• Las personas con insuficiencia renal dependen totalmente de la hemodiálisis para eliminar las toxinas de sus organismos, pero la terapia debe cumplir con unos estándares para ser efectiva. Foto: Efe

Pacientes renales han denunciado en varios estados del país la escasez del concentrado de bicarbonato para hemodiálisis. El reclamo va más allá de la falta de un insumo en un centro de salud. A largo plazo significa el deterioro e incluso la muerte de personas con insuficiencia renal crónica. 

La denuncia se ha hecho desde finales del mes de agosto. Se estima que 1.000 pacientes en Lara, Falcón, Bolívar, Táchira y Carabobo son afectados por el déficit del concentrado. A estas personas les redujeron el tiempo en la máquina de hemodiálisis de cuatro a dos horas. 

“Los estándares internacionales para las hemodiálisis son de cuatro horas. Con esto, los pacientes pueden tener calidad de vida a pesar de lo invasivo del tratamiento. Si esto se reduce a tres o dos horas, no se están retirando las toxinas ni el agua suficiente. Esto se va acumulando y con la acumulación de estos desechos los pacientes van desmejorando”, dijo Reymer Villamizar, director de Amigos Trasplantados de Venezuela, en entrevista para El Diario. 

Las personas que son diagnosticadas con insuficiencia renal crónica en etapa 5 deben someterse de forma obligatoria a hemodiálisis o diálisis peritoneal. Con esto pueden suplir la función que cumplían los riñones: eliminar toxinas, líquidos y desechos y proveer al cuerpo de hormonas que equilibran los minerales, nutrientes y células en la sangre. 

El riñón también produce tres hormonas importantes: la eritropoyetina, que estimula la producción de glóbulos rojos en la sangre; la renina, que regula la presión arterial y el calcitriol, que es la forma activa de la vitamina D, fija el calcio en los huesos y mantiene el equilibrio normal de calcio y fósforo”, explicó Lucilla Velutini, miembro de la directiva de la Organizacional Nacional de Trasplante de Venezuela (ONTV), en exclusiva para El Diario.

¿Por qué es necesario el concentrado de bicarbonato?

El concentrado que se utiliza en las máquinas de diálisis es un insumo especial que solo distribuye el Instituto Venezolanos de los Seguros Sociales (IVSS) directamente a las unidades de diálisis. 

“Esto es una solución compuesta de cloruro de sodio, calcio, potasio, magnesio, ácido acético, bicarbonato de sodio y dextrosa en agua purificada, con un pH específico. Este concentrado lo pasan a través de la máquina para que la diálisis sea perfecta”, explicó Velutini. 

La vocera de la ONTV agregó que las personas con insuficiencia renal crónica también tienen niveles bajos de bicarbonato en sangre. Esta deficiencia perjudica el estado nutricional del paciente. 

Foto referencial

Otra función que cumple el concentrado es la de limpiar la sangre durante el proceso de la diálisis. Para que la limpieza sea eficiente es necesario además que el agua sea de óptima calidad y se cumplan las fases de filtración de la sangre. 

“La sangre sale del cuerpo a través del catéter; circula con un sistema líquido extra corpóreo, es decir, lo que está en la máquina y luego retorna al paciente. Este circuito incluye un filtro que contiene una membrana selectiva de intercambio de fluidos y desperdicios que son las toxinas urémicas. El dializado fluye en sentido contrario a la sangre en la membrana y los desperdicios y el agua sobrante son eliminados de la sangre por la sumatoria de los tres procesos: difusión, ultrafiltración y ósmosis”, detalló.

La cantidad de bicarbonato que recibe el paciente en la hemodiálisis debe estar regulada. Si se excede el uso del concentrado puede ocasionar problemas metabólicos y si se disminuye el cuerpo acumularía toxinas. 

Riesgos y efectos en la salud de los pacientes renales

Anabela Arminio, asesora médica de la ONTV, dijo para El Diario que si un paciente recibe menos tiempo de diálisis del que necesita durante un largo periodo presentará diversos síntomas por el deterioro de su salud. 

Náuseas, vómitos, edema (hinchazón por acumulación de líquido), hipertensión arterial, agravamiento de la anemia, sobrecarga circulatoria y edema pulmonar frecuente son algunas de las manifestaciones que aparecen en esta situación. 

El paciente volvería a un estado de enfermedad renal crónica y severa no controlada. Es importante recordar que la diálisis no cura la enfermedad, sino que la controla y permite los ajustes necesarios para tener mejor salud y calidad de vida”, aclaró Arminio.

No obstante,el déficit de bicarbonato en un corto plazo también podría ser perjudicial. Hasta la fecha solo se han disminuido las horas de hemodiálisis, pero si la escasez del insumo lleva a una suspensión de una sesión de tratamiento aumenta la probabilidades de que un paciente se pueda descompensar. 

“Si no se cumple una sola diálisis el paciente puede comenzar a presentar hipotensión, calambres musculares, náuseas, vómitos y fatiga. Además, puede que el día que retome la terapia también se sienta mal porque ese tiempo no se puede alargar o acortar sin que se descompense la persona”, indicó Lucila Velutini. 

El temor y la incertidumbre que genera la escasez de bicarbonato en las unidades de diálisis también perjudica psicológicamente a los pacientes. 

Reymer Villamizar aseguró que estas personas conviven con una carga elevada de estrés por sus estilos de vida. Indicó que agregar preocupaciones y miedos puede ser un detonante para una recaída. 

Irregularidades en las hemodiálisis 

Las unidades de hemodiálisis en el país están en crisis. La escasez del concentrado de bicarbonato es solo una de las irregularidades que afrontan constantemente los pacientes. 

Francisco Valencia, director de la Coalición de Organizaciones por el Derecho a la Salud y la Vida, denunció recientemente que algunas unidades utilizan actualmente un concentrado de bicarbonato que venció en el año 2019. 

Foto: Francisco Valencia

De acuerdo con Reymer Villamizar, esto explicaría porqué algunas unidades ya se quedaron sin el insumo mientras que otras aún siguen con las terapias de forma regular. “ Al parecer esas tenían un stock adicional y poco a poco se irá acabando. Van a seguir sumándose estados en esta grave situación”, indicó. 

Estos centros asistenciales tampoco escapan de la crisis de servicios básicos. En algunos de ellos se ha vuelto común la suspensión de tratamientos por fallas de agua o energía eléctrica. 

Otra falla que se convirtió en la norma y no la excepción en Venezuela es que al paciente no se le suministran la eritropoyetina, la renina y el calcitriol durante la hemodiálisis. 

La diálisis debería suplir todo esto que hace los riñones, es decir, a la máquina o a la persona cuando está en diálisis le deberían pasar al mismo tiempo todas esas hormonas. Es el deber ser, pero no lo que está sucediendo, por eso vemos a más personas pidiendo eritropoyetina, por eso les da tanta anemia y descalcificación”, agregó Velutini.

El temor de estas organizaciones es que el descuido de las unidades de hemodiálisis tenga como consecuencia la muerte de pacientes. En paralelo, exigen que se reactiven en su totalidad los trasplantes en Venezuela, pero para que las personas puedan llegar hasta ese punto también necesitan diálisis de calidad que debe garantizar el Estado. 

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