• El medallista de plata en Tokio 2020, en compañía de Keydomar Vallenilla y de Antonio Díaz, reinauguró este jueves 26 de agosto un parque de deportes extremos que ahora tiene su nombre, en el municipio Chacao. “Nunca pensé que sucedería”, dijo para El Diario durante el evento. Los atletas recibieron un reconocimiento

Se abrió paso como pudo. Cuando Daniel Dhers llegó al Parque Extremo, en Altamira, una multitud ya lo esperaba. Pudiera decirse que no solo a él –quienes lo acompañaban estaban allí para lo mismo-, pero las miradas delataban. Las cámaras de la prensa, agolpada como hace tiempo no se veía, apuntaban hacia él. A empujones, muchos intentaban acercarse. El grito era como un eco que se perdía entre la multitud: “¡Daniel, Daniel!”. Aunque no se la vio, su respuesta era perfectamente imaginable. Ni el tapabocas ocultaba su sonrisa, que ya es de todos.

Avasallante, como la gente que fue a verlo, también era su simpleza y su carisma. Daniel Dhers es un rockstar sin aires de divismo. Por eso, quizás, genera lo que genera. Aunque le cueste entenderlo. “Todavía no puedo entender el impacto que uno puede tener en la sociedad”, diría después en su discurso.

Daniel Dhers en Altamira
Foto: Víctor Salazar / @Vaskdc

Y el impacto que genera Dhers, más allá de la multitud que –en parte- congregó, no era difícil de notar. A la salida del parque, varios jóvenes, muchos de ellos niños y niñas, lo esperaban con sus bicicletas. El ciclista, ganador de una medalla de plata en BMX en los Juegos Olímpicos, ya es un referente. Un influencer. “Mira, allá está Edy, el chamo al que le robaron la bicicleta”, comentaban dos. Se referían a Edy Alviarez, el ciclista que acompañó a Dhers en su experiencia olímpica y quien, según el propio medallista, fue uno de los artífices de su triunfo. 

Foto: Víctor Salazar / @Vaskdc

Pero lo más notorio del impacto Dhers era el nombre del lugar. La convocatoria de la Alcaldía de Chacao era para renombrar el parque que se inauguró hace 10 años. El Parque Extremo ahora se llama Parque Extremo Daniel Dhers. “Me parece increíble que ahora lleve mi nombre. La verdad es algo que nunca pensé que sucedería, porque mi deporte no es muy conocido. Se tardaron 10 años en hacer un parque, y que ahora lleve mi nombre, de verdad que es un honor. Significa que hemos venido haciendo las cosas bien”, declaró para El Diario.

Foto: Víctor Salazar / @Vaskdc

Si Dhers fuese un santo –aunque fieles no le faltan-, el nuevo parque es lo más parecido a un templo -su templo- del ciclismo. Además no hay mejor lugar: queda en el municipio Chacao, donde creció y pedaleó cuando el BMX Freestyle ni deporte oficial era. Un templo, además, que tenía tiempo pensado. “Ya te habíamos informado muchas veces, antes de Tokio 2020, que este parque iba a llevar tu nombre”, dijo Gustavo Duque, alcalde de Chacao.

Foto: Víctor Salazar / @Vaskdc

Pero en la inauguración hubo más de una estrella. Al ciclista lo acompañaban hombres de peso. Uno de ellos, exactamente de 387 kilogramos: Keydomar Vallenilla, medallista de plata en halterofilia en Tokio 2020. “Estoy muy agradecido por el recibimiento de todo el pueblo de Venezuela. De verdad fue algo inexplicable, indescriptible, ser medallista olímpico y creo que es un sueño hecho realidad”, declaró a este medio.

El otro era Antonio Díaz, el karateka de récords y de impecable trayectoria. En septiembre tendrá su propio templo: el Centro Deportivo Eugenio Mendoza pasará a tener su nombre. Para ellos también hubo reconocimiento por parte de la Alcaldía de Chacao.

Generosa, como una fan más, una mujer sobre las rampas grababa todo el evento. Aupaba a los atletas en sus discursos e iniciaba los aplausos del público. Sin embargo, no era una más. Era Stefany Hernández, ciclista olímpica, y ganadora de la medalla de bronce en Río 2016. Fue, es y será una atleta digna de reconocimiento. Como Dhers, Vallenilla y Díaz, es motivo de orgullo.

Foto: Víctor Salazar / @Vaskdc

Terminados los discursos protocolares, el furor por los tres atletas de Tokio 2020 traspasó edad, género o profesión: más de un periodista se sumó a las peticiones de selfie. Si en la universidad recomendaron evitar las fotos con los entrevistados, muy probablemente el consejo no contemplaba que se estuviera al frente de dos medallistas olímpicos y uno de los atletas con mayor trayectoria del país. Hay cosas que quedan para la política.

Muestra de ello fue la atención estrictamente necesaria al alcalde Duque o al alcalde del municipio Baruta, Darwin González. En tiempos en los que se habla de elecciones –y de reelecciones-, un encuadre con una estrella olímpica seguro es bien cotizado en las redes sociales. Al lado o detrás, foto o video, el objetivo parecía ser mostrarse siempre cerca. Pero más allá de eso, en el resto de la gente no parecía haber ojos para cálculos políticos ni segundas intenciones. La atención estaba sobre sus atletas. En tocarlos, en fotografiarlos, en grabarlos. En sacudirse a la multitud para tener segundos a solas para una buena foto.

Otros atletas acompañaron a Daniel Dhers
Foto: Víctor Salazar / @Vaskdc

Pero no hubo tiempo para todos. A Dhers, la estrella de la tarde, tuvieron que auxiliarlo para poder salir del lugar. Era imposible atender a todos. Abrazó a niños, atendió a la prensa, firmó autógrafos y posó para selfies hasta el último momento: algunos jóvenes se aferraban a su carro antes de irse. Con él iban Vallenilla y Stefany Hernández.

Parque Daniel Dhers
Foto: Víctor Salazar / @Vaskdc

Adentro, en el Parque Extremo Daniel Dhers, poco menos de una docena de jóvenes estrenaban la pista. “Ahora nos vas a tener que aguantar hasta las ocho (de la noche)”, dijo uno en tono de broma a un vigilante. Eso también es parte del efecto Dhers. 

Noticias relacionadas