importante que los padres conozcan los espacios en los que interactúan los menores en las redes sociales, además de informarse sobre cómo funcionan y cuáles son las tendencias que posiblemente su hijo o hija se encuentre interesada. 

La activista también resalta la necesidad de crear espacios de comunicación cercana y acertada con los niños. “Tiene que haber esa supervisión sobre cuáles son los retos que está viendo, también cómo se está presentando en las plataformas en donde todo el mundo tiene acceso y esto tiene que ver con la comunicación en la casa”, acotó Gil.

¿Qué pasa cuando no hay comunicación?

Son muchos los casos de padres y madres venezolanas que tienen que salir todos los días a trabajar o buscar la manera de traer ingresos al hogar. Ante la falta de tiempo y la realidad que golpea el día a día ante la crisis del país, la investigadora de Redhnna sugiere establecer un tiempo diario para hablar con su hijo o hija sobre lo que ellos quieran compartir y sobre cómo se sienten al respecto.

Este sería un primer paso para comenzar a tejer la confianza necesaria y la comunicación en casa. Gil insiste en que son los niños que no tienen una relación cercana con sus padres los que se encuentran en mayor estado de vulnerabilidad.

Reto en las redes sociales
Foto: AFP
Existen casos en los cuales los padres no trabajan desde casa y tienen que salir a la calle. Por otra parte, los niños se quedan todo el día solos y su único medio para entretenerse son las redes sociales. Aunque la posibilidad de supervisión se reduce, es fundamental dedicar un tiempo para estar informados sobre lo que está sucediendo en estas plataformas y así mantener protegidos a los menores de edad”, explicó.

La investigadora también sostiene que la inclusión de estos temas en la agenda de los colegios puede ayudar a prevenir y educar sobre el uso correcto de las redes sociales. El papel de la escuela, comenta Gil, es importante para resolver dudas y orientar sobre cómo estos retos pueden poner la vida de una persona en riesgo.

Además, debido a la modalidad de clases virtuales, estos espacios pueden transformarse en mecanismos de prevención para atender actitudes individuales de niños, niñas y adolescentes ante el constante acceso que tienen al Internet. 

¿Cuáles son las claves que se deben tomar en cuenta para abordar estos temas?

  1. Establecer un tiempo estimado: la activista señala que, aún cuando la jornada es agotadora, es importante que, aunque sea, se establezca una conversación con los hijos/as sobre lo que ellos y ellas quieran compartir. Sobre amistades. Sobre cómo se sienten. Sin direccionar. Solo para conversar. 
  2. Reconocer que son adolescentes: sobre esto, comenta que hay que brindar un tiempo y que puede costar en los primeros intentos. Sin embargo, no hay que desistir.
  3. Respetar aspectos de la privacidad: Gil sostiene que hay cosas en la vida de los adolescentes que ellos y ellas pueden querer mantener en privacidad. Casi siempre sobre relaciones. Allí no hay que presionar. “Hay que ganarse la confianza”, agrega. Cuando esa confianza existe. Ellos y ellas se sentirán seguros para hablarlo.
  4. Conocer las redes donde están los hijos e hijas: Es de mucha importancia preguntarles a ellos cómo funcionan. Ver el material que consumen. Pedirles que muestren. Que les enseñen. Aprender con ellos y ellas.
  5. No prohibir: Lo ideal es lograr que tengan la capacidad de identificar los riesgo y poder pedir auxilio, con la certeza de que lo encontraran en mamá, papá o familiares.
  6. Trabajar la autoestima con los hijos/as: La investigadora de Redhnna toca otro punto importante y es saber si se sienten bien con sus cuerpos, su aspecto, con sus amigos. Si se sienten queridos. Para Gil, muchas veces esos retos los hacen para llamar la atención o para ser reconocidos/as en su entorno de amigos. “Eso es muestra de baja autoestima y de una necesidad de reconocimiento. Si esto se controla, es más difícil que caigan en el riesgo de seguirlos”, añadió.
  7. Conversar sobre lo que piensan de ese contenido: Un punto para comenzar una conversación es validar si comparten criterios. Si no, se debe discutir y evaluar el por qué sí o por qué no para, de esta manera, promover el pensamiento crítico y así ellos y ellas puedan identificar por sí mismos los riesgos

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