• La atleta venezolana ganó la medalla de oro en triple salto en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, donde además batió un doble récord

Yulimar Rojas lo logró. No solo conquistó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, sino que además batió el récord mundial y el olímpico en triple salto, con una marca de 15,67 metros. «Estoy feliz, estoy emocionada, estoy que no me lo creo», fueron las primeras palabras de la atleta luego de su triunfo.

«Es un momento único y no sé cómo describirlo. Me siento complacida, me siento satisfecha por esta nueva marca, este nuevo registro y esta medalla olímpica para mi país. Qué felicidad es lograr las cosas que te propones», declaró.

Arropada con la bandera de Venezuela, Rojas miraba al cielo claramente feliz. Minutos antes caminó por la pista del Estadio Olímpico de Tokio con una sonrisa amplia y acompañada por la portuguesa Patricia Mamona y la española Ana Peleteiro, ganadoras de las medallas de plata y bronces respectivamente.

La marca mundial

Ana Peleteiro, de España, celebrando junto a Yulimar Rojas. Foto: EFE

Desde el principio de la prueba Yulimar Rojas tenía la medalla de oro asegurada. En su primer salto alcanzó los 15,41 metros, con lo cual superó el récord olímpico fijado por la camerunesa Francoise Mbango en Beijing 2008. Pero la venezolana sabía que podía aspirar a más.

Durante el resto de la prueba intentó superarse a sí misma, a los centímetros que le faltaban para llegar al récord mundial. En dos ocasiones estuvo cerca con marcas de 14,53 m y 15,25 m, mientras que en otros dos fueron anulados por pisar la línea roja. En cada intento no solo gritaba y animaba a los escasos asistentes en las gradas (la mayoría periodistas y técnicos de las atletas), sino que también recibía las palmas del público, incluso de las otras delegaciones.

Fue en su sexto y último intento en el que cumplió su propósito. «la Mujer Maravilla» superó por 17 centímetros el récord mundial que desde 1995 ostentaba la ucraniana Inessa Kravets. Apenas aterrizó supo que ya el objetivo estaba logrado. Su emoción se contagió a sus rivales, pues fue Peleteiro la primera en abrazarla antes de siquiera confirmarse el registro.

Esta doble marca representa un hito, pues no se había roto un récord mundial durante una final olímpica desde 1968, siendo Rojas la primera mujer en lograrlo. Igualmente, se convierte en la primera venezolana en conseguir un récord olímpico y la cuarta medallista de oro en la historia del país. El último fue el esgrimista Rubén Limardo, en Londres 2012.

Orgullo en casa

Foto: EFE

«Eres lo más grande y maravilloso que tiene Venezuela», escribió Rubén Limardo en su cuenta de Twitter. Precisamente el 1° de agosto de 2021 se cumplieron nueve años de la final en la que él también obtuvo su presea dorada.

En redes sociales abundaron mensajes de felicitación para la atleta. Pero la mayor celebración fue en la casa familiar de Rojas, en Puerto la Cruz, Anzoátegui. Allí familiares, amigos y vecinos desde la noche anterior habían instalado un proyector para ver en grande la final.

Vestidos con camisas y chaquetas de la selección venezolana, animaban la pantalla como si estuviesen en la tribuna en Tokio. Con el primer salto los gritos de «¡Bravo!» resonaron por toda la sala mientras agitaban pequeñas banderas. Ya sabían que la chica de Pozuelos era medallista olímpica, pero también presentían el récord. Al terminar el último salto el lugar estalló en abrazos y llantos. No necesitaban esperar su puntuación para saber que lo había logrado.

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